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25 de Jul de 2021

Economía

Azuero continúa golpeada por el cambio climático

Los productores están desesperados por la prolongada sequía y dudan que el plan del gobierno para enfrentar la crisis funcione

A pesar de que en las últimas semanas del mes de marzo e inicios de abril se han registrado algunas lluvias, estas no han sido suficientes para hacer crecer el pasto, aumentar el caudal de los afluentes o llenar los reservorios de agua en las áreas de producción.

En lo que va del año, de acuerdo con José Pablo Solís, de la junta directiva de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), la situación se ha agravado más en comparación con las temporadas secas de los tres años anteriores en que se presentó el fenómeno El Niño en Panamá.

Solís, un ganadero de la provincia de Los Santos, expresó que la condición de los alrededores de su finca se ha deteriorado; el caudal del río La Villa, la mayor fuente de agua limpia del lugar, ha disminuido casi dos pies este verano.

Varios productores han contado que han tenido que vender algunas reses para mitigar las pérdidas y evitar que estas mueran.

JOSÉ PABLO SOLÍSDIRECTIVO DE LA ANAGAN

‘Los reservorios no son de gran utilidad si no hay agua para almacenar'

Según Solís, en Los Santos se encuentra el 20% de las 39 mil fincas productoras del país, por lo que la cosecha de maíz, tomates, ajíes y productos no tradicionales se ha visto afectada.

En el área del Arco Seco (que se extiende desde Coclé, Los Santos, Herrera hasta Veraguas), la situación no es distinta. Allí la mayoría de los acuíferos se han secado completamente.

La gerente de Climatología de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S. A. (Etesa), Pilar López que las temperaturas están muy por encima del umbral regular, lo que evidencia que aún se manifiesta el fenómeno de El Niño.

Los pronósticos indican que de mayo a julio se pueden comenzar a normalizar las temperaturas; sin embargo para que el clima se establezca, la atmósfera debe acoplarse para dar lugar a las lluvias, añadió López.

La gerente de Climatología de Etesa explicó que la nubosidad y los chubascos observados durante el mes de marzo y lo que va de abril son señales puntuales del debilitamiento de El Niño en el océano Pacífico.

A LA ESPERA DE LA NIÑA

Los expertos manifiestan que aún no se puede confirmar la llegada de La Niña a finales de este año; sin embargo, históricamente después de un fenómeno de El Niño muy fuerte se pueden presentar excesos de lluvias.

‘Por lo general La Niña puede durar posteriormente de nueve a doce meses', señaló Etesa.

El fenómeno climático conocido como La Niña se comporta de manera opuesta a El Niño (sequía). Trae fuertes y prolongados aguaceros, descenso de la temperatura e inundaciones.

SECTOR AGROPECUARIO

Unos $70 millones en pérdidas en los últimos dos años.

  • 40% de la última cosecha de maíz se perdió, además de las bajas en la ganadería.

Los registros indican que después de El Niño de los años 1982, 1993, 1997 y 1998 vino La Niña.

Para enfrentar la crisis a consecuencia de la sequía que afecta a varios sectores del interior del país, el Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) puso en marcha el Plan de Mitigación para Productores BDA con riesgo de Vulnerabilidad climática.

El programa tiene el objetivo de establecer las condiciones necesarias para que los productores que realizan sus actividades en el Arco Seco tengan acceso a una línea de crédito especial. El respaldo económico va dirigido a utilizar la tecnología necesaria para garantizar el abastecimiento de agua para las actividades agrícolas y pecuarias.

Actualmente, personal del BDA ha visitado a más de veinte clientes para presentarles el Plan de Mitigación y aunque algunos productores se han inclinado por utilizar pozos, también se les ha explicado los beneficios del programa que impulsa el gobierno.

EL BDA ha puesto a disposición de los productores y ganaderos una línea de crédito de hasta $25 mil para el proyecto de reservorios de agua.

Rubén Isaza, gerente Agrícola del BDA, hizo énfasis en que para que prevalezca un reservorio de agua, el productor debe mantenerlo reforestado.

Además, dijo el funcionario, es necesario cubrirlo con mallas para evitar su evaporación y se les debe colocar una turbina para que las reses beban en otro lugar y no ensucien el agua del depósito.