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16 de May de 2021

Economía

Café con aroma del Canal

Productores de las subcuencas de Cirí y Trinidad desarrollan un proyecto que busca comercializar ‘café robusta' mejorado bajo el sello Cuencacafé

En las subcuencas de los ríos Cirí Grande y Trinidad, en el distrito de Capira, llueve café en el campo y los agricultores están cambiando su método tradicional de producción de quema y tala a técnicas más sostenibles y de mayor rendimiento.

‘Con la modalidad de agroforestería se han sembrado más de 3.3 millones de plantones de café',

ARTURO CEREZO

ESPECIALISTA AMBIENTAL

El aroma de los verdes cafetales de la variedad robusta mejorado ( Coffea canephora ), de bajura, se respira en las comunidades capireñas.

Los cultivos del rubro se expanden entre las sombras de los árboles que envuelven la región limítrofe de la zona canalera, donde hasta hace poco solo se cultivaban café caracolillo y otros productos como el ñame, la yuca, el plátano, el guineo, el ají y el mango.

En estas áreas la producción del rubro tiene un mejor rendimiento cuando crece bajo la sombra de otros árboles y los productores muestran una tendencia a aumentarla, con el interés de comercializarlo.

Hace poco se inauguró la primera planta procesadora de café, ubicada en Las Gaitas, distrito de Capira, pero aún están a la espera de la certificación de la planta y el registro sanitario.

El equipo de la planta costó $50,000 e incluye una tostadora, una moledora y una selladora para el café empacado. La planta de café tiene una capacidad de procesamiento de 20 libras por cada 20 minutos y los productores ya se están capacitando para su manejo.

Hasta el momento el quintal de café se comercializa en el mercado libre o a empresas cafetaleras que compran directamente a los productores. Pero la meta es comercializar un grano de café de la variedad robusta en los estantes comerciales, bajo el sello Cuencafé, explicó Máximo Núñez, residente de Gasparillal y presidente de la Asociación de Caficultores de las Subcuencas de los Ríos Cirí Grande y Trinidad del Canal de Panamá (Acacpa).

Núñez cuenta que hasta hace algunos años los productores de estas comunidades solo recibían $80 por quintal de café en grano.

Hoy en día, venden el quintal de café en grano de esta especialidad entre $135 y $140.

El rendimiento del último periodo de cosecha de la asociación fue de 500 quintales de café en grano.

La lata de café en cereza madura se vende a $9.00 y la de cereza seca, a unos $ 15.00, aproximadamente.

‘Cada lata del grano de café robusta mejorado cosechado se paga a un precio de $2.00',

JOSÉ VARGAS

PRODUCTOR

La libra del café en grano está a $5.00 y la libra de café molido en paquete está a $6.00. El café molido solo se comercializa a nivel regional, a quienes visitan el lugar.

En promedio, los productores de esta zona cosechan unos cinco quintales de café robusta pilado por hectárea sembrada, principalmente en las subcuencas de los ríos Cirí y Trinidad, donde se han establecido cerca de 1,322 fincas de café arbolado.

Solo en estas fincas hay más de 2,000 hectáreas de café robusta cultivado con la técnica de agroforestería, modalidad que permite que una sola planta de café de esta variedad pueda producir hasta cinco libras anualmente durante 25 años. Además, las plantaciones de café pueden estar dando el grano al año y en mayor cantidad en menos de dos años, aseguró Isidoro, uno de los cafetaleros de Acacpa, quien en un principio se mostró reacio a entrar en el programa, a recibir las capacitaciones para aprender sobre su manejo.

‘Derrumbé todos los árboles de la finca y dije que yo no quería madera y lo que quería era plata, pero las hojas de las plantas se quemaron y los cafetos se murieron', narró Isidoro, quien hoy está convencido de que las plantaciones de café robusta requieren de la sombra de otros árboles para un mejor rendimiento.

NUEVA ERA DEL CAFÉ

Para comercializar de manera colectiva el café producido en esta zona, en el año 2012 se creó Acacpa, una asociación que está compuesta por 16 comunidades de la subcuenca.

Desde su fundación, los miembros de Acacpa también trabajan en la aplicación de buenas prácticas del cultivo en sus fincas mejorando sus procedimientos de cosecha y manejo post cosecha del café.

Bajo la modalidad de agroforestería estos campesinos han establecido cerca de 1,322 fincas de café arbolado en unas 2,220 hectáreas, distribuidas en unos 95 poblados diferentes de los límites de la cuenca del Canal como: Colón, La Bonga, La Bonga Arriba, La Florida, Vista Alegre, Ciricito Arriba, Trinidad Las Minas, Cacao, Trinidad Arriba y Bajo Bonito.

Sin embargo, se espera que con la expansión de las áreas cafetaleras y el manejo adecuado de las plantaciones la producción se incremente hasta en un promedio de 10 quintales de café pilado o más por hectárea.

A la fecha, unos 1,750 productores de 122 comunidades de la cuenca del Canal han establecido un total de 7,661 hectáreas de cultivos de café y más de 3.3 millones de plantones sembrados.Así lo detalló Arturo Cerezo, especialista ambiental del Canal de Panamá.

José Vargas, otro de los productores pioneros del proyecto, recordó que antes de que comenzara el proyecto en su finca solo sembraba yuca, plátano, ñame, guineo, ají y mango para el consumo de su familia.

Pero con el apoyo del programa, ahora además de esos productos, también cultivan y comercializan café, arroz, y otra variedad de árboles frutales, cuyas hojas, junto con la cascarilla del mismo arroz y café que cosechan y gallinaza, obtienen el abono orgánico que sus cultivos necesitan, especialmente de café robusta, que quieren comercializar tanto en el mercado local como internacional

En el proyecto agroforestal se cultiva un café de bajura de sombra; su producción es natural, orgánica, sin químicos. La técnica ha permitido mejorar el rendimiento por hectárea del café entre un 30% y 50%.

Vargas cuenta que de unas tres hectáreas de café que cultiva, por ejemplo, cosecha unos 70 quintales anuales por hectárea. Para él es muy ‘gratificante' porque además de los beneficios económicos que le genera la actividad contribuye con la economía de la comunidad, empleando mano de obra local durante la cosecha.

Cada lata de café cosechado se paga a $2.00. Y se estima que cada productor puede estar recogiendo entre 6 y 9 latas de café maduro diariamente, explicó Vargas.

El proyecto que se lleva adelante en Cirí y Trinidad forma parte del Programa de Incentivos Económicos Ambientales (PIEA) que impulsa el Canal de Panamá con el apoyo de otras entidades estatales y organizaciones no gubernamentales.

Se conoció que el proyecto se extenderá hasta el año 2028 con una inversión estimada de $20 millones.

ACTIVIDAD CAFETALERA

La producción de café en grano en Panamá ha disminuido en los últimos seis años (2012 – 2017) a una tasa anual promedio de -4.5%, según el estudio ‘Impacto económico de la industria del café en Panamá', elaborado por la consultora Indesa.

Sin embargo, el análisis señala que la integración de toda la cadena productiva del grano tiene gran potencial para dinamizar la economía, a pesar de la baja producción, ya que se ha potenciado la calidad y se ha disparado el precio de algunas modalidades como el Geisha, cuya versión se vendió por más de $800 la libra en la última subaste electrónica.

El análisis apunta a que la mayor oportunidad está en la exportación de café tostado, debido a que genera mayor valor agregado y los precios por tonelada internacional son tres veces mayores a los precios del café sin tostar, toda vez que el café en grano ha ido perdiendo participación.

En 2015 la industria del café aportó $212.2 millones o 0.4% al Producto Interno Bruto (PIB) del país, como resultado de la cadena de valor de la industria cafetera, cultivo y procesamiento ese año.

De 2012 a 2017, las importaciones y exportaciones del café en grano cayeron 10%, mientras que del tostado crecieron 5%.

En Chiriquí, Coclé, Panamá Oeste y Colón se concentra la mayor siembra y producción de café.