14 de Ago de 2022

Tenis

Una rusa en Wimbledon

Pese a lo orgullosa que pasea la bandera de Kazajistán, Rybakina, actual número 23 de la WTA, rehusó hablar de dónde vive

La tenista rusa Elena Rybakina.
La tenista rusa Elena Rybakina.NEIL HALL | EFE

La organización de Wimbledon intentó todo lo posible para evitar que rusos y bielorrusos jugarán la edición de este año, y evitar así apologías del régimen de Vladímir Putin, y se ha encontrado con que, en la final femenina, estará sobre la pista Elena Rybakina, nacida en Moscú y que durante 19 años jugó bajo la bandera rusa.

Fue a mediados de 2018 cuando Rybakina cambió de país. La decisión no fue sentimental, ni familiar (sus padres siguen viviendo en Moscú). Fue puramente económica. Rybakina tuvo que elegir entre aceptar unas becas de estudio en universidades estadounidenses, opción que no le atraía nada, o cambiar de nacionalidad.

"Fue un buen 'timing', porque ellos (la federación kazaja) estaban buscando una jugadora y yo necesitaba ayuda. Creyeron en mí. Hicieron todo lo posible para que siguiera jugando, para que siguiera mejorando. Tenía todo disponible para poder entrenar", explicó Rybakina esta semana.

Pese a lo orgullosa que pasea la bandera de Kazajistán, Rybakina, actual número 23 de la WTA, rehusó hablar de dónde vive, ante los rumores que sitúan su residencia en Moscú.

"Vivo en el circuito, porque estoy viajando cada semana. La mayor parte del tiempo la paso en los torneos. Entre torneo y torneo entreno en Eslovaquia, a veces en Dubai... Sinceramente, no vivo en ningún sitio", dijo

"Nací en Rusia, sí, pero represento a Kazajistán. Ha sido un viaje muy largo. He jugado los Juegos Olímpicos, la Fed Cup. Me han ayudado mucho y noto el cariño de la gente. Estoy muy feliz de mi decisión. Creo que, además, estoy consiguiendo resultados, lo que es muy importante para el deporte de Kazajistán", añadió la jugadora.

Cuatro años después del cambio de nacionalidad, esa decisión puede haber sido clave para que Rybakina dispute este sábado la final de Wimbledon. De haber seguido compitiendo bajo la bandera rusa, no habría podido jugar los torneos británicos. La federación de Gran Bretaña, junto al All England Club, acordaron no permitir la participación de rusos y bielorrusos, como medida preventiva para evitar apologías y sublevaciones.

Esto le costó el tijeretazo de la ATP y la WTA, que consideró que ya no eran más torneos abiertos y que no podían, por lo tanto, repartir puntos.

Este mazazo no impidió que las mejores raquetas del mundo viajaran a Londres y de las 128 que empezaron el cuadro final el pasado 27 de junio, ya solo quedan dos; una de ellas, una de las principales favoritas.

Ons Jabeur será la rival de Rybakina en la final. La tunecina ha ido batiendo récords a su paso por el All England Club; primera árabe, norteafricana y tunecina en semifinales y final de un Grand Slam. A principios de año pidió un deseo, ganar Wimbledon, y está a solo un encuentro de conseguirlo.

Sus cuartos de final el año pasado fueron el primer aviso para una tenista que llegó aquí tras ganar en Berlín y que solo ha perdido dos sets en su camino a la final. Se ha aprovechado, eso sí, de un cuadro sencillo, en el que no se ha enfrentado a ninguna top 30 en los seis encuentros previos.

Rybakina, sin embargo, tuvo que eliminar a dos campeonas de Grand Slam, con una gran actuación ante Simona Halep en semifinales. Ante la rumana demostró que, pese a que el favoritismo recae en Jabeur, sus opciones no son mínimas en la final.

La mejor arma es su 1,84 de estatura, que le permite dominar desde el servicio, ese que le ha reportado 49 'aces' durante todo el torneo y que le hace ganar más del 75 % de puntos con primer servicio.

Jabeur es una tenista más versátil, más "maga" y que se ha beneficiado de la sencillez de su camino. Apenas ha perdido nueve servicios en seis encuentros y al resto ha estado impecable, ganando el 50 % de los puntos jugados con el servicio de su rival.

El encuentro de este sábado será el cuarto de la rivalidad Jabeur-Rybakina, con ventaja en el cara a cara para la tunecina, que venció en Dubai y Chicago, ambas en 2021, mientras que la kazaja se quedó su primer enfrentamiento en Wuhan 2019.