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22 de Apr de 2021

Economía

UE intenta reducir la demanda de gas

La Unión Europea reconoce su alta dependencia de las fuentes de gas, busca reducir las importaciones para el año 2015.

UE intenta reducir la demanda de gas
Rusia es el principal proveedor de gas de la Unión Europea.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) pidieron ayer a la Comisión Europea (CE) que elabore para junio un plan destinado a reducir la dependencia energética del bloque comunitario de las importaciones rusas.

Según los líderes europeos, el plan debería reflejar que la UE necesita acelerar la diversificación de suministro energético y mejorar su eficiencia energética, así como continuar con el desarrollo de sus fuentes de energía propias y renovable.

El 30% del gas que la UE importa del exterior procede de Rusia y, de ese porcentaje, la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania, que es el principal Estado de tránsito.

El gigante gasístico ruso Gazprom, exportó 133,000 millones de metros cúbicos de gas a la UE en 2013, de los que casi la mitad, 65,000 millones fueron transportados a través de Ucrania y el resto mediante los gasoductos de Yamal (Bielorrusia), Nord Stream y diversas conexiones bilaterales. Estados miembros como los países del Báltico (Lituania, Estonia y Letonia), Bulgaria, Eslovaquia, República Checa y Rumanía tienen una fuerte dependencia del gas ruso que llega a través de Ucrania, mientras que otros como Alemania tienen línea directa con Rusia a través del gasoducto Nord Stream.

Los países estuvieron de acuerdo en que ‘se debería acelerar la puesta en marcha de proyectos relevantes de interés común’ y apoyaron movilizar recursos de financiación procedente del mecanismo de financiación ‘Conectar Europa’ y de los fondos del Banco Europeo de Inversiones.

Los líderes europeos pidieron desarrollar las interconexiones gasísticas y eléctricas en 2015 para terminar con el aislamiento energético que sufren algunos miembros.

Se subrayó la necesidad de reducir el coste de la energía para los usuarios finales, y pidió a los Estados miembros en los que los impuestos suponen una parte excesiva de la factura eléctrica, que revisen sus sistemas.