25 de Feb de 2020

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Griffin ya no aguanta faltas en su contra

El jugador de los Clippers mostró la incomodidad que siente ante las cada vez más frecuentes agresiones de juego que recibe

Griffin ya no aguanta faltas en su contra
Chris Douglas detiene a Blake Griffin, quien quería tomarse la justicia por sus propias manos.

A Blake Griffin ya no le hace mucha gracia que lo golpeen en un partido, y menos si se trata de la pre temporada de la NBA.

Griffin finalmente explotó, y su malestar llegó hasta el nivel de las amenazas contra quien le infrinja faltas con excesiva violencia.

El último incidente mostró claramente que la estrella de los Clippers habla en serio... muy en serio.

Griffin y el alero del Utah Jazz, Trevor Booker tuvieron que ser separados en el tercer cuarto del juego de pretemporada con victoria para Clippers 101-97 del viernes, cuando Booker propinó una falta a Griffin, cuando éste se suspendía en el aire en una acción de juego; luego de intercambiar no precisamente saludos, Griffin tomó a Booker por la cabeza.

Sin la intervención de compañeros de ambos equipos, podría haber pasado algo más que una reyerta de las comunes en la NBA.

‘Luego pensé que solo estamos en la pre temporada y que esto no vale la pena en este momento’, comentó Griffin; quien no dudó luego que asegurar que si esto pasara en un juego de la temporada regular, ‘podría haber represalias’.

El alero sabe perfectamente de lo que habla, y a lo que se expondría si infringiera la conducta dentro de la duela.

‘Otros jugadores se quejan cuando doy una falta fuerte; yo procuro no hacerlo, porque sé que es parte del juego’, explica el jugador.

Especialmente mesurado en su actitud de juego, Blake Griffin puede ser considerado como uno de los jugadores que más faltas fuertes ha recibido en la NBA en los últimos dos años.

Y fácilmente, habría podido explotar en cada ocasión en que ha sufrido golpes duros, entradas fuertes, manotazos, empujones y hasta codazos en un forcejeo por un balón.

Lo cierto es que Griffin ha madurado mucho, tal vez no a fuerza de golpes, sino de la manera correcta, utilizando la inteligencia para discernir y la actitud positiva para encarar las cosas.