Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 03/04/2012 02:00
ESTADOS UNIDOS. Nadie podría haber previsto que los precios del petróleo se elevarían a los niveles actuales. Ali-al Naimi, ministro de petróleo de Arabia Saudita, expresa que los precios son irracionalmente altos, señalando a su vez que la demanda mundial es menor a la oferta disponible y que gran parte de los inventarios petroleros saudíes en el mundo están sin explotar.
La causa ‘irracional’, por supuesto, es el miedo de una guerra con Irán. Pero habría sido también impredecible que un alza de un 47% en los precios del petróleo desde noviembre de 2010 no causaría una caída importante en la economía de Estados Unidos. Una de las razones por las cuales esta no cayó bien podría ser el aumento de gas de esquisto.
Por ahora, los datos básicos son conocidos. Fue tan sólo pocos años atrás que la mayoría de los expertos estaban advirtiendo sobre una inminente escasez de gas natural en Estados Unidos.
INGENIO
Sin embargo, gracias a los esfuerzos de una pequeña empresa privada, Mitchell Energy, junto con un procedimiento de perforación horizontal llamado fracking o fracturación hidráulica, fue posible extraer grandes cantidades de gas natural a partir del gas de esquisto, recurso que este país tiene en abundancia.
Al igual que con muchas historias sobre el ingenio estadounidense, Mitchell Energy tenía un poco de ayuda. En la década de 1970, el gobierno federal inició el proyecto Gas de Esquisto del Este y financió decenas de proyectos de demostración de fracking.
El Departamento de Energía fue pionero en una técnica conocida como fracturación hidráulica masiva, un paso calve en el camino. A su vez, subvencionó la primera perforación horizontal exitosa de Mitchell Energy en la región al norte de Texas Barnett Shale en 1991. Entre 1978 y 1992, el gobierno federal gastó 137 millones de dólares para desarrollar estas tecnologías.
Quienquiera que se lleve el crédito, los efectos ya están muy extendidos. Ahora, tomando en consideración las tasas de consumo actuales, Estados Unidos tiene un valor de por lo menos 75 años de gas natural recuperable. Más importante aún, se convirtió en el productor de gas natural de más bajo costo en el mundo.
ALTERNATIVA
Este hecho está cambiando el futuro de la fabricación en Estados Unidos. Empresas como Dow Chemical y Westlake Chemical están descubriendo que el bajo costo de energía de Estados Unidos puede mitigar el costo aún menor de mano de obra en Asia, haciendo económico mantener e incluso construir instalaciones de fabricación en Estados Unidos.
Eso también podría ayudar a explicar por qué los altos precios del petróleo no están desacelerando la economía de Estados Unidos tanto como se había temido.
Robert Hefner, un empresario de gas natural y autor de ‘La Gran Transición Energética’ señala que el costo de calentar 65 millones de hogares en Estados Unidos con gas natural ha caído 20 mil millones de dólares anuales.
Las preocupaciones ambientales están bien justificadas. Pero actualmente los mejores estudios —como por ejemplo uno realizado por un comité que incluyó al director del Fondo de Defensa Ambiental— sugieren que el fracking se puede hacer de manera segura y responsable.
Muchas de las prácticas más peligrosas son utilizadas por un pequeño número de productores de más bajo costo, una situación que requiere de una regulación sensata. Las empresas más grandes, probablemente agradecerían un conjunto de reglas, porque querrían seguir con las prácticas recomendadas para proteger su marca y reputación.
La era del gas natural tendrá consecuencias geopolíticas. Hasta ahora, el negocio del petróleo se desarrolló en un mercado global, mientras que el gas natural se ha negociado a nivel local.
Debido a lo difícil que es transportar el gas, quienes fijan el precio son los países con recursos abundantes y buenas tuberías. Rusia es capaz de demandar hasta 17 dólares por mil pies cúbicos a vecinos como Ucrania y naciones de Europa.
Estados Unidos, por otra parte, puede producir gas natural por 2.50 dólares por mil pies cúbicos, y no sólo tiene la mejor tecnología de licuefacción, sino también la más barata.