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04 de Apr de 2020

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Terminó la Guerra Fría por el número uno

PANAMÁ. Serena Williams se siente como en su casa en lo más alto del ranking de la WTA.

PANAMÁ. Serena Williams se siente como en su casa en lo más alto del ranking de la WTA.

En el torneo de Maestras, que se lleva a cabo en Doha hasta el domingo, la menor de las Williams ganó su segundo partido en el certamen al vencer a su hermana Venus en tres sets, 5-7, 6-4 y 7-6 (7-4).

Gracias a su victoria y a la mala suerte de Dinara Safina, número uno del mundo hasta el comienzo del presente torneo, que debió retirarse a los diez minutos de comenzado su partido con la serbia Jelena Jankovic por un fuerte dolor en su espalda, que acarrea de hace tres meses.

En la presente temporada, Williams y Safina se han prestado el número uno del ranking por cortos períodos de tiempo.

En el Abierto de Australia, la estadounidense comenzó con todo y se llevó el Grand Slam al vencer en la final a la misma Safina en dos sets, 6-0 y 6-3, con lo que se subió a lo más alto del ranking por primera vez en el 2009, y que significó su décimo trofeo de un torneo grande.

EL PRIMER PRÉSTAMO

En el Abierto de Miami, la creadora de la marca "Aneres" (Serena al revés), comenzó su racha negativa que finalmente le costaría el lugar de privilegio. Cayó en la final ante Victoria Azarenka demostrando un juego flojo y muy errático, algo inusual en la poderosa tenista.

En los siguientes tres torneos, ya en temporada de tierra batida previa a Roland Garros, perdió sorpresivamente en las primeras rondas de todos, con lo que cayó de la cúspide de la pirámide.

De esta manera, el 20 de Abril cedió el trono a la hermana del ruso Marat Safin, a quien se le ha criticado en distintas oportunidades por llegar a ser la mejor pero sin haber ganado nunca un Grand Slam.

Ha logrado dos finales en Roland Garros, otra en Australia, alcanzó las semifinales en Wimbledon y el US Open.

Una de las que manifestó su molestia por esto fue justamente Serena. Al final los puntos son los que hablan.

CONTROVERSIAL US OPEN

La edición del 2009 del tercer Grand Slam del año quedó marcada en la historia del deporte por dos razones sobresalientes: Kim Clijsters regresó al circuito después de dos años y se convirtió en la primera tenista en ganar el certamen en condición de madre, y Serena Williams protagonizó un escándalo inédito entre las mujeres con una jueza de línea.

Justamente en la semifinal ante la posterior campeona, la estadounidense amenazó de muerte a una de las juezas por haberle cobrado dos faltas de pie consecutivas, cuando se disputaba el noveno game delsegundo set.

El partido fue suspendido y otorgado a la belga.

A pesar de la turbulenta noche, Williams retomó al número uno del mundo gracias a que Safina fue sorprendida por la checa Petra Kvitova de 19 años en la tercera ronda. Por segunda vez en el año, Serena mira a todas desde lo más alto.

NÓMADE NÚMERO UNO

En el último Grand Slam del año, en Wimbledon, Serena volvería a demostrar por qué está en el lugar más alto del tenis de mujeres.

Luego de disputar dos semanas casi perfectas en suelo inglés, la tenista de 28 años volvió a levantar el trofeo por tercera vez en su carrera al derrotar a Venus en tres sets y solidificó su posición como la mejor del mundo.

Irónicamente, en la semana previa al Abierto de Doha que está todavía en disputa, Safina retomó el lugar de privilegio al lograr buenos resultados en una seguidilla de torneos, y pasó a la americana por tan sólo cinco puntos.

Finalmente, gracias al prematuro retiro de Safina del Abierto de Doha, la WTA ya tiene su reina del 2009.

Serena Williams, mucho más regular que la rusa, no desaprovecha las oportunidades que se le presentan. A diferencia del ranking de la ATP, donde el top 5 varía esporádicamente, entre las mujeres hay una constante renovación de tenistas que ha hecho de ésta una zona más competitiva.

La menor de las hermanas de oro, quien estudió arte en el Instituto de Florida, termina el año con dos nuevos Grand Slams en su haber, lo que hace un total de 11 en sus 14 años de carrera, y es una de las pocas jugadoras que ha sido capaz de ganar los cuatro Grand Slams del circuito.