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13 de Dec de 2019

Economía

Trump, optimista ante posible "cumbre de ratificación" comercial con China

Trump  realizó el anuncio al término de una nueva ronda de conversaciones entre su EE.UU y la República Popular China

El presidente de EE.UU., Donald Trump, mostró este lunes su optimismo sobre un acuerdo comercial con China, tras meses de disputas.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, mostró este lunes su optimismo sobre un acuerdo comercial con China, tras meses de disputas y un día después de que retrasara el alza de aranceles a importaciones chinas, al asegurar que tendrá una "cumbre de ratificación" con el mandatario Xi Jinping.

"Qué bien lo hemos hecho con nuestras conversaciones comerciales con China (...) vamos a tener una cumbre de ratificación lo que es incluso mejor", afirmó Trump en un desayuno con gobernadores estatales en Washington. "Estamos muy cerca", agregó. 
Este domingo, el mandatario anunció el aplazamiento de la subida de aranceles del 10 % a 25 % a importaciones chinas valoradas en 200.000 millones de dólares prevista para el 1 de marzo, plazo que había sido marcado por el propio Trump para forzar a China a ofrecer concesiones en la disputa comercial entre ambos países.

El presidente realizó el anuncio al término de una nueva ronda de conversaciones entre su equipo, liderado por Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior, y la delegación china, encabezada por el viceprimer ministro Liu He, que se espera regrese a Pekín hoy mismo.

En una serie de mensajes en su cuenta de Twitter, Trump destacó los "sustanciales avances" en una serie de "asuntos estructurales" como transferencia de tecnología, propiedad intelectual, agricultura y divisas. Sin embargo, las dos partes no sellaron ningún documento vinculante y la Casa Blanca no ofreció precisiones acerca del acuerdo, una muestra de la complejidad de las conversaciones comerciales entre las dos mayores economías del mundo.

Trump informó, asimismo, que los detalles "finales" se cerrarían en un encuentro con el presidente Xi en su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, que en principio podría producirse en marzo pero cuya fecha aún no ha sido concretada.

"Es alentador que la delegación china esté de regreso pronto a Washington para continuar el trabajo. Animamos a ambas partes a producir un acuerdo que encare por completo las preocupaciones de los empresarios y trabajadores estadounidenses, y que sea por un tiempo determinado y ejecutable", explicó a Efe Doug Barry, director de comunicaciones del Consejo Empresarial EEUU-China. Barry subrayó que "debería estar incluida en el acuerdo la eliminación de aranceles punitivos".

La guerra comercial entre las dos mayores economías mundiales, desatada por el agresivo proteccionismo del presidente estadounidense, ha generado inquietud y volatilidad en los mercados financieros internacionales. El principio de acuerdo animó este lunes las bolsas globales y el Dow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, registraba a media jornada un alza de 0,59 %.

Desde la bancada legisladora republicana se aplaudieron las señales de avances en las negociaciones. "Esperamos que esto lleve a un acuerdo que frene el robo por parte de China de propiedad intelectual estadounidense y evite una guerra comercial completa", indicó Patrick J. Toomey, congresista republicano por Pensilvania. Xi y Trump acordaron en diciembre una tregua de 90 días, y en estos meses China ha adoptado varias medidas de buena voluntad para cerrar un acuerdo, como la bajada de aranceles a los vehículos importados de EE.UU. y la reanudación de la compra de soja de este país.

Sin embargo, desde EE.UU. se expresaba escepticismo ya que se consideraba que en estos meses Pekín había mostrado poco interés en aceptar cambios en los asuntos estructurales de mayor calado, algo considerado fundamental por la Administración Trump. EE.UU. registra con China un notable déficit comercial, algo que Trump achaca a las injustas prácticas del gigante asiático: exportó a China en 2017 productos por valor de 130.000 millones de dólares, mientras que las ventas del gigante asiático al mercado estadounidense ascendieron a 506.000 millones de dólares.