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26 de Jan de 2021

Economía

Las chicas también sufren

PANAMÁ. Cuando los economistas aseguran que las pequeñas y medianas empresas son las que mueven la economía de un país, no se equivocan.

PANAMÁ. Cuando los economistas aseguran que las pequeñas y medianas empresas son las que mueven la economía de un país, no se equivocan.

Así lo demuestran recientes estudios de instituciones como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), que reportan que las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) constituyen entre el 90% y 98% de las unidades productivas en América Latina, lo que significa que generan alrededor del 80% de los puestos de trabajo y su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) ronda el 40%.

En el caso de Panamá, el 92% de la economía nacional es representada por la mediana y la pequeña empresa, que genera el 65% de los empleos en el país y constituye el 41% del PIB panameño, según el vicepresidente de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas (UNPYME), Ramón Arroyave.

Pero en un contexto de crisis económica mundial, las reglas del juego cambian.

Si bien es cierto que los bancos locales cuentan con una buena liquidez, hay que reconocer que las entidades financieras han endurecido el financiamiento. Para las Pymes, esto supone uno de los retos que deben enfrentar este año, porque su eficiencia y competitividad podrían estar en juego.

Pese a esto, el empresario Felipe Rodríguez considera que en el caso de las Pymes, precisamente por tratarse de pequeñas y medianas empresas, tienen la capacidad de sortear mejor la crisis que las grandes empresas, porque “se adaptan más rápido a los cambios y le sacan partido a las necesidades que surgen”.

Nada más cierto. Ejemplo de ello ha sido la industria automotriz, uno de los sectores más castigados por la crisis global. Las automotrices, entre ellas las niponas, han tenido que parar la producción y reducir sus inventarios, porque las ventas han caído drásticamente.

En Panamá, la demanda del sector automotriz —hasta febrero— disminuyó un 24%, según la Asociación de Distribuidores de Automóviles de Panamá (ADAP). Esto significa que “el panameño está comprando menos autos nuevos y ahora prefiere reparar el que tiene y darle un mejor mantenimiento”, dice Rodríguez.

De modo que las medianas y pequeñas empresas que reparan o venden repuestos para autos, como los talleres mecánicos, se están viendo beneficiados con la crisis.

Según el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), en Panamá hay registradas 47 mil 200 Pymes. Es decir, gran parte del sector empresarial panameño está comformado por empresas que se dedican a transformar la materia prima para convertirlas en bienes de consumo local, como lo hacen las textileras, entre otras industrias.

A diferencia de las grandes empresas, para que un negocio sea considerado por el MICI como empresa pequeña, la planilla no debe sobrepasar los 10 empleados y la facturación anual debe ser de hasta 150 mil dólares, mientras que en el caso de las medianas, su nómina va de 10 empleados en adelante y la facturación anual desde 150 mil dólares hasta un millón.

La mayor parte de los ingresos que generan las Pymes, dice Arroyave, “se quedan en el país”. De ahí que los economistas consideren que las Pymes son las que mueven la economía local, a diferencia de los consorcios, franquicias o trasnacionales donde sus utilidades salen del país, representando una fuga de divisas.

En medio de un año de ajustes para todas las empresas Arroyave advierte que las actividades de las Pymes podrían frenar el ritmo de crecimiento y registrar una reducción de un 10%, porque “la crisis ya nos está afectando”, dice el empresario.

Una baja proyección de crecimiento del PIB para 2009 (3.2%), el estancamiento del sector inmobiliario y la contracción del movimiento de carga en terminales marítimas del país en lo que va del año, coloca a las Pymes en una situación de “retos”, dice Rodríguez.

Así como los gurús extranjeros de economía prevén que la situación financiera global repuntará en 2010, los empresarios locales también lo creen así. Los ajustes ya se están haciendo.

Las Pymes están revisando sus inventarios y aumentando su competitividad para sortear la crisis y salir lo menos golpeadas posible.