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Industria panameña resiste 2025 y anticipa un repunte en 2026 por megaproyectos
- 24/01/2026 00:00
El sector industrial panameño cerraría 2025 con un crecimiento estimado de alrededor del 1 %, reflejo de un año complejo para la actividad productiva, marcado por cierres, huelgas, una débil dinámica del consumo y el freno de la construcción. Pese a este desempeño limitado, las proyecciones para 2026 anticipan un escenario de recuperación gradual, sustentado en el avance de megaproyectos de inversión, el empuje del sector exportador y una reactivación progresiva del mercado interno.
“El 2025 fue un año muy difícil, estimamos que vamos a tener crecimiento de alrededor del 1 %”, señaló en entrevista con La Estrella de Panamá, Rosmer Jurado, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), al explicar que ese resultado “refleja un año de crecimiento bajo”, condicionado por factores económicos y sociales que afectaron directamente la producción y el consumo.
El análisis sectorial del gremio evidencia un menor dinamismo en actividades clave de la industria. “Hemos visto menor dinamismo en rubros como leche pasteurizada, bebidas alcohólicas, ganado bovino, porcino y avícola, gaseosas, cemento y concreto, entre otros, que han mostrado caídas interanuales importantes...”, detalló Jurado, subrayando que varios segmentos aún enfrentan presiones estructurales para retomar una senda de crecimiento sostenido.
Uno de los puntos críticos fue la debilidad del sector construcción, estrechamente vinculado al desempeño industrial. “Todavía tenemos el problema de la producción de cemento y concreto que ha caído. A pesar de que se exportó el concreto, también tuvo una baja en el mercado nacional. Entonces la construcción todavía no ha terminado de arrancar”, afirmó.
Aun así, el sector exportador cumplió un papel clave para amortiguar la contracción del mercado interno. “Pensamos que el sector de exportación nos ayudó muchísimo. Tuvimos varios de nuestros segmentos de exportación crecieron y compensaron un poco la caída en el mercado local”, explicó Jurado, agregando que “en términos generales, sí tuvimos unas buenas exportaciones”, lo que permitió sostener parte de la actividad industrial en un contexto adverso.
Mirando hacia 2026, el SIP proyecta un mejor desempeño, aunque con cautela. Jurado adelantó que el gremio presentará en febrero su Informe de Perspectivas de la Industria, donde se detallarán proyecciones, análisis sectoriales y las principales variables en monitoreo. “Pensamos que va a tener una mejor proyección el sector, vamos a tener un crecimiento más moderado y muy buenas perspectivas”, sostuvo.
El principal motor de ese cambio de tendencia serían los grandes proyectos estratégicos del país. Según Jurado, “todo el país [tiene] una dependencia de los grandes proyectos, tanto del Canal de Panamá como del gobierno central, que van a tener un impacto en el consumo y en la generación de empleo”.
En ese sentido, enfatizó el efecto multiplicador de la construcción sobre la industria: “en el momento en que la construcción se activa y los megaproyectos comienzan, eso nos da automáticamente mayor demanda, mayor crecimiento y mayor consumo”.
El dirigente gremial también recordó que los resultados de 2025 estuvieron condicionados por factores sociales y productivos. “Los cierres, las huelgas e incluso el cierre de la bananera tuvieron un impacto directo en el consumo y en la actividad productiva del país”, indicó, señalando que el crecimiento del año podría incluso “no llegar al 1%”.
Para 2026, especialmente en el segundo semestre, el sector espera que el avance de los proyectos genere más empleo, mayor consumo y un repunte sostenido de la producción industrial. “Ya se está hablando de una gran cantidad de proyectos que van a generar mayores empleos y, al final, a mayores empleos, mayor consumo y mayor producción”, afirmó Jurado.
El sector industrial en Panamá está centrado principalmente en la manufactura de alimentos, bebidas, productos químicos y materiales de construcción.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), los principales indicadores económicos del país reflejaron variaciones positivas de enero a noviembre de 2025, en actividades como: sacrificio de ganado porcino, 4.9 %; producción de carne de pollo, 2.9 %; vacuno, 0.7 %; y otros licores, 93.4 %.
En cambio, disminuyeron los siguientes: ron, 56.8 %; alcohol rectificado, 32.7 %; ginebra, 24.2%; sal, 18.4 %; leche evaporada, condensada y en polvo, 18.0 %; leche pasteurizada, 13.8 %; la producción de leche natural utilizada para la elaboración de productos conexos, 11.0 %; derivados del tomate, 9.2 %; cerveza, 6.5 %; seco, 3.6 %; y azúcar, 1.5%. Del mismo modo, cayó la producción de concretopremezclado 8.2 %.
Durante ese periodo, también aumentó el valor FOB de las exportaciones (41.5 %), explicado por los cambios positivos en los siguientes rubros: camarón, 27.5%; café, 21.2%; sandía, 36.5%; carne de ganado bovino, 15.6 %; y piña, 69.2%; también tuvo incidencia en este crecimiento, la exportación de minerales de cobre y sus concentrados, de la empresa minera; producto de la autorización del gobierno para comercializar dicho producto que estaba almacenado en las instalaciones de la empresa, entre otros. En tanto, registraron descensos: pescado y filete de pescado, 3.9 %; banano, 48.0 %; desechos de acero, cobre y aluminio, 3.4 %; harina y aceite de pescado, 48.6 %; madera, 3.1 %; y demás. El peso de las exportaciones de bienes creció 11.2 %.
En general, de enero a noviembre de 2025, la actividad económica mostró un crecimiento de 4.36 %, según el INEC.
Más allá de las cifras, el mensaje del sector industrial es claro: la recuperación dependerá de la capacidad del país para traducir inversión en empleo, consumo y productividad. “Puedes tener máquinas y tecnología, pero el capital humano es lo que realmente mueve a la industria”, concluyó Jurado. En un contexto de bajo crecimiento en 2025, la apuesta para 2026 no es solo crecer más, sino crecer mejor, con estabilidad social, empleo digno y una industria capaz de sostener el desarrollo económico del país.