23 de Feb de 2020

Economía

La otra crisis, la que no tiene voz

Los históricos fueros y privilegios de algunos sectores económicos han salido a relucir en el contexto de la actual crisis financiera.

Los históricos fueros y privilegios de algunos sectores económicos han salido a relucir en el contexto de la actual crisis financiera.

La única medida planteada hasta ahora por el gobierno actual para enfrentar la crisis global es la creación del Programa de Estímulo Financiero (PEF) de $1,100 millones para proveer de fondos a los bancos que requieran del mismo para otorgar créditos especialmente a la producción de modo tal que el país no deje de producir, la población no deje de consumir y la economía continúe.

No obstante, los bancos podrían usar dicho fondo para cubrir sus pérdidas, pagar dividendos en lugar de poner ese dinero a circular en la economía. Por ello debe regularse el acceso a ese fondo dando prioridad a actividades que financien tanto la producción como el consumo anteponiendo estas al pago de dividendos a los accionistas bancarios.

La crisis nos afectará a todos eventualmente, pero algunos grupos son más vulnerables que otros y en ese sentido debe priorizarse la atención de los grupos más vulnerables.

La falta de acceso al crédito ha disminuido la actividad económica, de acuerdo a las cifras del IMAE para febrero de este año solo creció 2,87% mucho menos que el 9,2% correspondiente al mismo mes el año pasado. De cerrar el primer semestre con esta disminución de la actividad económica, se perderán por lo menos 60,000 empleos, afectándose principalmente la actividad agropecuaria y de construcción.

Pero no es solo un problema de empleo. Es que estos trabajadores del sector agropecuario y del sector construcción sostienen indirectamente gran parte de la actividad formal e informal que se agita en torno a los mismos. Restaurantes, hoteles, transporte entre otras actividad se verían muy afectadas con la pérdida de empleos.

Es precisamente por ello que creo que debe enfocarse cualquier esfuerzo fiscal, ya sea fondos directos, programas de rescate, etc. hacia aquellos sectores económicos con mayor sensibilidad social y mayor impacto en el empleo.

Esta es La Otra Crisis, la crisis que no tiene voz, no cuentan con el Lobby ante el poder ejecutivo ni legislativo, pero son aquellos sectores con altos niveles de pobreza más vulnerables pero mientras algunos altos ejecutivos les preocupa la caída de sus acciones en sus bancos y empresas, hay otros para quienes esta crisis representa la diferencia entre comer o no comer, entre vivir o no.