Temas Especiales

25 de Feb de 2021

Más Deportes

Seguridad en la defensa brasileña

PANAMÁ. A los 31 años, Lúcio podría vivir en Sudáfrica su última Copa del Mundo, la cual supo levantar en la edición del 2002 en Corea-J...

PANAMÁ. A los 31 años, Lúcio podría vivir en Sudáfrica su última Copa del Mundo, la cual supo levantar en la edición del 2002 en Corea-Japón y que significó la quinta para la selección brasileña.

Conocido mundialmente por su temperamento y juego fuerte, el actualmente defensor del Inter de Milán se ha ganado el respeto de los expertos gracias a que combina fuerza, técnica, control del balón, seguridad en la última línea y capacidad goleadora en el área rival en cada córner ofensivo.

Formado en el Internacional de Puerto Alegre, con el que debutó profesionalmente en 1997, el defensor se destacó con rapidez en el fútbol local, lo cual llevó a que el Bayern Leverkusen se hiciera con los servicios del central y se ganó un lugar en la selección de Brasil que participó en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 con 22 años.

Entre sus mayores logros, se destaca sin duda la Copa del Mundo del 2002, donde luego de un error en lo cuartos de final ante Inglaterra, que desembocó en el gol de Michael Owen, el técnico Luiz Felipe Scolari lo respaldó gracias a los pocos errores cometidos en el pasado.

Finalmente, luego de vencer a Alemania en la final, Lúcio terminó siendo uno de los tres jugadores en jugar los 630 minutos del Mundial.

Cuatro años después, en la Copa del Mundo de Alemania, el brasileño marcó un récord en mundiales al jugar 386 minutos consecutivos sin cometer una sola falta.

A pesar de ser uno de los más veteranos en su selección, Lúcio aún se mantiene como uno de los mejores defensores del mundo, gracias a sus habilidades para marcar como también para defender, y en Sudáfrica intentará despedirse de los mundiales con el trofeo.