19 de Oct de 2021

Economía

Disputa por una ley estanca el TLC

PANAMÁ. Senadores republicanos de Estados Unidos exigieron el pronto envío del acuerdo comercial suscrito por Panamá y criticaron durame...

PANAMÁ. Senadores republicanos de Estados Unidos exigieron el pronto envío del acuerdo comercial suscrito por Panamá y criticaron duramente al gobierno del presidente Barack Obama, por ‘condicionar’ una vez más la llegada del documento a la aprobación de un programa para ‘apoyar’ a estadounidenses que perdieron sus empleos, debido a acuerdos similares con otros países.

Una nota de la agencia de noticias AP revela que el líder republicano en el comité de finanzas, el senador Orrin Hatch aseguró ayer en una audiencia relacionada con el acuerdo que ‘el Congreso aprobaría con amplio apoyo bipartidista’ el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Panamá ‘si la Casa Blanca lo enviara para su aprobación’.

La posición de Hatch, abiertamente partidario del acuerdo comercial, contrasta con la del presidente del comité, el demócrata Max Baucus, quien insistió ayer en que el documento no llegará al Congreso ‘tener la certeza de que existe un acuerdo bipartidista para aprobar una ley conocida por sus siglas en inglés TAA’.

Esta norma, aprobada originalmente en 2009, permite destinar fondos estatales para entrenar a trabajadores estadounidenses que tener la certeza de que existe un acuerdo bipartidista para aprobar una ley conocida por sus siglas en inglés TAA.

La norma está dirigida a trabajadores estadounidenses que han perdido sus empleos debido al aumento en las importaciones o a que las fábricas se han mudado al extranjero, con financiamiento oficial.

Esta legislación, sin embargo, no fue renovada en febrero de 2011 debido a las discrepancias entre demócratas y republicanos sobre cómo financiarla, a partir de los acuerdos comerciales suscritos con Corea del Sur, Colombia y Panamá.

Según Baucus, se trata de ‘una renovación a largo plazo de una versión mejorada del programa’, el cual debe avanzar ‘junto a nuestros tratados de libre comercio con Panamá, Colombia y Corea’.

Aunque en abril pasado, el presidente estadounidense Barack Obama había asegurado a su colega panameño Ricardo Martinelli que el acuerdo sería ratificado por el Congreso antes del receso del 8 de agosto, todo apunta hacia un nuevo retraso en este proceso.

PANAMÁ A LA ESPERA

Ayer, el ministro de Comercio Roberto Henríquez reconoció que existe preocupación en el gobierno panameño, por las situaciones que está obstaculizando la llegada del acuerdo a su aprobación en el Congreso.

Henríquez reiteró a La Estrella que a situación en estos momentos escapa completamente del dominio panameño, ya que el país ya cumplió con todos los pedidos hechos por Estados Unidos, para darle su visto bueno.

Panamá, indicó Henríquez, ya aprobó un acuerdo bilateral de intercambio de información fiscal, además de reformas para garantizar que compañías en la zona económica especial de Barú no estén exentas de protecciones a los derechos de los trabajadores e igualmente, normas tendientes a que las zonas francas operen de forma igualitaria.

‘Todo lo que está sucediendo está fuera de nuestro alcance. Solo nos resta esperar a que los políticos estadounidenses se pongan de acuerdo y que el tratado pueda llegar al Congreso para su aprobación’, explicó el funcionario panameño.

EL NUEVO OBSTÁCULO

En febrero pasado, los republicanos se opusieron a renovar TAA alegando que costaría 220 millones de dólares y porque consideraban los beneficios muy superiores a otros programas similares.

Algunos han dicho en semanas recientes que el nivel de gasto público registrado en 2009 no es sostenible en este momento.

El TAA, que ha brindado ayuda financiera y entrenamiento a los trabajadores estadounidenses desde 1962, ha servido en otras ocasciones como ficha para las negociaciones partidistas.

La aprobación que la cámara baja dio en 2007 al tratado de libre comercio con Perú estuvo vinculado estrechamente a la extensión del programa.