Inversión en salud en Panamá: el desafío de gestionar $10 mil millones ante un crecimiento del 4%

Uno de los puntos más críticos discutidos fue la relación intrínseca entre el desempeño macroeconómico y el bienestar ciudadano

El V Foro “Panamá como centro de innovación en salud: oportunidades para el desarrollo sostenible y económico”, celebrado en el marco de Expocomer 2026, se consolidó este miércoles como el escenario principal para debatir el futuro del sistema sanitario panameño.

El encuentro, que reunió a líderes del sector público, privado, la academia y la sociedad civil, subrayó una premisa fundamental: la salud de la población no es solo un derecho social, sino el cimiento indispensable para la competitividad y la estabilidad fiscal de la nación.

En un contexto donde la eficiencia se vuelve imperativa, los especialistas coincidieron en que la fragmentación del sistema y el avance de las enfermedades crónicas representan los mayores desafíos para la sostenibilidad del país.

Uno de los puntos más críticos discutidos fue la relación intrínseca entre el desempeño macroeconómico y el bienestar ciudadano.

El economista Carlos Araúz destacó que para 2026 el presupuesto combinado del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social se aproxima a los $10 mil millones, una cifra monumental que, sin embargo, se enfrenta a una realidad epidemiológica preocupante. Las enfermedades crónicas no transmisibles ya son responsables de cerca del 64% de la mortalidad nacional.

Datos de la Encuesta Nacional de Salud revelan que más de 1.5 millones de panameños viven con hipertensión y medio millón padece diabetes, a lo que se suma un incremento en los diagnósticos de cáncer, que solo en 2024 superaron los 5 mil casos según el Instituto Oncológico Nacional.

Esta carga de enfermedad exige que la inversión en salud deje de verse como un gasto y empiece a gestionarse como una estrategia para proteger el capital humano y la productividad.

Richard Bonilla | La Estrella de Panamá

En esta misma línea, Álvaro Soto, gerente general de Roche para Centroamérica, Caribe y Venezuela, aportó una visión pragmática sobre la realidad financiera del país.

Con una previsión de crecimiento económico del 4% para los próximos cuatro años, Soto advirtió que no habrá margen para aumentos presupuestarios significativos en salud, lo que obliga a volcar los esfuerzos hacia la optimización de los recursos existentes. Para el directivo, la integración del sistema es el camino lógico para generar eficiencias.

El sector privado, según explicó, tiene una oportunidad única de aportar no solo medicamentos de última generación, sino también dispositivos médicos y capacidades en ciencia de datos que permitan tomar decisiones basadas en evidencia.

La innovación, bajo esta óptica, no se limita a la molécula, sino a la forma en que se aborda la enfermedad y se organiza la atención para mejorar los resultados clínicos del paciente panameño.

El administrador de la Autoridad para la Innovación Gubernamental (AIG), Adolfo Fábrega.

La ruta hacia esta eficiencia parece estar trazada en la unificación de esfuerzos entre el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social.

El Dr. Carlos Abadía, asesor del Despacho Superior del MINSA, detalló los avances hacia un modelo que supere la fragmentación actual, permitiendo un uso más racional de la infraestructura y el personal sanitario.

Esta integración busca fortalecer la atención primaria y transitar de un sistema reactivo a uno preventivo, aprovechando la red pública de hospitales y centros de consulta externa para garantizar la continuidad del tratamiento.

La meta es clara: maximizar el impacto de cada dólar invertido para que el beneficio llegue directamente al paciente y su entorno familiar, fortaleciendo así la cohesión social.

El intercambio de ideas en el foro reflejó un consenso sobre la necesidad de modelos de atención centrados en las personas.

Carmen Da Silva, directora de Fedefarma para el Clúster Panamá y República Dominicana, insistió en que el abordaje de las patologías crónicas requiere de una colaboración multisectorial robusta que promueva el acceso oportuno a diagnósticos.

La tecnología y las alianzas público-privadas surgen como las herramientas clave para que Panamá avance hacia soluciones sostenibles.

Al cierre del evento, quedó de manifiesto que espacios de diálogo como este son esenciales para consolidar al país como un referente regional en innovación, donde la salud se gestione como el activo más valioso para el desarrollo económico a largo plazo.

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