22 de Feb de 2020

Economía

Tareas pendientes para impulsar el turismo

Si no se actúa de forma expedita y oportuna, la situación del sector turismo se agravará al punto de quedar en cuidados intensivos

Por su efecto multiplicador a escala nacional, y el potencial de nuestras riquezas naturales, el turismo está llamado a ser un factor de primer orden en nuestro desarrollo a mediano y largo plazo, por lo que debe estimularse con visión similar a la de los países que han logrado convertirlo en el pilar de su crecimiento económico y social.

Nuestra oferta turística tiene que ser desarrollada con amplia visión, de manera que permita incorporarle todos los valores agregados que ofrece la geografía panameña, así como la diversidad de sus expresiones culturales, paisajistas y gastronómicas.

Desde ese prisma, la empresa privada ha empujado por años la industria turística en la constante búsqueda del perfeccionamiento de un producto que tenga un potencial infinito, y que, apalancado en el desarrollo de una cultura de servicio, debería posicionarnos entre los principales destinos turísticos de forma permanente y no itinerante, como hasta ahora ha sucedido.

Para lo anterior, se requiere de inversiones en campañas promocionales en el exterior, de acuerdo con los volúmenes de turistas que estemos dispuestos a atraer, lo que conlleva un esfuerzo sostenido, puesto que se trata de establecer recordación perdurable de nuestra marca país. Al tiempo, debemos establecer políticas migratorias cónsonas para darles la bienvenida a aquellos turistas provenientes de países amigos.

En esa dirección estamos trabajando junto con la Autoridad de Turismo de Panamá; sin embargo, es imperante cumplir con ciertas tareas para poder dar los siguientes pasos en lo que respecta al turismo nacional.

Como punto de partida, urge finiquitar los trámites gubernamentales relacionados con el Fondo Mixto de Promoción Internacional, a fin de poder dotarlo de recursos, ya existentes, y que pueda operar de una vez por todas.

‘Por cada día sin promocionar a Panamá en el exterior, perdemos competitividad y relevancia'.

Hasta el momento, esto ha sido mediante donaciones de la empresa privada hechas en mayo de 2018; no obstante, este dinero ya se está terminando. Si no se actúa de forma expedita y oportuna, la situación del sector turismo se agravará, al punto de quedar en ‘cuidados intensivos'.

Aunado a ello, se requiere que el Órgano Ejecutivo reconozca tal situación y haga aportes iniciales, lo más pronto posible, para que, con este fondo, se pueda hacer las contrataciones de estrategas de mercado que adelanten el largo camino para la escogencia de una agencia publicitaria que se encargue de la campaña del país.

El escenario es crítico porque ya el país se encuentra sin campaña de promoción internacional. Por cada día sin promocionar a Panamá en el exterior, perdemos competitividad y desaparecemos del ‘top of mind' de los mercados emisores de turismo vacacional, de incentivos; así como, congresos y convenciones, por mencionar algunos.

Adicional a esa situación, sino se cuenta con la operatividad del Fondo Mixto de Promoción Internacional, tampoco se realizarán avances para implementar la estructura de la Oficina de Promoción y Comercialización del Destino (Destination Marketing Organization – DMO), cuya tarea principal es promover Panamá como destino vacacional y de reuniones, y trabajar en conjunto con la empresa operadora del nuevo centro de convenciones en el mercadeo de éste y del país, como sede de congresos y convenciones.

A esta concatenación de tareas pendientes, producto de la falta de agilización gubernamental en las diligencias relacionadas al Fondo Mixto de Promoción Internacional, se suma la adjudicación del contrato de Administración del Centro de Convenciones a la empresa seleccionada para tales tareas (SMG). Esto no se ha dado.

Entre más demore eso, se dilatará la adjudicación de sedes de congresos y convenciones de grandes asociaciones a nivel internacional, ya que éstas, normalmente, requieren de dos a tres años para escoger las sedes. Es decir, estamos tarde en la promoción y venta del nuevo Centro de Convenciones en Amador.

Probablemente, no veremos la primera reunión de gran magnitud internacional hasta el año 2022 o más, según se le dé celeridad a la solución de las tareas antes enlistadas. ¡No podemos perder más tiempo!

De esperar hasta que las obras estén concluidas para pasar al mercadeo, el país perdería varios años de ingresos importantes para recuperar lo invertido.