25 de Feb de 2020

Economía

¿Por qué fracasan las empresas y negocios familiares?

Se estima que alrededor del 80% de las empresas en América Latina son familiares

¿Por qué fracasan las empresas y negocios familiares?
Las empresas familiares deben profesionalizar su gerencia para no sucumbir ante decisiones afectivas.

Entre dos tercios y tres cuartos de los negocios familiares quiebran o son vendidos por la familia fundadora durante la primera generación, y solamente un 5% y un 15% de la tercera generación, sigue manteniendo presencia en la empresa o es descendiente del fundador, según concluyen estudios realizados por la firma de asesoría RSM.

Se estima que alrededor del 80% de las empresas en América Latina son familiares y son las que entregan la mayor cantidad de empleos en la región, apuntan las mediciones de la compañía.

Cuando se habla de empresas familiares, no son solo microempresas o medianas empresas, también existen en América Latina grandes empresas familiares que sobresalen como grandes revendedores, bancos y grupos empresariales vinculados a los recursos naturales.

Según Eduardo Medina, especialista en negocios de RSM en Chile, ‘especialmente el segmento pyme de las empresas familiares, tienen una vida particularmente breve’ y esto se debe a que la empresa es considerada como ‘la continuidad del hogar’.

El estudio revela que la poca adaptación a los cambios del entorno, sistemas productivos obsoletos o nula innovación, estructuras organizacionales rígidas, la afectividad a la hora de tomar decisiones cuando los puestos gerenciales son ocupados por familiares o el propio dueño, por lo cual hay una nula evaluación de la empresa original.

Medina concluye que esos son los factores internos para que una empresa familiar vaya al fracaso. Aparte de los factores externos, como pocas posibilidades de obtener créditos a tasas preferenciales o barreras de entrada muy altas para el sistema financiero y tratados de libre comercio o poco apoyo estatal.

‘Las empresas familiares deben de abrirse al mundo, buscar canales para salir de las fronteras de sus países, adaptarse a la globalización’, dice el especialista. Profesionalizar los cargos estratégicos, adaptarse a los cambios, formar buenos gobiernos corporativos, anticipar los cambios siendo proactivos y no reactivos, implementando herramientas de gestión y principalmente siendo innovadores’, concluyó Medina.