26 de Nov de 2022

Economía

OMC prevé 'brusca caída' del comercio mundial en 2023

La Organización Mundial del Comercio estima que el comercio mundial de mercancía crecerá un 3,5% en 2022 y aumentará 1,0% para 2023 con respecto del 3,4% previsto anteriormente

Contenedores cerca de la Terminal Marítima Seagirt, Puerto de Baltimore, Maryland, EE.UU., imagen de archivo.
Vista de contenedores apilados cerca de la Terminal Marítima Seagirt, Puerto de Baltimore, Maryland, EE.UU.Archivo / EFE

El comercio mundial de mercancía crecerá un 3,5% en 2022 y aumentará 1,0% para 2023, lo cual para este último año representa una "brusca caída" con respecto del 3,4% previsto anteriormente, según las últimas proyecciones de  la Organización Mundial del Comercio (OMC) dadas a conocer este miércoles 5 de octubre.

La OMC prevé que el comercio mundial pierda un impulso en el segundo semestre de 2022 y  mantenga un ritmo bajo en 2023 debido a las numerosas perturbaciones que afectan a la economía mundial.

De acuerdo con la OMC, el comercio y la producción se verán frenados por diversas perturbaciones conexas, como la guerra en Ucrania, los elevados precios de la energía, la inflación y el endurecimiento de las políticas monetarias.

Además  la demanda de importaciones se atenuará porque el crecimiento se desacelerará en las principales economías por diferentes razones. En Europa, desde ya se puede estimar que  los elevados precios de la energía provocados por la guerra entre Rusia y Ucrania causarán una disminución en el gastos de los hogares y elevarán los costos de manufactura. 

Mientras que en los Estados Unidos, se prevé que el endurecimiento de la política monetaria afecte al gasto sensible a los intereses en esferas tales como la vivienda, el sector del automóvil y la inversión fija, precisa la OMC en su informe.

Por su parte, en China se espera siga lidiando con brotes de covid-19 y perturbaciones en la producción, sumadas a una débil demanda externa. Por último, el aumento de la factura de las importaciones de combustible, alimentos y abonos podría dar lugar a una situación de inseguridad alimentaria y sobreendeudamiento en los países en desarrollo.

"Los responsables de la formulación de políticas se enfrentan a decisiones muy poco envidiables al tratar de encontrar un equilibrio óptimo entre combatir la inflación, mantener el pleno empleo y promover importantes objetivos de política, como la transición hacia las energías limpias. El comercio es un instrumento vital para reforzar el suministro mundial de bienes y servicios, y para limitar el costo de reducir a cero las emisiones netas de carbono", dijo en el informe la directora general, Ngozi Okonjo-Iweala.

Sin embargo, advirtió que aunque las restricciones comerciales pueden ser una respuesta tentadora a las vulnerabilidades del suministro que han puesto de manifiesto las perturbaciones de los dos últimos años, un repliegue de las cadenas mundiales de suministro solo "agravaría" las presiones inflacionistas, lo cual llevaría, con el tiempo, a una desaceleración del crecimiento económico y a niveles de vida más bajos. 

Indicó que "lo que necesitamos es una base más amplia, más diversificada y menos concentrada para producir bienes y servicios. Además de impulsar el crecimiento económico, ello contribuiría a la resiliencia del suministro y a la estabilidad de los precios a largo plazo mediante la mitigación de la exposición a fenómenos meteorológicos extremos y otras perturbaciones localizadas".

Según la nueva previsión de la OMC, el PIB mundial a tipos de cambio del mercado crecerá un 2,8% en 2022 y un 2,3% en 2023; esta última estimación es 1,0 puntos porcentuales inferior  a la que se había pronosticado anteriormente, es decir que la revisión es a la baja respecto del 3,2%.