Panamá,25º

21 de Jan de 2020

Más Deportes

Irving Saladino debe continuar los estudios

Con 31 años aún puede convertirse en un profesional como Eileen Coparropa o Vicente McIntosh de Colón

Hay quienes, y entre ellos los que supuestamente debemos ser ‘orientadores de la opinión pública’, descuidamos esa misión porque sabemos que hay dirigentes pagados de Pandeportes, voluntarios de las federaciones, Comité Olímpico y atletas, que no quieren escuchar la verdad, y no entienden que el silencio no es una solución para corregir deficiencias. Así muchos nunca se atrevieron a señalar algunas de las fallas de Irving Saladino, y con excusas, hizo poco para corregir algunas fallas que pudo haber extendido su carrera quizás hasta los 35 años.

Recuerdo cuando nuestro único medallista de oro en JO, visitó a la entonces DG de Pandeportes, Fary Levy en 2009, y dijo: ‘el apoyo económico que recibo de la Institución no me alcanza para cubrir todos los gastos de mi preparación en Sao Paulo, Brasil’. Se le aumentó a la cifra solicitada, y en poco tiempo dejo de entrenar en Sao Paulo, sin dar explicación para ello, y nadie se atrevió a cuestionarlo. Así abandonó al técnico Nélio Moura que vio en él un talento en bruto, un atleta nervioso que apenas pudo saltar 7.42 metros, en los JO de Atenas, Grecia en el 2004, y lo llevó al pedestal de consagración mundial. Primero lo convirtió en campeón continental de salto de longitud; luego Iberoamericano, mundial y finalmente de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

Se puso una vez más bajo la tutela de Florencio Aguilar, por quien siente algún agradecimiento porque fue su primer entrenador, pero ahora a otro nivel, lo considera muy poco, en adición de que Florencio no tiene ni el temple ni la personalidad para entrenarlo. Una prueba fue que en silencio lo admitió, al retornar a Brasil, aunque demasiado tarde, para buscar un 2º aire bajo la tutela de Moura. Una de las grandes fallas de Saladino fue en mi opinión, que nunca atendió con seriedad lo de sus lesiones, como han hecho otros atletas de su nivel. De haberlo hecho, y también imprimir mayor seriedad en su preparación, hubiese podido prolongar su carrera como él quería, ya que hablaba de participar en los XXXI Juegos Olímpicos de Verano en Brasil 2016.

De haber procedido así, no tengo duda de que llegaría a los 35 años compitiendo como Carl Lewis, que ganó oro en salto de longitud en 4 olimpiadas, Los Ángeles 1984, Seúl 1988, Barcelona 1992, y Atlanta 1996. El cubano Iván Pedroso que se retiró a los 34 años, ganó 4 campeonatos mundiales de atletismo: Gotemburgo 1995, con 8.70 metros, Atenas 1997, con 8.42 metros, Sevilla 1999 con 8.56 metros, y Edmonton, 2001 con 8.40. Además, oro en los JO de Sydney 2000 como 8.55 metros; y Dwight Phillips, que en forma despectiva llamó ‘ese viejito’, compitió hasta los 36 años. Phillips ganó 4 títulos mundiales, París 2003, con 8.32 metros, Helsinki 2005, con 8.60 metros, Berlín 2009 con 8.54 metros, y Daegu 2011, con 8.45. Además, ganó la medalla de oro en los JO de Atenas 2004 con 8.59. También logró oro en el CM Bajo Techo en GBR, con 8.29 metros.

En una consulta que hice con la Dra. Geraldine Emiliani, psicóloga, y especialista de la conducta humana, sobre el caso de Saladino, entre las respuestas dijo: ‘Falta de interés por la disciplina. Me parece que hay que revisar su ego que le hace daño y no lo está trabajando de manera equilibrada. Un atleta de la categoría de Saladino jamás debe perder de vista la disciplina, el interés y la constancia en los entrenamientos y la puntualidad, son fundamentales. Las medallas no se ganan por arte de magia, hay que sudarlas’.

No hay ninguna duda de que todos, absolutamente todos, le debemos rendir una gratitud permanente a Saladino por esos momentos de euforia que nos ha brindado. Así lo ha reconocido el Gobierno al designar el complejo deportivo de Juan Díaz con su nombre y otras instalaciones en Colón. Ahora Saladino debe retomar los estudios para lograr un título profesional para ser recordado no solo como un gran saltador que ganó oro en JO, sino un gran atleta, ahora con una familia, que se convirtió en un buen profesional, como otros atletas del país. Tomen nota de esto. Así es.

COCTEL DEPORTIVO