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01 de Oct de 2020

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Dopaje, problema de nunca acabar

PANAMÁ. El dopaje de caballos de carreras con sustancias prohibidas en el Hipódromo Presidente Remón ha vuelto a ser tema de controvers...

PANAMÁ. El dopaje de caballos de carreras con sustancias prohibidas en el Hipódromo Presidente Remón ha vuelto a ser tema de controversia y motivo de pugna entre los diferentes gremios de la hípica, el Laboratorio de Análisis de Drogas (LAD) y la administración del coso hípico.

Según las estadísticas, en el año 2006 se detectaron positivos 41 caballos; en 2007 la cifra descendió a 37 y en la presente temporada va en 12.

Aunque el número de positivos ha disminuido, el detonante de la crisis actual es la pérdida reciente de tres muestras de una nevera del laboratorio de drogas (LAD), lo que ha generado entre las partes afectadas dudas sobre la custodia de las pruebas y los resultados del dictamen para determinar el dopaje de los caballos.

¿Quién Dopa A los Caballos?

El origen del doping en el hipódromo ha sido motivo de controversia desde hace tiempo, pues los preparadores responsables ante las autoridades, han esgrimido en su defensa que el dopaje puede llegar a los animales a través de otros medios como manos criminales o empleados de manejo del animal que se han detecta con ilícitos.

Por otra parte, el examen del LAD sólo permite emitir un fallo positivo o negativo sobre detección de drogas prohibidas en el animal, el que en algunas ocasiones corresponde simplemente a minúsculas cantidades suministradas a los equinos en algún medicamento, pero que no los benefician en la competencia.

¿Cuáles son las sustancias?

Hay una diversidad de sustancias prohibidas detectadas en el LAD. Las más usuales son el polietilenglicol —la encontrada con mayor frecuencia en años anteriores y hoy no considerada como dopaje—, benzoicecgomina, cafeína, cocaína, teobromina, niketamida y esfimotate.

Hay medicamentos que contienen este tipo de drogas y están permitidos en los animales, pero deben ser suministrados con anticipación suficiente para que los puedan eliminar antes de la competencia. Por lo general son períodos de 24, 48 ó 72 horas, según el tipo de droga. Si se suministran por fuera de los períodos establecidos, muy probablemente el equino resultará positivo. Sin embargo, en algunos casos —por las condiciones metabólicas particulares del animal— éste puede fijar los medicamentos por un período mayor del establecido como norma.

Preparadores opinan

Los preparadores e importadores de caballos Rafael Fernández y Eligio Ocaña coinciden en que lo principal es que la Junta de Control de Juegos, a través de la Comisión Nacional de Carreras, llegue hasta las últimas consecuencias en las investigaciones, para que se aclaren las dudas y no se perjudiquen a todos los gremios hípicos.

En opinión de Ocaña, “la administración del Hipódromo Presidente Remón no debe eludir responsabilidades, como lo ha venido manifestando. Ellos tienen que poner todo su empeño para que esto se componga”. En su concepto, el laboratorio ha perdido credibilidad por las fallas en los procedimientos y la no realización de contramuestras que ratifiquen los dictámenes.

Lo que dice el hipódromo

Carlos Manuel Salazar, gerente general del hipódromo, consciente de la situación y gran conocedor del tema por haber sido preparador y dueño, aclaró que en el hipódromo se mantiene una seguridad férrea alrededor de los caballos, se realizan constantes operativos en el área de los establos y todos los gremios, sin excepción, necesitan pases para circular.

Comisión de carreras

Gumercindo Arcia, secretario de la Comisión Nacional de Carreras, con relación al hecho que originó la controversia, manifestó que “cuando fuimos a abrir las contramuestras, con los de los gremios y los del laboratorio, nos percatamos de que habían quince muestras en la nevera en vez de dieciocho”. Posteriormente, el encargado le comunicó a Arcia que las muestras habían aparecido. “Eso es lo que creo que causó duda”, agregó Arcia.

En el caso hay que esperar ahora los descargos de los afectados. La Comisión emite un fallo, se le notifica a la parte para que ejerza su derecho a apelación, que se resuelve en el pleno de la Junta de Control de Juegos que es la última instancia administrativa, después de la cual sólo quedaría el camino legal.