La promesa millonaria de la IA frente a sus resultados reales: ¿Burbuja o transformación en pausa?

  • 21/01/2026 00:00
En un informe de PwC, presentado en la coyuntura del Foro Económico Mundial, en Davos, directores ejecutivos globales advirtieron que la promesa de la IA choca con la realidad: ingresos bajo presión, adopción fragmentada y una brecha que se acelera, mientras la confianza se erosiona ante aranceles y ciberamenazas

La inteligencia artificial se ha instalado en el centro del discurso corporativo global, presente en planes estratégicos, anuncios de inversión y promesas de transformación transversal. Sin embargo, los resultados económicos aún no acompañan ese entusiasmo de forma generalizada. Los datos más recientes de PwC revelan una brecha creciente entre las expectativas que genera la IA y el valor financiero que efectivamente produce, un desfase que comienza a alimentar señales de una posible burbuja tecnológica en el ámbito empresarial.

La 29ª Encuesta Global a CEO de PwC, presentada en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, muestra que la confianza de los ejecutivos en las perspectivas de ingresos de sus compañías cayó a su nivel más bajo en cinco años, un deterioro comparable solo con el momento más crítico de la pandemia. Este retroceso se produce en un contexto marcado por retornos desiguales de la IA, un entorno geopolítico más volátil y un aumento sostenido de las amenazas cibernéticas.

Aunque la presión por acelerar la transformación de los modelos de negocio es cada vez mayor, los beneficios financieros derivados de la IA siguen siendo limitados para la mayoría de las organizaciones. Solo el 30 % de los CEO afirma que su empresa logró aumentar ingresos gracias a esta tecnología en los últimos 12 meses. En términos de costos, el balance es mixto: 26 % reporta reducciones, mientras 22 % reconoce incrementos. En la práctica, la mayoría permanece en una fase exploratoria: 56 % de los directores ejecutivos señala que la adopción de IA no ha generado ni mayores ingresos ni menores costos, y apenas 12 % asegura haber obtenido ambos beneficios de manera simultánea.

Implementaciones fragmentadas y riesgo de burbuja

PwC advierte que este desfase responde, en gran medida, a una adopción fragmentada. La IA aún no está profundamente integrada en los procesos clave del negocio. Solo 22 % de las compañías la aplica de forma relevante en la generación de demanda; 20 % en servicios de soporte; 19 % en productos, servicios y experiencias; 15 % en la definición de la estrategia corporativa; y 13 % en la satisfacción de la demanda. A nivel de los trabajadores, la adopción diaria de IA generativa sigue siendo baja, con apenas 14 % de uso regular. Este enfoque basado en proyectos tácticos y aislados, subraya la firma, tiende a inflar expectativas sin generar valor medible ni sostenible.

Aun así, el informe identifica un grupo reducido que sí está capturando retornos concretos. Una de cada ocho empresas reporta simultáneamente mayores ingresos y menores costos gracias a la IA. Estas organizaciones han avanzado más allá de los pilotos, apoyándose en entornos tecnológicos integrables, hojas de ruta claras, procesos formales de IA responsable, gestión de riesgos y una cultura organizacional preparada para el cambio. La diferencia frente al resto del mercado es significativa: 44 % de estas empresas líderes ya aplica la IA en productos, servicios y experiencias, frente a solo 17 % de las demás.

En palabras de Mohamed Kande, chairman global de PwC, “2026 se perfila como un año decisivo para la IA. Un pequeño grupo de empresas ya está convirtiendo la IA en retornos financieros medibles, mientras que muchas otras aún luchan por ir más allá de los pilotos”. Kande advirtió que esta brecha “empieza a reflejarse en la confianza y la competitividad, y se ampliará rápidamente para quienes no tomen acción”.

La encuesta sitúa además a la IA dentro de un proceso más amplio de reconfiguración económica. La convergencia entre tecnología, cambio climático y geopolítica está diluyendo las fronteras tradicionales entre sectores. El 42 % de los CEO afirma que su empresa ha comenzado a competir en nuevos sectores durante los últimos cinco años, y el 44 % de quienes planean adquisiciones relevantes prevé realizarlas fuera de su industria actual, siendo la tecnología el principal destino de expansión.

Aranceles y ciberseguridad erosionan la confianza

Este escenario de transformación convive con un aumento de los riesgos externos. Uno de cada cinco CEO (20 %) a nivel global afirma que su organización está alta o extremadamente expuesta a una pérdida financiera significativa derivada de aranceles en los próximos 12 meses, con marcadas diferencias regionales: 35 % en México, 28 % en China continental, 22 % en Estados Unidos y apenas 6 % en Medio Oriente. A ello se suma el riesgo cibernético, que hoy es identificado como una amenaza principal por el 31 % de los ejecutivos, frente al 24 % del año pasado. En respuesta, el 84 % planea reforzar la ciberseguridad a nivel empresarial como parte de su estrategia frente al riesgo geopolítico.

Pese a la incertidumbre, la reinvención se consolida como un imperativo estratégico. 51 % de los CEO planea realizar inversiones internacionales en el próximo año. Estados Unidos sigue siendo el principal destino (35 %), seguido por Reino Unido y Alemania (13 % cada uno) y China continental (11 %). El interés en India casi se duplicó interanualmente, alcanzando el 13 %.

Sin embargo, persisten brechas estructurales en la ejecución. Solo uno de cada cuatro CEO afirma que su organización tolera un alto nivel de riesgo en proyectos de innovación, cuenta con procesos disciplinados para cerrar iniciativas de bajo desempeño u opera un centro de innovación o de corporate venturing bien definido. A ello se suma el factor tiempo: los directores ejecutivos dedican 47 % de su agenda a decisiones con horizonte inferior a un año, frente a apenas 16 % orientadas a plazos superiores a cinco años.

Stephan Mergenthaler, director gerente y director de tecnología del Foro Económico Mundial, advirtió que “la inteligencia artificial ofrece un potencial extraordinario, pero muchas organizaciones aún no saben cómo aprovecharlo”, al presentar el informe conjunto del FEM y Accenture “Prueba antes que promesa”, que analiza la adopción real de la IA a partir de organizaciones de alto impacto seleccionadas en 2025.

El mensaje que deja Davos es claro: la IA concentra atención, inversión y expectativas históricas, pero solo las empresas capaces de integrar la tecnología a escala, con disciplina estratégica y capacidades reales, lograrán convertir esa promesa en valor sostenible antes de que la brecha entre discurso y resultados termine por erosionar la confianza del mercado.

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