10 de Ago de 2022

Economía

El carnaval de Brasil ha llegado a su fin

BRASIL. ¿Se acabó el carnaval? El de febrero simplemente ha sufrido un drástico recorte presupuestario, pero el otro carnaval que ha vi...

BRASIL. ¿Se acabó el carnaval? El de febrero simplemente ha sufrido un drástico recorte presupuestario, pero el otro carnaval que ha vivido Brasil en los últimos cuatro años, el económico, sí parece tocar a su fin. Las alarmas están activadas en un país que hasta el año pasado venía registrando una tasa de crecimiento superior al 5% (6% en el tercer trimestre de 2008, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, IBGE).

Las últimas previsiones para el ejercicio 2009 difundidas por el Banco Central brasileño registran una caída en picado del indicador de crecimiento, situándolo en un preocupante 1.5%. Cierto es que la tormenta económica parece de menor intensidad que la que azota Europa o EEUU, ya que las mismas previsiones apuntan a un repunte de hasta el 3.6% en 2010. Como tantos otros líderes, el año pasado Lula repitió en varias ocasiones que Brasil estaba a salvo de la crisis financiera. Y como todos, erró en su diagnóstico.

La moneda, el real, ha experimentado un desconcertante retroceso frente al dólar en el último trimestre de 2008.

Paralelamente, la balanza comercial ha registrado un deterioro en el superávit habitual de los últimos años y, lo más preocupante, la producción industrial, una de las locomotoras de la economía brasileña, ha caído en picado provocando riadas de despidos, principalmente en los sectores textil, minero, automovilístico y de calzado.

La cifra de paro podría llegar al 9% en 2009, algo que supondría 365.000 nuevos desempleados.