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10 de Aug de 2020

Economía

Surge un nuevo tridente financiero

COLOMBIA. ¿Se imagina una plaza financiera de la región andina que le haga el peso a Brasil? Difícil.

COLOMBIA. ¿Se imagina una plaza financiera de la región andina que le haga el peso a Brasil? Difícil.

Esa es la conclusión más lógica para cualquier bolsa de comercio de este lado del continente… si piensa hacerlo por sí misma.

Por eso, a Chile, Perú y Colombia se les ocurrió unirse para crear el tercer mayor mercado de la región, después del Bovespa en Brasil y la Bolsa de Valores de México.

Los presidentes de las bolsas anunciaron la intención de hacerlo hace unos meses y los superintendentes de valores de los tres países acaban de firmar en Santiago un acuerdo para comenzar a caminar en esa dirección.

Al más puro estilo Euronext, las plazas quieren comenzar por equiparar aspectos normativos y permitir más flexibilidad para los operadores.

De aquí a fines de 2010 la meta es llegar “al menos a una etapa preliminar de integración donde, eventualmente, los intermediaros de un país puedan actuar como operador directo o remoto en la bolsa de los otros dos”, dice Guillermo Larraín, Superintendente de Valores y Seguros de Chile.

A largo plazo, la idea es llegar a una integración total, en la que un peruano, por ejemplo, pueda comprar acciones de Chile o Colombia directamente en su país. La figura podría cambiar el escenario financiero de la región. Los tres países andinos sumarían una capitalización de más de US$ 360,000 millones (frente a los US$ 1 billón de Brasil y US$ 400,000 millones de México) y tendrían una oferta de más de 560 títulos.

El potencial es claro. Son mercados poco líquidos, insertos en economías con grandes perspectivas de crecimiento.

“Es el paso que todas las bolsas deben dar”, dice Bernardo Mariano, socio de Equity Research Desk, en Nueva York. En tanto, el economista de la Universidad Católica de Chile, Rolf Lüders, afirma que la iniciativa debería bajar los costos de operación.

“Podrían aumentar las transacciones y las nuevas emisiones, que en las tres plazas tienen niveles bajos”, dice.

La meta es que la integración traiga mayores flujos de dinero de diversos lugares del mundo. “La guinda de la torta es si pudiéramos llegar a un mercado homogéneo, y que eso pueda ser marketeado como un  mercado unificado a nivel internacional”, dice Larraín.