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Esteban Barrientos: ‘Con el gas natural, Panamá tiene suficiente energía para soportar el fenómeno de El Niño’
- 28/06/2026 00:00
Frente a las alertas regionales por el impacto del fenómeno de El Niño en las centrales hidroeléctricas, el sector eléctrico panameño opera con un amplio margen de maniobra técnica. La inversión privada y la entrada de nuevas plantas térmicas de respaldo permiten al país mantener la continuidad del suministro ante la falta de lluvias.
“Panamá tiene alrededor de 5,000 MW instalados. Tenemos un consumo más o menos entre 1,800 MW y 2,000 MW. Por lo tanto, el país tiene suficiente energía instalada para soportar este tipo de fenómenos, de sobras”, aseguró Esteban Barrientos, gerente general de Generadora Gatún.
Durante una visita a las instalaciones, el ejecutivo explicó que esta seguridad se basa en la diversidad de fuentes del sistema, “donde todo el sector entre generación térmica, generación eólica, generación solar y generación térmica, además de la hidráulica” aporta estabilidad a la red nacional.
Este resultado responde a la inyección de capital en el mercado eléctrico durante la última década. “El sector privado en los últimos años ha hecho inversiones por más de $12 mil millones en el sector eléctrico, tanto los distribuidores, los generadores y el mismo transmisor”, detalló Barrientos. Según el directivo, estos recursos estructuraron una red “robusta y fuerte para soportar cosas como la que tenemos con El Niño, que es un fenómeno supremamente fuerte. Panamá va a estar posicionado de una muy buena manera para estos retos que vienen”.
Otro factor que favorece al país es que el gas natural que utiliza la planta proviene principalmente de Estados Unidos, lo que reduce su exposición a las disrupciones y a la volatilidad de los precios derivadas de los conflictos en Oriente Medio. Incluso, la producción de gas natural en América Latina y el Caribe está creciendo a un ritmo más rápido, lo que favorece la disponibilidad del recurso. Según el último Reporte de Petróleo y Gas Natural de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde), en febrero 2026 la producción de gas natural en la región alcanzó los 26,000 millones de metros cúbicos, un incremento del 30 % interanual. El motor detrás de este avance proviene principalmente de Argentina y Brasil, justo cuando el gas se establece como una fuente energética para apoyar sistemas eléctricos con alta incorporación renovable. Argentina y Trinidad y Tobago dominan el mercado con una participación del 21% cada uno; les siguen Brasil con un 13%, Perú con un 12%, mientras que Venezuela, Bolivia y México rondan cerca del 9% cada uno.
Generadora Gatún es actualmente la planta a gas natural más grande del país canalero, Centroamérica y el Caribe. El complejo energético, ubicado en Isla Telfers, Colón, es una central de generación de energía a base de gas natural que comenzó a operar con sus dos unidades de gas el 1 de octubre de 2024, e integró su turbina de vapor en mayo de 2025. Con esta infraestructura, la central aporta 670 MW al Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La operación de este volumen de energía de base estabiliza el flujo eléctrico y reduce los costos en el mercado mayorista. “Los distribuidores compran energía por medio de contratos y también en el mercado SPOT (mercado al contado). Con la entrada de esta planta, el costo de la energía que adquieren diariamente en ese mercado bajó aproximadamente a la mitad”, dijo Barrientos al evaluar el rendimiento de la instalación.
“Generadora Gatún es una planta supremamente eficiente que ha permitido además que los panameños se beneficien de un mejor precio en el mercado SPOT”, recalcó el ejecutivo, señalando que ese comportamiento permitirá que los beneficios económicos se reflejen de manera gradual en el mediano y largo plazo, a medida que el sistema continúe aprovechando la mayor disponibilidad de generación eficiente y una matriz energética más diversificada.
En la Agenda de Transición Energética de la Secretaría Nacional de Energía (SNE) de Panamá, el gas natural licuado (GNL) está contemplado como un combustible de transición clave para sustituir derivados del petróleo más contaminantes (como el búnker y el diésel) mientras las fuentes renovables alcanzan su madurez total.
Para febrero de este año, el 65% de la matriz energética panameña estaba basada en fuentes limpias, principalmente hidroeléctricas; y para los próximos años se aspira a que más del 85% de su generación eléctrica provenga de fuentes renovables, dijo el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez J., en el Foro de Energía organizado por la Asociación Panameña de Ejcutivos de Empresa (Apede) a inicios de año.
Las políticas energéticas recientes buscan diversificar la matriz para asegurar el suministro eléctrico, protegiendo al país de eventos nacionales, como sequías prolongadas, o internacionales, como el aumento de los precios de los combustibles fósiles. “La diversificación pretende evitar medidas de ahorro para prevenir apagones, como en el pasado”, señala la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) en el Plan de Expansión del Sistema Interconectado Nacional 2025-2039, de julio 2025, publicado en el sitio web de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
Al aportar energía constante que no depende del viento o de la radiación solar, el gas natural ofrece la firmeza que el sistema necesita para integrar más generación renovable sin arriesgar el servicio. “El gas natural es el combustible por definición de la transición. El gas natural permite que sigamos creciendo el país, porque esta planta le va a generar la suficiente firmeza al sistema para que en la medida de lo posible puedan entrar más energías renovables”, argumentó el gerente.
A inicios de junio de 2026, Etesa informó que invirtió $286 millones desde 2024 a la fecha para ampliar la capacidad de su infraestructura eléctrica y su confiabilidad. Según detalló, esta inversión busca hacer frente a la necesidad de la demanda de transmisión e inserción de unos 1,000 megas de electricidad provenientes de fuentes renovables. “Esta millonaria inversión estratégica refuerza el sistema de interconectado nacional, logrando culminar al cien por ciento la línea de transmisión Sabanitas Panamá 3, que acoge la generación térmica de la generadora Gatún, fortaleciendo así el abastecimiento energético del principal centro de carga, además del avance del 91% de la subestación GIS Burunga, que representa la repotenciación de líneas”, precisó Etesa.
El gerente general de Etesa, Roy Morales, destacó además que la entidad que dirige es el gestor de un acto de licitación en conjunto con la Secretaría de Energía y la ASEP, para desarrollar nuevas inversiones cuyos ganadores representan entre $400 y $500 millones que se invertirán en Coclé, Herrera y Penonomé; y que espera que estas licitaciones impacten la tarifa final para los usuarios.
Con respecto a la posibilidad de nuevas expansiones de la planta de gas, Barrientos aclaró que la planificación corresponde a las autoridades. “El tema de expansión es un tema de la Secretaría de Energía. Es la encargada de sacar la licitación, de decidir qué plantas, cuándo y cómo entran, con qué tecnología”, subrayó.
El desempeño comercial de la central muestra la marcha de sus operaciones. Durante el año fiscal 2025, la compañía registró ingresos brutos de entre $340 y $350 millones, con un EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) de cerca de $100 millones. “Este año esperamos, ya teniendo las tres unidades de la planta con full carga, tener un mejor EBITDA, lo que al final beneficia a todo el gobierno panameño, en su participación (como accionista) en esta compañía”, detalla el directivo.
Las acciones de Generadora Gatún se dividen de la siguiente manera: InterEnergy Group Ltd. posee el 51% de las acciones y AES Panamá el 49%. El Estado panameño posee una participación accionaria indirecta en la planta: al ser dueño del 50.46% de las acciones de la empresa AES Panamá, su participación en Generadora Gatún es del 24.7%.
El proyecto cuenta con una licencia de operación de 20 años otorgada por la ASEP bajo un esquema de Asociación Público-Privada (entre el Estado y el sector privado), periodo en el que, según la Secretaría Nacional de Energía, “contribuirá a estabilizar la tarifa eléctrica nacional, garantizando disponibilidad de energía, disminuyendo la volatilidad de los costos de generación, ya que al ser una energía menos costosa sustituye a las plantas térmicas más contaminantes y de mayor costo de forma eficiente”.
La disponibilidad de generación eficiente basada en gas natural no solo garantiza el consumo interno, sino que apuntala la posición de Panamá en el Mercado Eléctrico Regional (MER) a través de la línea del Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (Siepac), convirtiendo al país en un proveedor estratégico de respaldo durante crisis climáticas.
La exsecretaria de Energía, Rosilena Lindo, explicó que las ventajas de la matriz panameña consolidan al país como un exportador neto clave para socios como Costa Rica en épocas de sequía severa. Añadió que esta flexibilidad comercial permite a Panamá colocar excedentes mediante arbitraje con Guatemala, contratos firmes a largo plazo con El Salvador, y ventas recurrentes a Nicaragua y Honduras.
Sin embargo, ante la crisis climática que golpea con fuerza a nuestra región y las tensiones geopolíticas que impactan de forma directa al sector energético, Lindo sostiene que el país debe mantener la política de exportación bajo una planificación unificada. “Se hace más urgente que nunca que el MER opere como un bloque unificado. El camino idóneo es continuar con la planificación y el desarrollo coordinado de proyectos”.
Al preguntarle su opinión sobre la eventual interconexión eléctrica entre Panamá y Colombia, Barrientos dijo que un proyecto de este tipo beneficiaría a ambos países y al mercado regional, al fortalecer la integración y la seguridad del suministro. “La interconexión favorece a todo el mundo, no solo a Colombia; favorece al país en general, porque los mercados eléctricos son interconectados”, sostuvo.
El ejecutivo explicó que, aunque Panamá actualmente cuenta con suficiente capacidad de generación, la planificación energética debe considerar las necesidades futuras. “Hoy tenemos energía de sobra, pero el mundo cambia muy rápidamente”, señaló Barrientos, al recordar que países como Guatemala pasaron de tener excedentes de energía a enfrentar una mayor demanda con el paso de los años.
Barrientos añadió que las interconexiones eléctricas permiten aprovechar de forma más eficiente los recursos energéticos disponibles entre los países y mejorar la confiabilidad del sistema regional. Asimismo, destacó que Panamá cuenta con una matriz eléctrica diversificada y, proporcionalmente, tiene una mayor participación de energía eólica y solar que Colombia, lo que representa una fortaleza para el desarrollo de un mercado eléctrico regional más integrado.
Fuerza laboral
A diferencia de su alto volumen de generación, la planta requiere una plantilla directa pequeña debido a su nivel de automatización. La operación y el mantenimiento de los 670 MW están a cargo de 58 colaboradores en las instalaciones.
Lucía Freites, gerente de asuntos corporativos de Generadora Gatún, explica que la fuerza laboral es local: “De los cuales solamente 5 son extranjeros y eso es importante destacarlo porque sabemos que hay talento panameño”. El reclutamiento se concentró en la provincia de Colón, donde nació entre el 60% y el 65% del personal, mientras que el resto proviene de otras regiones del país.
La contratación del equipo técnico exigió una etapa de preparación previa al inicio de la operación comercial. Según Freites, el personal “estuvo recibiendo durante año y medio aproximadamente una capacitación intensa de cómo manejar la planta, inclusive la tutoría, digamos, el monitoreo permanente de los instructores y los técnicos expertos”.
Los perfiles más buscados por la central son ingenieros eléctricos, supervisores de despacho, operadores, especialistas en instrumentación, mantenimiento y técnicos químicos para el manejo de agua, además de las jefaturas con formación en ingeniería mecánica e ingeniería civil.