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06 de Apr de 2020

Economía

El dragón vuelve a rugir

MADRID. China contribuyó en gran medida a los días de vino y rosas que vivió la economía mundial en el periodo 2003-2007 y muchos anali...

MADRID. China contribuyó en gran medida a los días de vino y rosas que vivió la economía mundial en el periodo 2003-2007 y muchos analistas esperan que Pekín vuelva a liderar al planeta en su salida de la recesión.

La confianza en la pujanza del dragón asiático se basa en el hecho de que mientras que el PIB de las potencias occidentales descarrilaba tras el estallido de las hipotecas basura, China ha logrado mantenerse en gran medida inmune a los efectos del terremoto financiero. ¿El motivo? La fortaleza de la demanda doméstica ha logrado compensar la zozobra de las exportaciones.

El movimiento de desmarque de la economía china con respecto al resto del mundo se basa en una serie de ventajas. En primer lugar, su sistema bancario no ha sufrido ni de lejos la misma crisis que Europa o EEUU. El férreo control del regulador local ha impedido que las entidades se contaminasen con activos tóxicos. La consecuencia es que los bancos chinos tienen una buena estructura de capital, gozan de liquidez y su ratio de préstamos en relación con los depósitos es bajo.

Además, aunque las exportaciones se vieron arrastradas por la recesión mundial, la economía china ha podido echar mano de los recursos que tenía para contrarrestar la caída de la demanda exterior.

Gracias a sus enormes reservas en divisas foráneas y su gran superávit comercial, el Gobierno chino lanzó a finales de 2008 un inmenso programa de estímulo económico (más de $300.000 millones).