Temas Especiales

05 de Dec de 2020

Economía

Proyecto de ley 420, pura demagogia

La demagogia es una degeneración del sistema democrático, consistente en el político que mediante mentiras y engaños a la población, intenta conseguir o mantener el poder. Pasamos a analizar el contenido del proyecto, no sin antes dejar plasmado previamente el liderazgo del sistema financiero nacional dentro del hemisferio americano

La demagogia es una degeneración del sistema democrático, consistente en el político que mediante mentiras y engaños a la población, intenta conseguir o mantener el poder. En el último siglo esta nefasta conducta tiene su más repugnante antecedente en el surgimiento y alcance del poder por el nazismo en Alemania, evento que desencadenó una guerra mundial y la destrucción del continente europeo, bastión de la cultura judeocristiana. Nuestro país no escapa a este fenómeno, un claro ejemplo reciente de esta conducta lo constituyen las reiteradas manifestaciones contra la banca nacional por parte de la diputada proponente del proyecto de ley No. 420, en detrimento de un pilar que ha sido fundamental en el desarrollo de nuestro país para el bienestar de su población. Mediante el proyecto en mención se pretende establecer un marco regulatorio de control a las tasas de interés fijadas a todas las modalidades de préstamos y créditos otorgados por bancos, empresas financieras y tarjetas de crédito, y se modifica el Código Penal.

Vista del área bancaria de la ciudad de Panamá.Shutterstock

Pasamos a analizar el contenido del proyecto, no sin antes dejar plasmado previamente el liderazgo del sistema financiero nacional dentro del hemisferio americano, como se desprende claramente del Informe muestra de tasas de interés activas y pasivas en América, al 24 de septiembre de 2020 (fuentes FELABAN, SBP), a saber:

A) Tasas de interés activas: 1). Hipotecaria: #1 Chile (2.79%), #2 EE.UU. (3.09%), #3 Panamá (5.76%). 2). Préstamo personal: #1 Panamá (8.72%), #2 EE.UU. (9.63%) #3 Chile (11.52%). 3). Tarjeta de crédito: #1 Panamá (6%-24%), #2 Uruguay (6.70%-18%) y #3 Paraguay (13% promedio). En este renglón EE.UU. mantiene un rango que oscila entre 15.49% y 22.61%.

B) Tasas de interés DPFs 30 días / anual: #1 Uruguay (3.20% / 5.70%), #2 Costa Rica (2.25% / 3.00%), #3 Panamá (1.18% / 2.94%). En este renglón EE.UU. se ubica en un rango entre 0.05% /0.21%.

De lo anterior se desprende que los cuentahabientes de la República de Panamá mantienen una posición privilegiada en el sistema financiero hemisférico, tanto como depositantes como deudores. Es importante reconocer que la banca nacional ha seguido pagando los intereses de sus depositantes, no obstante haber extendido o pospuesto el cobro de intereses en un porcentaje por encima del 50% de su cartera de préstamos.

El proyecto contiene una exposición de motivos y cuatro artículos, que seguidamente pasamos a analizar:

I) Exposición de motivos: El proyecto se sustenta en las consecuencias económicas producto de la pandemia covid-19, con un enfoque hacia la clase pobre o sectores marginados que estadísticamente representa el 20% de la población del país. Si tomamos en consideración que únicamente el 50% de la población adulta del país está bancarizada, y un porcentaje aún menor es sujeto de crédito, queda claro que no recibiría ningún beneficio el sector que supuestamente pretende aliviar el proyecto. En este sentido, es importante señalar que sí han sido sujeto de crédito, y muy beneficiados por nuestro sector financiero, los sectores clase media y media baja del país. En el remoto supuesto de que el proyecto se convierta en ley de la República, estos sectores ya bancarizados se verían adversamente afectados, al quedar comprometido su acceso a productos financieros tales como tarjetas de crédito, préstamos personales, e incluso préstamos hipotecarios preferenciales.

II) ARTICULO 1. Se adiciona el artículo 221-A al Código Penal: Se tipifica como delito de usura el cobro de un interés mensual mayor al contemplado en el proyecto (1.25%), cuando irónicamente el resultado del mismo sería incrementar los sectores de la población sujeta a la usura. Como hemos mencionado, perderían su acceso al crédito bancario y de financieras un sector importante de la clase media y toda la clase media baja y baja del país. Poco o nada resolverá la tipificación del delito de usura que pretende el proyecto, que de por sí es una trágica realidad para un importante sector de la sociedad panameña. Así, por ejemplo, otras conductas delictivas tipificadas desde hace años como delito, tales como la corrupción, el narcotráfico y el consumo de drogas, se han incrementado exponencialmente en la última década. Es una triste realidad que el número de infractores de estas normas penales, supera con creces a quienes son encausados, procesados o condenados por incurrir en ellas.

III) ARTICULO 2. Se establece un tope de 1.25% mensual, como límite efectivo a los préstamos bancarios: Entre las consecuencias inmediatas de esta medida podemos mencionar la pérdida del acceso a préstamos personales e hipotecarios, que sufrirían la clase media y media baja; aumento en el abono inicial requerido para la adquisición de viviendas en todos los rangos sociales; y el incremento como uso efectivo del crédito por la banca, de financiamiento a sectores no regulado, como por ejemplo préstamos participados del comercio internacional, en detrimento de la población nacional.

IV) ARTICULO 3. Se establece un tope de 1.25% mensual, como tasa efectiva de interés a las financieras del país: Entre las consecuencias inmediatas de esta pretendida medida, debemos advertir el cese inmediato de operaciones crediticias por parte de las empresas financieras del país, cuya fuerza laboral quedaría cesante en un alto porcentaje, manteniendo las empresas de este sector unidades de cobro de cara a una liquidación ordenada de sus actividades. Apelando a la metáfora deportiva, el proyecto constituye sentencia de muerte a la cantera del sector financiero, en perjuicio de los micro y pequeños empresarios que utilizan este segmento financiero como entrada inicial de acceso al crédito.

V) Artículo 4. Se establece un tope de 1.25% mensual, como tasa efectiva en las tarjetas de crédito: La consecuencia de este artículo sería la cancelación de las tarjetas de crédito, salvo aquellas cuyos límites de crédito puedan ser garantizados en un porcentaje significativo mediante pignoración de DPF o cuentas de ahorros de los tarjetahabientes que tengan capacidad para ello.

OTRAS CONSIDERACIONES.

a) En Panamá hay 41 bancos de licencia general, dos de los cuales son estatales, el Banco Nacional de Panamá y la Caja de Ahorros. El Estado de por sí ofrece tasas muy competitivas en sus bancos, con lo cual coadyuva mantener tasas a la baja dentro de un mercado de oferta y demanda. Estos dos bancos estatales representan el 15% de los activos del sector bancario. b). A junio 2020, los préstamos del sector bancario ascendían a US$67 mil millones y los depósitos a US$80 mil millones. La tasa efectiva de interés que se cobra en el sector bancario nacional es de las más competitivas de América Latina, y el pago de intereses sobre depósitos supera con creces lo que paga una cuenta bancaria en Estados Unidos de América: c). La brecha entre ricos y pobres se hace más grande, cuando la gente menos favorecida pierde acceso al crédito. El préstamo más caro, es el préstamo que no se puede lograr. d). Las tasas de interés deben ser producto de la oferta y demanda, obedecer al riesgo relativo, y la sana competencia entre bancos incluyendo los estatales, para lograr la preferencia de sus clientes tanto en la colocación de ahorros como en la obtención de préstamos. e). Se retrocedería significativamente en el porcentaje de la población bancarizada, en detrimento de la iniciativa del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de crear un Consejo Nacional de Inclusión Financiera, como parte de una estrategia de inclusión que busca bancarizar al 73.1% de la población.

Ante las reiteradas mentiras y falsedades vertidas en medios y redes por la desubicada proponente del proyecto, paso a desmentir algunas de sus afirmaciones: a) Demagogia: Los bancos recibieron 2 mil millones de dólares en subsidios. Realidad: Los bancos no reciben subsidio alguno del Estado. b) Demagogia: Los bancos recibieron 500 millones de dólares para proteger liquidez. Realidad: El gobierno estableció un Fondo de Liquidez de 500 millones para prestar a bancos que no cuenten con liquidez, como un mecanismo de corto plazo. Ningún banco ha utilizado esta facilidad. c) Demagogia: Los bancos reciben subsidio a las tasas de interés hipotecario. Realidad: El gobierno subsidia a los clientes que piden préstamos hipotecarios para adquirir vivienda de interés social, mediante una tasa preferencial. d) Demagogia: La sobretasa Feci es un subsidio para los bancos. Realidad: El Feci lo pagan los clientes a los bancos, y estos transfieren dicho fondo al Estado para subsidiar diversos programas de estímulos y créditos al sector agropecuario. e) Demagogia: Los bancos ganaron B/. 8,000 millones en los últimos tres años. Realidad: La utilidad acumulada del Sistema Bancario Nacional en ese período fue sustancialmente inferior, y casi en su totalidad se reinvierte para constituir reservas y fortalecer solvencia, de modo que en la práctica los accionistas reciben poco o ningún dividendo anual. f) Demagogia: Los bancos no son solidarios. Realidad: A septiembre de este año, más de un millón de clientes / préstamos con saldos por B/. 28,000 millones han recibido algún tipo de alivio a raíz de la pandemia (65% de los clientes / 52% de los saldos de préstamos).

Para concluir, detallamos la ubicación de nuestro sector financiero dentro del ranking de 141 países elaborado por el Foro Económico Mundial sobre Competitividad (fuente SBP): a) Mercado financiero, #46. b) Crédito doméstico al sector privado, #33. c) Financiamiento a medianas y pequeñas empresas, #44. d) Robustez y solvencia financiera de bancos, #16.

Concluyo compartiendo cifras proyectadas de ingreso per cápita 2025 en América Latina, para los tres países que encabezan la proyección (fuente diario La Tercera de la Hora, Chile): #1 Panamá, US$37,844.00; #2 Chile, US$28,660.00; y #3 Uruguay, US$26,676.00.

En síntesis, el malintencionado proyecto de ley No. 420 propone destruir un sector financiero competitivo, que ha dado oportunidad a decenas de miles de panameños de iniciar un negocio, educarse, adquirir una vivienda, un vehículo, y en general acceder a una mejor calidad de vida. Cuidemos lo que se ha logrado construir con grandes esfuerzos, en beneficio del conglomerado nacional.