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19 de Feb de 2020

Economía

Zakaria: Constrúyelo y volverán a trabajar

NUEVA YORK. Frente a una crisis nacional, el Proyecto de Ley sobre empleos presentado por el presidente Barack Obama es mejor que no hac...

NUEVA YORK. Frente a una crisis nacional, el Proyecto de Ley sobre empleos presentado por el presidente Barack Obama es mejor que no hacer nada, pero no tendrá mucho impacto en el desempleo. Las medidas propuestas son mayoritariamente recortes de impuestos a corto plazo y beneficios.

Es poco probable que esas medidas afecten la demanda de productos y servicios -problema fundamental de las empresas- y así no se incrementará la contratación de empleados. Además, muchas de las medidas consisten en esfuerzos para lograr que los consumidores vuelvan a gastar.

Teniendo en cuenta lo sucedido después de que los estadounidenses agotaran al máximo sus tarjetas de crédito y utilizaran sus casas como cajeros automáticos, revivir este modelo insostenible no es un objetivo político sensato.

Hay un área dónde el gobierno puede crear demanda -independientemente del comportamiento del sector privado- y de una manera que es productiva para el crecimiento a largo plazo: construyendo infraestructura.

El proyecto del presidente contiene algunas propuestas para esto, pero se necesita algo mucho más ambicioso. La Asociación Estadounidense de Ingenieros Civiles estima que la infraestructura deteriorada de Estados Unidos – clasificada, una década atrás, en el puesto número 9 en el mundo, y ahora, según el informe sobre competitividad global del Foro Económico Mundial, en el lugar 24 y descendiendo- necesita 2 billones de dólares para reparación, mejoras y ampliaciones.

Con las necesidades en esa escala, ¿por qué se están presentando propuestas de una vigésima parte de ese tamaño? Se necesita un esfuerzo más ambicioso, que requiere un gran acuerdo entre republicanos y demócratas.

El primer elemento de la negociación sería la financiación. Ya existen buenas propuestas para los bancos de infraestructura, incluidas las de Obama y la senadora Kay Bailey Hutchison, (R-Texas). Las mismas adaptan un modelo utilizado en gran parte del mundo, particularmente en Europa.

Las inversiones públicas relativamente pequeñas se pueden aprovechar para atraer sumas mucho más grandes de capital privado. Los proyectos deberían ser otorgados basándose solamente en la necesidad y el mérito. En comparación con otras naciones, Estados Unidos tiene sorprendentemente poca participación del sector privado en la construcción de infraestructura como ser las calles, los puentes y las autopistas.

Un banco de ese tipo nos permitiría crear asociaciones público-privadas inteligentes, eficientes y favorables al mercado. Pero los republicanos tendrían que estar de acuerdo en realizar inversiones públicas serias a fin de que los bancos puedan asumir proyectos de una escala tal que permita disminuir el desempleo.

Obama dijo que estaba sorprendido de que hubiera tan pocos proyectos inmediatos. Sin embargo, las regulaciones, revisiones y permisos necesarios para aprobar la infraestructura aseguran que cualquier proyecto de gran envergadura demora años.