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28 de Mar de 2020

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Willie Mays, el gigante de Nueva York

PANAMÁ. Para muchos, uno de los jugadores más completos en la historia de las Grandes Ligas. Su bateo y defensa fueron de temer durant...

PANAMÁ. Para muchos, uno de los jugadores más completos en la historia de las Grandes Ligas. Su bateo y defensa fueron de temer durante su carrera en las mayores, dándole la categoría de leyenda.

Además, su carisma fue importante para el ánimo de los dos equipos que militó en su paso por la gran carpa, los Mets y los Gigantes, ambos de Nueva York, con este último, con el que conquistó un título de Serie Mundial en 1954.

CON EL DEPORTE EN LA SANGRE

Williams Howard Myas Jr. nació el 6 de mayo de 1931 en Westfield, Alabama. Desde temprana edad, mostró un gran talento para los deportes, destacándose en el baloncesto, fútbol americano y, por supuesto, en el béisbol.

En 1947, debutó como profesional en la Liga Negra de Béisbol, con Tennessee. Su talento no demoró mucho en brillar, y muchos equipos de las Grandes Ligas fueron a observar su juego. Inclusive, los Bravos de Boston estuvieron a punto de firmarlo, desperdiciando una oportunidad de tener a Mays y a Hank Aaron juntos en los jardines.

En 1950, los Gigantes de Nueva York lo firmaron para sus divisiones menores, hasta que el 25 de mayo de 1951, decidieron subirlo a las mayores.

EL INICIO DE LA LEYENDA

En sus 12 primeros turnos al bate, Mays sembró dudas sobre si de verdad era material para las mayores, al irse en blanco. Pero en el turno siguiente, el de Alabama conectó el primer jonrón de su carrera, lo que dio inicio para que sus números, poco a poco, fueran aumentando, ganando el premio de Novato del Año al final de la temporada.

A pesar que en el año de su debut, los Gigantes cayeron con los Yanquis de Nueva York en la Serie Mundial, la figura de Willie Mays se arraigaba cada vez más con sus fanáticos, y su trabajo comunitario y fuera de los campos de béisbol, eran dignos de admiración.

A mediados de 1952, Mays tuvo que servir al Ejército, por lo que regresó a las Grandes Ligas en 1954, año en que obtuvo su primera y única Serie Mundial.

En esa temporada, todo salió redondo para el jardinero, siendo escogido como el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional y el Premio Hickok Belt al Deportista Más Profesional del Año.

Además, en la Serie Mundial, contra los Indios de Cleveland, Mays mostró sus dotes defensivos en una jugada recordada por muchos, al apañar de espaldas un potente batazo de Vic Wertz.

En 1958, los Gigantes se mudaron a San Francisco, lo que no le importó mucho a la producción de Mays, la cual seguía subiendo con el pasar de los años.

En 1965, ganó su segundo premio al Jugador Más Valioso de la Nacional, luego que finalizara la campaña con 52 cuadrangulares.

REGRESO A NUEVA YORK

En 1972, y con 41 años, Mays fue enviado a los Mets de Nueva York para tratar de aliviar la crisis económica por la que atravesaban los Gigantes.

Su avanzada edad se veía reflejada en su juego, y tras una temporada y media con el equipo neoyorquino, Mays puso fin a su carrera el 9 se septiembre de 1973.

DE TODO UN POCO

Tras su retiro del diamante, Mays permaneció como asistente con los Mets hasta 1979, el mismo año en que ingresaría al Salón de la Fama.

Luego de concluir su trabajo con los neoyorquinos, aceptó un puesto en un casino de Atlantic City, junto a Mickey Mantle, lo que les valió a ambos una suspensión por el comisionado de las Grandes Ligas hasta 1985.

Desde 1985, Mays ha trabajado como asistente de la presidencia de los Gigantes de Nueva York.

SUS LOGROS

El poder de Mays le sirvió para conectar 660 cuadrangulares en su carrera, con los que se ubica cuarto en la lista de mayores jonrones en la historia, la que lidera Barry Bonds, también de los Gigantes, y ahijado de Mays.

Además, es décimo en la lista de mayores impulsadores en las mayores, con 1,903.

Ganó también 12 Guantes de Oro, un Premio Roberto Clemente, fue llamado en 20 oportunidades al Juego de las Estrellas, en el que fue escogido en dos como el mejor jugador, forma parte del Equipo del Siglo de las Grandes Ligas, y su camiseta, la número 24, fue retirada por la organización de los Gigantes.