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Economía panameña crece, pero enfrenta retos de inversión y confianza
- 26/03/2026 00:00
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y presiones económicas, Panamá enfrenta el reto de sostener su crecimiento, mientras refuerza sus instituciones y capacidad de adaptación.
Durante el Foro Económico de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), líderes empresariales y autoridades coincidieron en que, aunque la economía del país registró un aumento de 4.07% interanual en enero de 2026, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), la sensibilidad ante la volatilidad de los costos de energía y la necesidad de atraer inversión privada exigen decisiones estratégicas de largo plazo.
La presidenta de Apede, Giulia De Sanctis, señaló que la guerra en Medio Oriente ha evidenciado las vulnerabilidades del país a fenómenos externos que elevan los costos operativos y generan inflación. Aun así, afirmó: Panamá mantiene un crecimiento de 4.07% en el IMAE de enero, aunque a un ritmo más moderado.
La empresaria fue enfática en señalar que “el país tiene oportunidades importantes, pero que aprovecharlas requiere decisiones bien informadas, instituciones sólidas y una visión de largo plazo”. De Sanctis recalcó que el crecimiento no puede medirse solo en cifras, sino en su capacidad de generar empleo, mejorar ingresos y abrir oportunidades reales para más panameños.
En su intervención, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, subrayó que el país mantiene una “base sólida” de estabilidad macroeconómica, conectividad global y confianza institucional, factores que han permitido enfrentar un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias y crisis energéticas.
“La manera que yo lo veo, Panamá hoy tiene una base sólida... ya hemos logrado el inicio de la estabilización del país para empezar a mover hacia adelante”, afirmó Chapman, asegurando que se ha reducido la prima de riesgo y los intereses en más de 50%, logrando ahorros significativos.
Chapman reconoció la necesidad de diversificar la economía, mejorar la productividad y fortalecer el capital humano. “No hay forma de eliminar la pobreza y promover movilidad socioeconómica sin crecimiento económico”, enfatizó el ministro del MEF. Entre las prioridades mencionó la transformación digital del Estado, la expansión de infraestructura clave como la Línea 3 del Metro y el cuarto puente sobre el Canal, además de programas de financiamiento para micro, pequeñas y medianas empresas.
El ministro también hizo hincapié en la importancia de la confianza como motor de la inversión y el crecimiento. “Lo fundamental son tres palabras: confianza, confianza, confianza. Eso es lo que nos va a comenzar” a generar mayor inversión, recalcó.
El economista Eric Molino Ferrer, por su parte, reconoció los avances en la reducción del déficit y la prima de riesgo país, pero alertó sobre el descalce entre crecimiento y generación de empleo.
Por ejemplo, subrayó la caída del empleo en la construcción, sector que pasó de 190 mil trabajadores en 2018 a 152 mil en 2025, y que es clave para generar oportunidades en provincias como: Panamá Oeste y Coclé.
De acuerdo con la más reciente Encuesta de Mercado Laboral, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), la tasa de desempleo en Panamá se ubica en 10.4%. “Actualmente tenemos un desempleo que supera los dos dígitos, y la mitad de los desempleados son jóvenes. Necesitamos que ese optimismo se traduzca en empleo formal y en nuevos polos de desarrollo más allá de la provincia de Panamá”, afirmó el economista.
También insistió en que “se deben fortalecer las asociaciones público-privadas para cerrar la brecha de infraestructura y en combatir la corrupción como condición para atraer inversión extranjera”.
La mirada internacional estuvo a cargo del economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para Panamá, Juan Barrios, quien destacó que el país mantiene ventajas competitivas importantes, especialmente por su plataforma logística y su conectividad. Sin embargo, advirtió que para capitalizar nuevas oportunidades será clave avanzar en eficiencia institucional, clima de inversión y capacidad de adaptación a un entorno global más exigente.
Por otro lado, el abogado especialista en temas marítimos y logísticos, Alberto López, destacó la importancia de que Panamá fortalezca su sector logístico mediante una visión estratégica transversal que no se limite al eje canalero.
Según López, el país cuenta con pilares económicos sólidos, entre ellos el sector logístico, que “tradicionalmente los gobiernos tienden a abandonar un poco porque funciona bien y es productivo, pero requiere atención constante”.
Señaló que Panamá enfrenta un atraso en infraestructura portuaria, aunque ya existen planes positivos como las licitaciones de nuevos puertos en Corozal y Telfers, además de proyectos en isla Margarita y terminales de gasoducto.
El especialista también resaltó la urgencia de integrar la infraestructura existente. “De nada sirven tres puertos de primera línea si no hay carreteras o ferrocarriles que conecten la carga eficientemente”, explicó, al tiempo que advirtió sobre la deficiencia del eje transversal hacia Centroamérica.
López destacó que la coyuntura geopolítica y el alza del combustible refuerzan la relevancia de Panamá como ruta logística global. “Lo que pasa en otras regiones repercute aquí, pero nuestro mensaje al mundo debe ser eficiencia y estabilidad”, contó.
El presidente del Sindicato Industrial de Panamá, Rosmer Jurado, expresó la preocupación del sector privado por el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los costos de producción y transporte. “Estamos ya visualizando incrementos importantes en los fletes y en los costos de materias primas importadas. El alza del combustible está afectando directamente la cadena de suministro y el movimiento de carga en Centroamérica”, señaló.
Jurado explicó que el gremio mantiene coordinación con el gobierno y actores energéticos para mitigar los efectos, aunque advirtió que la duración del conflicto será determinante. También mencionó que el costo del diésel ya está impactando los fletes internos en la región y que las limitaciones logísticas podrían afectar la capacidad de respuesta de las empresas.