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14 de Jul de 2020

Economía

Banco Mundial urge a los países adoptar medidas ahora para la reconstrucción posCovid-19

Según el organismo, garantizar los servicios públicos básicos y sostener al sector privado limitarán los daños

De políticas públicas a presupuesto por resultados. ¿Cuándo?
Vista panorámica de la ciudad de Panamá. El país también está sumido en la crisis por la pandemia.Archivo / La Estrella de Panamá

La pandemia de Covid-19 (enfermedad por coronavirus) y los confinamientos económicos están dando un duro golpe a la economía mundial y, en particular, a los países más pobres.

Sin embargo, los países en desarrollo y la comunidad internacional pueden adoptar medidas como garantizar los servicios públicos básicos, dar dinero en forma directa a las personas y sostener al sector privado para acelerar la recuperación una vez que haya pasado la peor parte de la crisis sanitaria y para mitigar los efectos negativos a largo plazo, urgió el Banco Mundial.

Lo anterior es parte de los datos incluidos en los capítulos analíticos del informe Perspectivas económicas mundiales, del Grupo Banco Mundial, que se publicó este 2 de junio.

"Las políticas que se elijan hoy —incluido el aumento de la transparencia de la deuda para propiciar nuevas inversiones, los avances más veloces en materia de conectividad digital y una enorme expansión de las redes de protección social en efectivo para las personas pobres— contribuirán a limitar los daños y a lograr una recuperación más sólida", afirmó en el informe, el presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass.

Asimismo indicó que "el financiamiento y la construcción de infraestructura productiva serán, entre otros, los desafíos de desarrollo más difíciles de resolver en el período de recuperación posterior a la pandemia" y que por ello "es necesario establecer medidas para acelerar los procesos judiciales y la resolución de las quiebras, y reformar los costosos subsidios, monopolios y empresas estatales protegidas que han lentificado el desarrollo".

No obstante, el organismo aclaró, que las medidas de respuesta a corto plazo para abordar la emergencia sanitaria y garantizar los servicios públicos básicos deberán ir acompañadas de políticas integrales para promover el crecimiento a largo plazo, que incluyan el mejoramiento de la gobernanza y los entornos empresariales, así como la ampliación y la mejora de los resultados de las inversiones en educación y salud pública.

Pero para lograr que las economías sean más resilientes en el futuro, consideró que muchos países deberán establecer sistemas que puedan generar y retener más capital humano y físico durante la recuperación, aplicando políticas que reflejen la necesidad de nuevos tipos de empleos, empresas y sistemas de gobernanza, y los promuevan, en el período pospandémico.

Y es que el Banco Mundial advirtió que en el largo plazo, la pandemia dejará daños perdurables a través de múltiples vías, incluida la disminución de las inversiones; la erosión del capital físico y humano a raíz del cierre de empresas y la pérdida de escolaridad y empleos, y el repliegue del comercio internacional y las relaciones de suministro.

A su vez, alertó que estos efectos reducirán el producto potencial —la producción que una economía puede mantener con pleno empleo y a plena capacidad— y la productividad laboral durante muchos años por venir. Las vulnerabilidades preexistentes, los dividendos demográficos que se desvanecen, y los cuellos de botella estructurales acrecentarán los daños a largo plazo causados por las recesiones profundas asociadas con la pandemia.

"Cuando comenzó la pandemia, muchas economías emergentes y en desarrollo ya se encontraban en una situación vulnerable debido a los niveles récord de deuda y al crecimiento mucho más débil. En combinación con los cuellos de botella estructurales, esto acrecentará los daños a largo plazo causados por las recesiones profundas asociadas con la pandemia", señaló Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidenta de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones del Grupo Banco Mundial.

"Se necesitan medidas urgentes para limitar los daños, reconstruir la economía y lograr que el crecimiento sea más sólido, resiliente y sostenible", sostuvo Pazarbasioglu.

El organismo estimó que las profundas recesiones asociadas con la pandemia probablemente exacerbarán la desaceleración que se registra desde hace décadas en el crecimiento económico y la productividad, los principales factores que impulsan el aumento de los niveles de vida y la disminución de la pobreza.

Además del problema de desigualdad derivado del crecimiento lento, las personas pobres y vulnerables se encuentran entre las más afectadas por la pandemia y el confinamiento económico, a través, por ejemplo, del contagio, el cierre de las escuelas y la disminución de los flujos de remesas.

El análisis precisó que las economías de los mercados emergentes que tienen sistemas de salud deficientes; las que dependen marcadamente del comercio internacional, el turismo o las remesas del extranjero, y las que dependen de las exportaciones de productos básicos se verán especialmente afectadas.

"El alcance y la velocidad de los efectos devastadores de la pandemia de Covid-19 y los confinamientos económicos en los habitantes pobres de todo el mundo no tienen precedentes en los tiempos modernos. Las estimaciones actuales indican que 60 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema en 2020. Es probable que estas estimaciones aumenten aún más, lo que dependerá, primordialmente, de la reapertura de las economías avanzadas", proyectó Malpass.