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71 ofertas compiten para modernizar la matriz eléctrica; la adjudicación se dará el 5 de mayo
- 19/03/2026 15:50
El sistema energético de Panamá dio un paso estratégico hacia su modernización tras concluir con éxito el acto de apertura de sobres para la licitación de plantas existentes, con un total de 71 ofertas recibidas. La adjudicación de estos contratos se realizará el próximo 5 de mayo, según adelantó la Secretaría Nacional de Energía (SNE) a este medio.
Este proceso, liderado por la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) bajo la planificación de la Secretaría Nacional de Energía (SNE), forma parte de un programa integral diseñado para asegurar la confiabilidad, flexibilidad y eficiencia del suministro eléctrico nacional en el mediano y largo plazo.
En el marco de la licitación, el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez, subrayó que la masiva participación es el resultado directo de un proceso anunciado con antelación y conducido bajo criterios de transparencia.
Según el funcionario, esta certidumbre permite a los agentes del mercado prepararse y participar con ofertas competitivas, lo que crea las condiciones necesarias para estabilizar la tarifa eléctrica y generar beneficios tangibles en el mediano plazo para la población panameña.
La apuesta por la reconversión tecnológica
Desde la Secretaría Nacional de Energía se conoció que uno de los elementos más innovadores de este proceso es la reconversión del parque térmico tradicional, orientada al uso de tecnologías de combustión más eficientes y con mejor desempeño operativo, para dar flexibilidad y confiabilidad a la operación del Sistema Interconectado Nacional.
El proceso, detalló, se divide en tres renglones estratégicos que definen la ruta técnica del país para la próxima década:
Renglón 1 (Potencia y Energía): Contempla requerimientos de 150 megavatios (MW) entre julio de 2026 y junio de 2029, ascendiendo a 200 MW para el periodo entre julio de 2029 y junio de 2038. Este renglón está dirigido a termoeléctricas existentes que operan con diésel o búnker, pero con una condición disruptiva: los ganadores deben comprometerse a una reconversión tecnológica en un plazo no mayor a 36 meses. El objetivo es migrar hacia tecnologías de combustión más eficientes y con un desempeño operativo superior.
Renglón 2 (Potencia Firme): Enfocado en la estabilidad que aportan las hidroeléctricas y las plantas de gas natural, garantizando que el sistema cuente con respaldo constante ante las fluctuaciones de la demanda.
Renglón 3 (Energía Limpia): Dirigido específicamente a la contratación de energía proveniente de fuentes renovables, incluyendo hidroeléctricas, eólicas y fotovoltaicas, consolidando la diversificación de la matriz.
Hacia un Sistema Interconectado resiliente
Más allá de la compra de energía, este proceso busca dotar al Sistema Interconectado Nacional (SIN) de una mayor flexibilidad operativa. Al obligar a la reconversión de plantas térmicas, el Estado panameño asegura que el parque de generación sea capaz de responder con rapidez y eficiencia a las necesidades del sistema, reduciendo la dependencia de combustibles costosos e ineficientes que históricamente han inflado la tarifa en épocas de crisis.
Con este paso, Panamá no solo asegura el suministro eléctrico para los próximos 12 años, sino que establece un estándar de eficiencia obligatoria para los generadores privados. Al alinear los intereses comerciales con la seguridad energética y la sostenibilidad, el país se posiciona como un referente regional en la gestión de una transición energética ordenada, competitiva y centrada en el bienestar del consumidor.