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06 de Jun de 2020

Economía

Las pequeñas tequileras sufren de jaqueca

MÉXICO. Eduardo Morales mira a los campos de agave sin cultivar. “Es una lástima, pero muchas plantas es mejor dejar que se pudran. No t...

MÉXICO. Eduardo Morales mira a los campos de agave sin cultivar. “Es una lástima, pero muchas plantas es mejor dejar que se pudran. No tiene caso sacarlas”, comenta el gerente de ventas de la tequilera mexicana Tequila Tepatitlán.

En lo que va de 2009 tuvo que reducir su producción de agave, la planta de la cual se produce el famoso destilado, repartidos en 10 hectáreas en el municipio de Tequila, Jalisco, en un 50%.

Poco después, tras una baja del 40% en las ventas, a ocho de sus 20 trabajadores tuvo que darles la noticia de que no se requería de sus servicios.

Tepatitlán es uno más de los cientos de pequeños y medianos productores de tequila que, hasta hace poco, existían sólo para atender el mercado interno. Pero esta situación se ha vuelto insustentable. Las pequeñas y medianas tequileras mexicanas se están dando cuenta de que la única forma de existir será trascender fronteras y captar nuevos mercados, si quieren permanecer en el juego.

Y es que la caída del consumo de tequila en el mercado nacional provocada por la crisis (a finales de 2008 el consumo per cápita de tequila en México era de 51 litros y se estima que este año caiga 4%), la falta de una política de Estado que impulse la industria y la fuerte carga impositiva, ha orillado a las productoras a asociarse con grandes trasnacionales y buscar nuevas rutas de exportación. La industria del tequila es una de las más castigadas en México, en materia de impuestos. Se paga 50% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), más un IVA de 15%. “Esta carga está muy por encima de la de otros países. En España, por ejemplo, el IEPS es del 16%”, dice Ramón González Figueroa, director general del Consejo Regulador del Tequila (CRT).

“Los impuestos nos están comiendo. Entre IEPS, IVA, ISR, la nómina de los trabajadores y los insumos, a una botella de 100 pesos le ganamos únicamente 10 pesos. Para los pequeños como nosotros, ya no es negocio”, dice Morales.

LOS GANADORES

Los dos beneficiarios de la actual situación son los grandes consorcios internacionales y el mercado informal.

Por un lado, las grandes empresas han podido crecer porque tienen un portafolio de productos que les permite balancearse. “Así, si las ventas de tequila caen, sus ganancias no se ven afectadas porque las de ron o vodka probablemente aumenten,” explica Luis Félix, director general de José Cuervo, líder en tequila en México y el extranjero.

A excepción de José  Cuervo, las principales marcas de tequila mexicano se encuentran ya en manos de empresas extranjeras.  Sauza es propiedad de la estadounidense Fortune Brands; Viuda de Romero, Mariachi y Olmeca, de la francesa Pernod Ricard; Cazadores y Camino Real, de Bacardi (EEUU), y Don Julio, de la inglesa Diageo.

Es probable que durante los próximos meses veamos nuevas alianzas. Luis Félix explica que la tendencia del mercado es hacia la consolidación, “Hay que tener un repertorio amplio de bebidas para poder competir en un mercado internacional”.

Asimismo, dijo que mientras no haya una reducción  de impuestos, el mercado negro seguirá ganando terreno. “Hoy en día casi el  40% del mercado es informal, ya sea a través del relleno de botellas o falsificación de productos”.

UN VISTAZO AFUERA

Cierto es que cuando se cierra una puerta se abre una ventana y las tequileras mexicanas apuestan a ampliar sus miras hacia el exterior. El consumo de tequila en el mundo va en aumento (de 1995 a 2008 ha habido un crecimiento exponencial de cerca de 3% en exportaciones).