19 de Ago de 2022

Economía

Donoso: Sin recursos para control de daños

PANAMÁ. Inserta en el Corredor Biológico Mesoamericano, Minera Panamá, S.A. planea remover los animales y plantas más representativos —s...

PANAMÁ. Inserta en el Corredor Biológico Mesoamericano, Minera Panamá, S.A. planea remover los animales y plantas más representativos —según el inventario de sus biólogos— que habitan sobre el bosque que cubre las 6,000 hectáreas que talarían para hacer una mina a tajo abierto en Donoso, Colón.

Lo llaman minería moderna y para esto tienen un presupuesto de aproximadamente $4 millones, lo que daría una inversión promedio de $666 por hectárea para el traslado de las especies.

Para Alida Spadafora, directora Ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), el valor de una hectárea de bosque es en ocasiones invaluable.

‘Hay factores que son invaluables, como lo son las posibilidades de que algunas de las plantas o árboles que serían talados tengan componentes para curar enfermedades’, indicó Spadafora.

Según los estudios de la compañía, en la zona que sería deforestada existen al menos 48 especies de flora sensitivas para el país y 45 de fauna. Estas serían susceptibles a traslados, o la minera preservará sólo algunos individuos para su duplicación, posteriormente.

Antonio Salas, gerente de Biodiversidad y Forestal de Minera Panamá, S.A., explica que una hectárea boscosa puede ser revisada en dos a tres días por un promedio de seis de sus biólogos ayudados por moradores, quienes tienen experiencia en las especies que allí habitan.

Junto a Salas trabajan biólogos como Blanca Araúz, quien tiene el cargo de Superintendente de Biodiversidad.

Cuenta Araúz que 98% de las especies animales que deberán mover son pequeños como reptiles, anfibios y serpientes, ya que los más grandes, como los jaguares o las aves, por su nerviosismo tienden a desplazarse por sí mismas ante el ruido de las máquinas o al sentir a las personas.

Este desplazamiento se haría en un distrito, Donoso, donde habitan dispersos unos 6,000 habitantes en su mayoría campesinos ligados a la agricultura y a la cría de animales domésticos, en un sitio donde los caminos de tierra prevalecen.

La situación presenta un riesgo, opinó Spadafora. ‘Se podría afectar el equilibrio ecológico de las otras áreas, en zonas donde había cinco jaguares, de repente hay 20, es un proceso delicado’.

La minera facturaría unos $2,000 millones anuales hasta el 2045, extrayendo 255 mil toneladas de cobre y otros minerales como el oro, que están bajo la selva.