Temas Especiales

16 de Jan de 2021

Economía

Mercados de capitales sujetos a las disputas comerciales

Las disputas en materia comercial han desencadenado en potenciales restricciones que implican la interrupción de operaciones de multinacionales del sector tecnológia. Dicho acto impone el inicio de un efecto dominó de gran magnitud en los mercados internacionales que agrava las ya reportadas afectaciones originadas por el alza de aranceles

Los términos y condiciones existentes en lo que a prácticas comerciales respecta influyen significativamente en el desarrollo de las operaciones de negocios en diversos sectores e industrias. Así lo corrobora el alto nivel de incertidumbre en los mercados internacionales, el cual se exacerba a partir del reciente anuncio del gobierno estadounidense sobre potenciales limitaciones en las prácticas comerciales actuales entre importantes jugadores norteamericanos del sector tecnología y la potencia corporativa china Huawei.

En un mundo interconectado e interdependiente como en el que vivimos, la uniformidad y estabilidad son características no compatibles a la realidad, por lo que es natural que se implementen cambios en materia comercial como en otros temas de carácter internacional.

Bajo esta premisa, se proceden a establecer dos posibles escenarios. El primero, trazado bajo la idea de implementación de cambios dirigidos a la mejora de los beneficios percibidos por las partes involucradas y sus actores indirectos; el segundo, trazado bajo la idea del beneficio único implicándose costos de oportunidad o las conocidas opciones nucleares.

En el panorama actual, nos encontramos bajo este segundo escenario. Un debate de amenazas que superan las tradicionales prácticas proteccionistas —aranceles, cuotas, subsidios— para desencadenar en limitaciones ‘mandato' sobre las acciones y relaciones comerciales.

Transcurridos más de 24 meses de constante debate entre Estados Unidos y China acompañados de la aplicación de medidas proteccionistas por parte de ambos aliados comerciales, se anuncia a mediados de mayo 2019 la potencial imposición de restricciones y sanciones en las transacciones que se efectúen entre compañías de origen estadounidense así como de aquellas establecidas en dicho territorio norteamericano y Huawei a partir de agosto 2019.

La acción ha generado desde entonces una confusa decisión entre diversos proveedores de componentes y de servicios de la compañía china. Mientras algunos mantienen a la fecha su posición de acogerse a los mandatos del veto —Google, Qualcomm, Broadcom, ARM Chips—, otros como las asociaciones JEDEC, Bluetooth, Wifi Alliance y la Asociación SDS han decido mantener como miembro activo a dicha compañía.

Este escenario en el cual se contextualiza la poca claridad sobre ‘qué conviene más a los intereses individuales de cada uno de los participantes indirectamente involucrados en la disputa' exacerba las incertidumbres sobre la estabilidad de los mercados, principalmente de capitales.

Lo anterior nos ubica en un contexto donde es hora de preguntarse qué ocurrirá luego de agosto 2019. Dado que previas amenazas en materia de aranceles han sido implementadas, es de esperarse que esta última también surja efecto.

A la fecha, el incremento de aranceles reporta un impacto en la estabilidad de precios, reducción en demanda local e internacional así como deterioro en la satisfacción de consumidores y en las importaciones de una significativa gama de productos y servicios.

La entrada en vigor del veto abarcaría impactos alineados a los previamente mencionados, tanto para Huawei como sujeto de la imposición como para todas aquellas compañías que en vistas de cuidar sus intereses aludirían transaccionar con la primera.

De acuerdo con hechos previamente registrados, cambios en materia comercial como lo sería la imposición de este veto se traducirían en afectaciones a las tendencias y estructuras de diversas industrias tanto directa como indirectamente relacionadas al sector donde se origina la problemática.

Huawei

A partir de la introducción de sus primeros equipos móviles (2003) la compañía china ha reportado un dinamismo impresionante. Para el año 2009, período en el que se lanza el primer dispositivo móvil inteligente, se registra una demanda de 100 millones de unidades. Por lo que a la fecha ya un significativo segmento de este mercado estaba ganado por Huawei, reconociéndose en el cuarto trimestre 2012 como el tercer fabricante más importante en el mundo de dispositivos inteligentes.

A la fecha la compañía ha demostrado ser una pieza clave en la investigación y desarrollo de la tecnología, principalmente en las telecomunicaciones. Consultando la lista de potenciales líderes de la tecnología 5G (tabla adjunta) , Huawei lista en la posición dos (2) superada por la japonesa Samsung Electronics. Mientras EE.UU. ocupa cuatro (4) posiciones no clasificadas entre las cinco primeras.

Frente al panorama actual y la consideración de los hechos brevemente redactados, se podría deducir que la proactividad y dinamismo de Huawei son vías de subsanación a las potenciales afectaciones que podrían originarse por la aplicación del veto, percepción reflejada en el énfasis que se ha hecho en los medios sobre la preparación de Huawei para hacer frente al reemplazo de componentes y servicios de sistema operativo que compañías como Google, ARM (chips), Qualcomm, Intel, Broadcom, le proveen.

Al ser reiterada de manera continua esta premisa, se transmite una tranquilidad sobre la estabilidad de la compañía, sus productos y servicios, tanto para el consumidor civil como para todo aquel involucrado en la cadena de suministros.

Sin embargo, aunque exista esta solución, su aplicación implica una serie de complejidades que terminan por afectar pilares del negocio, por lo que se hace un llamado de atención a los potenciales impactos.

Desde el anuncio, las ganancias de Huawei al segundo trimestre en adelante se verán impactadas. Por ende, el período fiscal 2019 probablemente reporte un deterioro de crecimiento y posicionamiento de mercado.

Si se llegase a materializar el veto, automáticamente se interrumpiría la importación/exportación de productos y servicios. Si bien se aduce que Huawei tiene la capacidad para desarrollar e integrar sistema y semiconductores, estos son componentes que requieren de ensayo y error, prueba que está condicionada a la evaluación de mercado y la aceptación por parte de los receptores finales que abarcan desde la sociedad civil, negocios y gobiernos. Esto es un proceso que podría tomar entre meses a años.

Acto seguido, posiblemente se reporte un impacto negativo en los precios. La oferta de un producto con nuevas características significa ganar segmento del mercado, una tarea que se complica a pesar de la buena reputación creada sobre la marca.

De acuerdo con la lista Forbes sobre las marcas más valoradas 2018, Huawei se continúa posicionando entre las 100 marcas reportando un valor de $8 mil millones, sin embargo este valor se ha deteriorado en un 5% en comparación con el período 2017 cuando se reportó su valor en $8.4 mil millones.

Si el veto entra en vigor posiblemente se reporte nuevamente un deterioro en el valor de marca de Huawei que supere el -5%.

China y potenciales acciones

Bajo la consideración de que Huawei es uno de los jugadores comerciales y promotores del crecimiento para China, se originan ideas sobre las posibles acciones que la potencia asiática pueda tomar frente al detrimento de sus intereses en el ámbito internacional.

La República Popular China cuenta con amplias alternativas porque la alianza comercial que existe con EE.UU. ha creado cierto grado de dependencia del mercado estadounidense en las materias primas y economía del gigante asiático.

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

Sin embargo, la mayoría de estas alternativas se enmarcan bajo las denominadas opciones nucleares, aquellas que estarían dirigidas a impactar el mercado estadounidense pero que al mismo tiempo afectarían en cierto punto los intereses comerciales y por ende económicos de la potencia asiática.

En la perspectiva comercial, las opciones nucleares se inclinan a la potencial limitación de exportaciones de materias primas en las que la República Popular China figura entre los escasos suplidores de tierras raras abarcando entre 85%-95% del mercado global. Dicha materia prima que combina escandio, itrio y 15 elementos del grupo de los lantánidos es base para la creación de diversos dispositivos del sector tecnología y equipo militar, ambos en los cuales las compañías estadounidenses figuran entre los participantes más fuertes. Las cifras indican que el 80% de las tierras raras que se importan en EE.UU. provienen de China.

En lo que respecta a prácticas del mercado de capitales las opciones se inclinan a un cese de la inversión por parte de China en bonos del tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, considerando los recursos invertidos en dichos activos ($1.1 mil millones) y las características actuales del mercado de renta fija a nivel de gobierno en el ámbito global, adoptar una posición de reubicación de recursos no sería conveniente.

Actualmente los bonos del tesoro de EE.UU. a 10 años reportan rendimiento de 2.42%, el cual no tiene competencia frente a las bajas tasas de interés que ofertan otros países industrializados como Reino Unido (1.01%), Alemania (0.122%) y Japón (0.048%).

No escapa la idea de que se practiquen medidas menos drásticas y con menores afectaciones a la economía China, como lo sería la restricción de transacciones comerciales con potencias en la tecnología norteamericana como lo es Apple.

En los próximos meses los mercados de capitales quedarán sujetos a los vaivenes de las decisiones de dos países, y a pesar de que las cifras otorgan resultados que se desvían de los valores de mercado, no se puede dejar de lado que las percepciones del público en general motivan a una incertidumbre en los negocios que termina por alinear cifras a la realidad. Atención a las inversiones en los sectores directamente involucrados en la disputa y sus cadenas de suministro, es necesario el análisis de perspectivas 2019.