Temas Especiales

31 de Oct de 2020

Economía

Nuestro agro requiere ser eficiente y competitivo

El gobierno del periodo siguiente (2009-2014) reprogramó los fondos del Banco Interamericano de Desarrollo por $180 millones aprobados

La verdadera función del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y todas las instituciones del sector público agropecuario es técnica, para extender o transferir tecnologías amigables con la conservación del medio ambiente al productor nacional de agroalimentos, ya sea para el consumo nacional o la exportación a nivel de micro, pequeña, mediana o gran empresa.

Pero los ‘chicagos boys' como los ministros del MEF y de otras dependencias estatales sólo orientan las inversiones estatales a los sectores de servicios, logísticos, financieros y comercio soportados por el Canal, ahora ampliado.

Desde el periodo presidencial 2003-2008 han mantenido los mismos presupuestos de funcionamiento y de inversión al MIDA y demás, cuando a partir de ese periodo debieron asignarse mayores recursos presupuestarios para adecuar a los agricultores y ganaderos para que pudieran competir con la producción de los países con quienes tenemos tratados de libre comercio.

El gobierno del periodo siguiente (2009-2014) reprogramó los fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por $180 millones aprobados y planificados para invertirlos como agenda complementaria y el programa de competividad del MICI, utilizándolos para infraestructuras como aeropuertos, donde hoy sólo se ven volar gallotes.

Mientras que al 40% de los panameños dependientes del sector primario de la economía los entretienen con las transferencias monetarias del MIDES y la beca universal del Ifharu, que beneficiando a los alumnos con promedio de 3.0 han establecido una meta a la que todos los estudiantes ‘cómodamente' llegan, pero que afecta el proceso enseñanza-aprendizaje severamente.

Esos subsidios disfrazados de inversión para sostener el crecimiento económico y no el desarrollo como debe ser, nos cuesta $1,400 millones anuales, casi igual a los aportes anuales directos del Canal al erario público, que para 2019 está presupuestado en $1,700 millones.

Sólo con voluntad política, el nuevo gobierno tendrá que reorientar nuestra economía de servicios logísticos para hacer que el Panamá rural aporte más al producto interno bruto (PIB) y supere el 2 5% de un PIB anual mayor a los $60 mil millones que el país generó en 2017. Así, pudiendo generar actividad económica y, por ende, empleos en el Panamá rural y comarcal, donde existen los bolsones de pobreza y pobreza extrema que nos ubican entre los diez países con mayor desigualdad socioeconómica del mundo.

EXMINISTRO DEL MIDA Y EXLEGISLADOR DE LA REPÚBLICA