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27 de May de 2020

Economía

Sacrificio de bovinos desciende en Panamá

PANAMÁ. En los primeros tres meses del año el sacrificio de bovinos decreció un 8.2% en relación a igual período de 2012. La razón: las ...

PANAMÁ. En los primeros tres meses del año el sacrificio de bovinos decreció un 8.2% en relación a igual período de 2012. La razón: las condiciones climáticas que se presentaron desde mediados del año pasado y que afectaron el engorde de las reses.

Hasta marzo, el Instituto Nacional de Estadística y Censo registró que en el país se sacrificaron 95,648 cabezas, en lugar de las 104,206 sacrificadas el mismo mes del año pasado.

El comportamiento registrado al primer trimestre contrasta con las alzas que se venían registrando en la actividad pecuaria al cierre de 2012, cuando se sacrificó un total de 415,835 bovinos —una cifra récord de los últimos cinco años—.

Sin embargo, el aumento de sacrificios registrado el año pasado tiene que ver con que en nuestro país internamente hay un mayor consumo de la carne vacuna, al igual que hay un mayor registro de in greso de turistas, quienes incluso demandan cortes especiales y carne de primera.

Las tres provincias en donde se mataron más ganado vacuno por el orden de importancia para el consumo local y exportación fueron Los Santos, Chiriquí y Panamá.

Para José Pablo Solís, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), la situación fue preocupante, debido a que se registró una temporada seca muy larga, de casi seis meses, y es hasta ahora que se registra lluvias y que el ga nado está ganando peso.

El productor explicó que los intermediarios (supermercados) actualmente ofrecen por el kilo (2.2 libras) del macho en canal $3.20; mientras que por la vaca en canal $2.95. Este último punto bajó de $3.04 que se registraba a inicios de julio.

CLASIFICACIÓN Y PRECIO DE LAS CARNES

El sacrificio y demanda del producto va acompañado de la clasificación y precio del mismo, según lo establece la Ley 25 de 1998, en la cual se detalla la clasificación del ganado bovino y fija multas de hasta $10 mil a quien no aplique la clasificación correspondiente.

Las reses, ya sean hembras o machos, al llegar al matadero en pie (vivas) se determinan en ternero o T cuando el animal tiene un año máximo; tipo AA cuando tiene un máximo de dos años; y tipo A cuando tiene menos de tres años y medio; y tipo C cuando la edad del animal oscila entre 3.5 años a 5 años, siendo la última catalogada como carne vieja, ya que la res cuenta con todos sus dientes.

Aunque la ley es clara, para el presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, la mayoría de los supermercados en el país no aplica la ley de clasificación de la carne al informarle en un lugar visible a los consumidores el tipo de producto que adquirirán, pero tampoco exponen la certificación de los animales.

La certificación a la que se refiere el representante de Uncurepa es un documento que debe exhibirse junto al letrero con el tipo de res, pero este debe detallar el nombre y ubicación del matadero, así como la fecha del sacrificio.

En cuanto al precio de la libra, la misma varía según el corte. Datos de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia revelan que en junio un consumidor pagó por una libra (454 gramos) de babilla, lomo de cinta con hueso, carne molida de primera, jarrete y pecho $2.90, $2.40, $2.82, $2.27 y $0.98, respectivamente.