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26 de Feb de 2021

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Misión difícil, pero no imposible

Mi maestro de teatro, Jarl Ricardo Babot, tiene un precepto muy particular para definir al que encara un personaje en una obra: "no hay ...

Mi maestro de teatro, Jarl Ricardo Babot, tiene un precepto muy particular para definir al que encara un personaje en una obra: "no hay papeles pequeños, lo que hay son actores pequeños...".

Tal premisa es aplicable al combate que este viernes tendrá al compatriota Whyber García encarando la tarea de conquistar el título superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo ante el invicto venezolano y ex campeón mundial pluma, Jorge Linares.

García puede convertirse en el gran actor ante el pequeño papel que los expertos le otorgan ante el vale. El compatriota tiene lo suyo. Si bien su registro marca tres de sus cinco derrotas por nocaut, también señala que 14 de sus 20 éxitos se han producido antes del último campanazo, dándole un altísimo porcentaje de cloroformo a sus manos.

Linares está afincado en Japón, donde ha realizado el grueso de su carrera, aunque también ha combatido en Argentina, Estados Unidos, México, Venezuela y Panamá. Tiene en su registro victorias sobre los compatriotas Renán Acosta (DU-12) y Ramiro Lara (KO-3). Su mayor logro pugilístico fue la coronación en las 126 libras con un nocaut técnico en 10 asaltos sobre el mexicano Oscar Larios en julio del año pasado.

El llamado "Niño de Oro" tiene un estilo bien definido, guardia cerrada, buen desplazamiento y colocación de sus golpes. Ha visitado la lona una vez en su carrera ante el colombiano Jean Sotelo, al que luego noquearía en dos tramos.

Por su lado, Whyber García ha transitado por distintos caminos antes de llegar a esta oportunidad titular. Fue noqueado por Edwin Valero en un asalto y perdió dos veces con Roinet Caballero, una de ellas por nocaut. Es un boxeador que se entrega al fragor de la batalla, sabe caminar el ensogado y tiene una pegada respetable.

La misión para el compatriota es difícil... pero no es imposible. Pelea aquí en Panamá, con el público a su favor, una preparación muy superior a la de sus últimos combates y el deseo de traducir esta oportunidad en una realidad tangible.

Linares es el favorito y como tal hay que considerarlo para ganar; pero sin descartar las posibilidades de García, a quien le han puesto la cuchara grande para servirse. Requiere de una dosis suprema de consistencia y la fortuna de su lado para propiciar una de las grandes sorpresas del boxeo en la última década.

Si tal sorpresa llegara a ocurrir, nuestro boxeo viviría un episodio inédito en su rica historia. Por primera vez tendríamos, de manera simultánea, cinco campeones mundiales. Es algo difícil, pero no imposible, y frente al gran momento que vive nuestro pugilismo, Panamá podría amanecer con un nuevo campeón, que se sumaría a Celestino Caballero, Anselmo Moreno, Ricardo Córdoba y Guillermo Jones.