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06 de Apr de 2020

Economía

Costos, el Estado y competitividad

PANAMÁ. Imagínese a un empresario o persona que tenga que invertir muchas horas de su vida en tramitar y gestionar permisos para operar ...

PANAMÁ. Imagínese a un empresario o persona que tenga que invertir muchas horas de su vida en tramitar y gestionar permisos para operar un negocio que le permita lograr ingresos. La lógica indica que esto es un lastre o impedimento para progresar y producir más. Estos pasos o demoras se conocen en la ciencia económica como costos de transacción.

La existencia de altos costos de transacción necesariamente genera ineficiencia y contribuye al uso improductivo de los recursos, recursos que en otro contexto podrían utilizarse para fines más altruistas como la construcción de escuelas y hospitales.

De hecho, la existencia de altos costos de transacción equivale a una especie de impuesto que ‘de facto’ recae sobre las diversas actividades económicas lo que por supuesto constituye una especie de penalización que va en contravía del funcionamiento del libre mercado --lo que le resta competitividad al sistema económico.

POLÍTICAS PÚBLICAS

Entre las alternativas de política pública para reducir los costos de transacción figuran la modernización de la estructura pública administrativa por vía de una simplificación de los procesos a efectos de que esto conlleve una reducción de los pasos y trámites, así como una restructuración organizacional por ejemplo, eliminado posibles dualidades y creando ventanillas únicas.

También incluye la utilización de tecnología informática, a objeto de posibilitar el almacenamiento, procesamiento y transmisión de información de modo que fa cilite el proceso de toma de decisiones como aprobaciones y certificaciones, lo cual además tiene el positivo impacto adicional de que consolida la transparencia y la rendición de cuentas.

De allí la importancia de simplificar las diversas transacciones asociadas al funcionamiento del Estado sobre todo aquellas en las que éste interactúa con los ciudadanos, y determinar cuáles pasos pueden abreviarse o eliminarse del todo para lograr un efecto positivo en cuanto al proceso de generar riqueza. Uno de estos es en el área de la administración del sistema tributario panameño.

Por ejemplo, Panamá presenta unas de las tasas impositivas promedio más bajas de Latinoamérica (a nivel mundial es de 44.7%). Sin embargo, a nivel de la región es el país que más tiempo requiere para hacer efectivo ese pago (431 horas), lo que casi duplica el promedio regional de 218 horas. En cuanto al número de pasos, Panamá requiere un promedio de 60, también el más alto de la región (cuyo promedio es de 34.9). Otra área de potencial beneficio es en cuanto a la compra y venta de bienes inmuebles y en particular en relación con la compra y venta de los correspondientes títulos de propiedad. Facilitar estos procesos y hacerlos más transparente, dentro de un contexto institucional sostenible, donde haya mayor seguridad jurídica, facilita mucho el intercambio de estos activos de alto valor, lo que conlleva por excelencia a que la sociedad pueda gozar de una mayor capacidad para la formación y traspaso de activos.

En resumen los costos de transacción surgen como resultado de una excesiva burocracia lo cual supone costos en concepto de erogaciones, tiempo invertido y utilización de recursos. Estos incluyen también lo que se invierte en el funcionamiento del aparato público así como el retraso que genera al sector privado.

Finalmente, si bien la existencia de altos costos de transacción encarece innecesariamente la actividad económica, quizá el costo más alto sea el que genera a largo plazo en vista de no solo el tiempo y dinero que se invierte en cumplir las transacciones, sino por las distorsiones e incertidumbre que surgen entre los actores económicos. Estos excesivos costos de transacción en ocasiones constituyen un desaliento a la inversión y las consecuencias a veces son irrecuperables.