Temas Especiales

23 de Jan de 2021

Economía

Los consejos errados de Holder

El procurador general de Estados Unidos hace polémicos comentarios sobre la raza negra. Las reacciones no se hacen esperar

Estamos en la temporada de las graduaciones, y los funcionarios públicos están pronunciando discursos de graduación en las universidades. Es decir, si son aprobados por estudiantes y profesores. Los estudiantes y el cuerpo de profesores exaltan las virtudes de la tolerancia y la diversidad, pero a menudo no toleran puntos de vista diversos.

El procurador General, Eric Holder, recientemente compartió sus opiniones con graduados de Morgan State University, una universidad de Baltimore históricamente negra. Celebrando los 60 años de la causa Brown vs. Board of Education, Holder pronunció un discurso en general optimista sobre las contribuciones de generaciones previas de afroamericanos, y se lamentó de la falta de progreso en otras áreas.

Después viró su curso, advirtiendo a su público que tuviera cuidado con desaires raciales que no siempre son tan evidentes.

‘Estos estallidos de prejuicio, aunque deplorables, no son verdaderos indicadores de la lucha que aún debe librarse, ni del trabajo que aún debe realizarse —porque las mayores amenazas no se anuncian con grandes titulares’, dijo Holder. ‘Son más sutiles. Van más profundamente. Y su terrible impacto perdura mucho después de que los titulares se hayan desvanecido y las expresiones de odio obvias e ignorantes se hayan marginado’.

Holder debe verse a sí mismo como la conciencia racial de la nación. Debe tratar el asunto con más cuidado.

En 2009, el procurador general llamó a los Estados Unidos una ‘nación de cobardes’ que temían hablar de la raza. Por supuesto, hablamos sobre la raza todo el tiempo —en asuntos pequeños y grandes, y a menudo sin beneficio discernible.

Sólo hace unas semanas, dirigiendo la palabra a un público predominantemente negro en la National Action Network de Al Sharpton, Holder se refirió al tratamiento que recibió de los comités de la Cámara cuya tarea es vigilar al Departamento de Justicia. El primer procurador general afroamericano de la nación implicó que los republicanos son irrespetuosos con él debido al color de su piel. En lenguaje en código, Holder condenó lo que él ve como ataques ‘sin precedentes, injustificados, desagradables y divisivos’. Preguntó: ‘¿Qué procurador general ha tenido que soportar ese tipo de trato? ¿Qué presidente ha tenido que soportar alguna vez ese tipo de trato?’

Qué declaración tonta. ¿Ha escuchado hablar Holder, alguna vez, de Alberto Gonzales y George W. Bush? ‘Irrespetuoso’ es una buena palabra para describir la manera en que la tríada liberal de Washington —los demócratas, los medios y las organizaciones de incidencia de tendencia izquierdista— trató a esos hombres.

Holder más tarde negó que sus comentarios tuvieran un subtexto racial. Hay que tener cara. El procurador general juega la baraja de la raza y después niega haber estado siquiera en el juego.

Ahora, en sus comentarios en Morgan State, Holder dio a los jóvenes del público una salida fácil, una excusa para cualquier cosa que no logren en la vida: el racismo sutil.

En la vida, la mayoría de nosotros experimentaremos fracasos, reveses y decepciones. Se nos negarán ingresos a universidades, lucharemos para encontrar trabajo, nos despedirán, perderemos viviendas, fracasaremos en los negocios, etc.

Los graduados de Morgan State son afortunados. Ahora tienen una manera de racionalizar las cosas malas que les sucedan. Serán culpa del ‘sutil’ racismo.

Ése no es el mensaje más útil para impartir a los jóvenes —especialmente el día de la graduación. Esto es lo que Holder debería haber dicho a los estudiantes:

‘Quiero que tengan éxito. Eso significa que quiero que trabajen arduamente, que tengan grandes sueños, que se desafíen a sí mismos, que salgan de su zona de comodidad y sacrifiquen lo necesario para ser absolutamente los mejores en lo que escojan hacer. Sigan su pasión, y dediquen el tiempo y esfuerzo necesarios para destacarse en su campo. El resto se arreglará solo. Cuando fracasen —y, a propósito, espero que aprendan de cada fracaso porque así es como maduramos— no busquen excusas, ni jueguen a ser víctimas, ni busquen villanos a quienes echar la culpa. No seamos ingenuos. Habrá fuerzas siniestras por ahí fuera. No todos los aplaudirán, y algunos hasta tratarán de hundirlos. Y ¿saben? Algunos de ellos tendrán su misma apariencia. Cuando eso suceda, no se rindan ante lo que ustedes creen que son fuerzas todopoderosas.

En lugar de eso, háganse aún más poderosos trabajando aún más fuerte y tomando control de su propio destino. Los mayores obstáculos en la vida son los que nos auto-imponemos. Así es que no se los impongan. Buena suerte’.

Holder tuvo una valiosa oportunidad para ofrecer orientación a la siguiente generación. Si hubiera pensado más en sus comentarios y hubiera recalcado la responsabilidad personal, este funcionario público hubiera hecho un servicio público. En lugar de eso, sólo dio un espectáculo.

ANALISTA