Logros de la competencia

PANAMÁ. Desde hace 15 años, Panamá adoptó como sistema económico la libre competencia, mediante el cual los precios son definidos por la...

PANAMÁ. Desde hace 15 años, Panamá adoptó como sistema económico la libre competencia, mediante el cual los precios son definidos por las fuerzas competitivas de la oferta y la demanda, y no por la intervención directa del Estado.

Este sistema brinda la oportunidad al consumidor de escoger mejores precios, comparar calidades y disponer de mayor variedad de productos.

EJEMPLOS VISIBLES

Algunos ejemplos de estos beneficios los podemos percibir con claridad en el sector de telecomunicaciones, que después de la apertura del mercado, tanto en telefonía fija como móvil, no sólo bajaron dramáticamente los precios, sino que existe pluralidad de ofertas, que incluyen diversos paquetes, en los cuales se mezcla telefonía fija, cable e internet (conocidos como triple play); así como planes que incluyen llamadas de larga distancia nacional sin costo adicional. En telefonía móvil vemos planes que incluyen celulares gratis con disponibilidad de data ilimitada, entre otras ofertas.

En cuanto a precios, este sector percibe una sustancial mejora para el consumidor. Las tarifas promedio reflejan que para el año 1998 (telefonía fija en exclusividad), la llamada de larga distancia nacional costaba 30 centavos el minuto y para el año 2008 (en competencia) costaba 5 centavos el minuto, ocasionándose una rebaja promedio de 83% al consumidor; para el año 1998 (telefonía fija en exclusividad) la llamada de larga distancia internacional costaba en promedio $1.83 el minuto y para el año 2008 (en competencia) costaba 9 centavos por minuto, procurándose una rebaja promedio de 95% a favor del consumidor; para el año 1998 (telefonía móvil en exclusividad) el costo por minuto en celular era de 70 centavos y para el año 2009 (en competencia efectiva) el costo por minuto era de 8 centavos por minuto, produciéndose una rebaja promedio de 88% a favor del consumidor.

Otros productos de alto consumo en los que es innegable la existencia de una impresionante gama de ofertas son: los equipos electrónicos, tecnológicos, electrodomésticos, enseres de todo tipo, ropa y calzados, reconociéndose Panamá como sitio preferido por extranjeros para adquirirlos a bajos precios. Asimismo, la apertura de servicios financieros ha beneficiado al consumidor, siendo un ejemplo palpable de ello ‘las tarjetas de crédito’; donde la agresividad de los competidores, ha facilitado la adquisición de las mismas a consumidores de todo tipo.

UN PROCESO ABIERTO

No obstante, a pesar de los logros de la libre competencia, aún existen críticas al sistema y voces que abogan por el regreso de la ‘regulación de precios’ y mayor intervención estatal, especialmente en mercados como combustibles, alimentos y electricidad, por considerarse que la dinámica de competencia no funciona adecuadamente.

No pretendemos negar que ha existido dificultad de integrar el proceso de libre competencia en ciertos sectores, pero esto se debe a diversos factores y no necesariamente a una ineficiencia del sistema de libre mercado. Nos gustaría mencionar al menos tres: El primero, que el consumidor panameño, para cierto tipo de ‘producto’, está dispuesto a pagar precios más altos con el fin de no sacrificar comodidad. (¡Increíblemente! prefiere seguir comprando los comestibles en la ‘tiendita de a lado’, que ir al supermercado cuya diferencia en precios puede implicar grandes ahorros en su canasta básica); el segundo, que todavía existen mercados, como el eléctrico, cuyo monopolio geográfico no permite la entrada de más de un proveedor; y por último, que el aumento de los precios internacionales de productos básicos o commodities ha repercutido en los precios domésticos y evidentemente el mercado refleja dicha alza.

Muchas de estas situaciones no las podemos controlar, pero dentro de los espacios que ofrece la ley, la Acodeco ha actuado con beligerancia para lograr que estos mercados funcionen de acuerdo a una real competencia. Recordemos que en este tipo de sistema económico, la intervención de las autoridades se circunscribe a asegurar que el proceso de libre competencia se desarrolle sin restricciones (monopolios), y a procurar la eliminación de barreras que no permitan la entrada de nuevos agentes al mercado; más no está llamada a inmiscuirse en la fijación de precios, salvo aquellos casos de regulación extraordinaria contemplados en el artículo 199 de la Ley 45 de 2007.

En esa medida, desde hace varios años las distintas autoridades estatales (CLICAC antes y ahora la Acodeco) han llevado a cabo una labor importante y no siempre divulgada, que ha representado importantes beneficios para el consumidor panameño; especialmente en la investigación de las prácticas monopolísticas, verificación de concentraciones o fusiones empresariales y la emisión de ‘concepto favorable’ en los casos de regulación extraordinaria, principalmente, en aquellos mercados en los que como mencionamos anteriormente, ha sido más difícil la integración del proceso de libre competencia.

Se han investigado más de 250 empresas nacionales y extranjeras por la posible comisión de prácticas monopolísticas, con lo que se le envía al mercado una señal alta y clara, no sólo de la existencia de una legislación rigurosa, sino de la presencia de una autoridad estatal intolerante ante la existencia de cualquier acuerdo que pretenda entorpecer el libre juego de la oferta y la demanda. Algunos sectores investigados son: electricidad, combustibles, aeronáutico, seguros, telecomunicaciones, productos agropecuarios, construcción, bienes raíces y licitaciones públicas, entre otros, algunos de los cuales han culminado en demandas ante los tribunales, cumpliendo así la Acodeco tanto con su deber de investigar, como de brindar la oportunidad a los investigados de defenderse.

LAS DEMANDAS

Se han presentado demandas por prácticas monopolísticas contra más de 100 empresas a nivel nacional, lo que busca mejorar la calidad de la competencia en sectores importantes y sensitivos para el consumidor. Entre algunas de las demandas más representativas podemos mencionar las interpuestas contra procesadores lácteos, productores y comercializadores de azúcar, distribuidores de combustible al por mayor, líneas aéreas, aseguradoras, publicitarias, empresas arroceras, transportistas de carga, procesadores avícolas. Con esto, la Acodeco se asegura de una retribución monetaria a favor del Estado y la futura restitución de las condiciones de competencia.

En los últimos tres años, la Acodeco ha recaudado, sólo en multas por prácticas monopolísticas $1,200.000.00; y ha logrado llegar a acuerdos con empresas previamente demandadas por el monto de $1,380.000.00 beneficiándose el consumidor panameño, ya que no tiene que esperar el restablecimiento de las condiciones de competencia después de terminado un largo proceso judicial. De igual manera, este tipo de acuerdos, siempre involucra un seguimiento adicional por parte de la Acodeco, como señal de que sus prácticas comerciales están apegadas a la Ley, lo cual sin duda favorece al consumidor que goza, sin saberlo, de los beneficios de una auditoría extensa en el tiempo.

En estos años se han revisado más de 20 fusiones empresariales, examen que en todos los casos conlleva un análisis minucioso y extenso. De estas verificaciones el consumidor panameño se ha favorecido, cuando por ejemplo, se condicionaron la fusiones bancarias de HSBC - Banistmo, y la del Banco General – Banco Continental, eliminándose por dos años los cargos de penalización, para todos aquellos consumidores que quisieran cancelar anticipadamente sus hipotecas; se prohibió la concentración de Cervecería Nacional con Cervecería Barú-Panamá, por considerar que la posición monopólica en la que quedaría Cervecería Nacional, le bri ndaba la posibilidad de fijar precios abusivos al consumidor.

Adicionalmente, la Acodeco ha jugado un rol preponderante y facilitador, al momento de emitir ‘conceptos favorables’ en materia de regulación extraordinaria, solicitados por los distintos gobiernos, siendo los más recientes, los atinentes al combustible (diesel y gasolinas) y tanque de gas de 25 libras; lo que sin duda demuestra que ante la necesidad de ‘regulación temporal’ la Acodeco se adecúa a la necesidad y se involucra en el proceso de vigilancia.

LOGROS OBTENIDOS

Sin notarlo quizás, el consumidor se ha beneficiado de los logros de una Acodeco que aplica la Ley entendiendo que dentro del proceso de libre competencia puede existir resistencia de ciertos agentes a competir; pero que se ha enfocado en demandar aquellos sectores o industrias (leche, arroz, combustibles, azúcar, seguros, lavanderías, entre otros), en los cuales no se percibe ampliamente los beneficios de la libre competencia; respondiendo así a las reclamaciones de algunos sectores. Adicionalmente, el logro de la imposición de multas y de arreglos pecuniarios a favor del Estado, tiene un efecto disuasivo en la comisión de futuras prácticas monopolísticas y repercute en beneficio de la colectividad; sin olvidar que las decisiones de los tribunales impactan en el restablecimiento de las condiciones de competencia, lo cual permite a los consumidores gozar de los beneficios que brinda la misma.

Este mes de febrero, que ya agoniza, lo iniciamos en la Acodeco con la celebración, por primera vez en Panamá, del Día Nacional de la Libre Competencia que se ha establecido el 1 de febrero de cada año a través de Decreto Ejecutivo, para lo cual se realizó un Foro Nacional de Competencia con la presencia de distinguidos miembros del Gobierno y la Sociedad Civil, y lo culminamos con esta reflexión en voz alta con ustedes, queridos y fieles lectores.

Como vemos, han sido muchos los logros en estos años, los cuales lamentablemente no podemos reproducir, íntegramente, en un solo documento, pero lo que sí quisiéramos dejar sentado en la comunidad es que una labor sile nciosa no siempre es sinónimo de inactividad, sino que existe un trabajo realizado en beneficio del mercado y de los consumidores, especialmente en aquellos mercados que aún no se adaptan a las reglas de la libre competencia. Igualmente esperamos que se reconozca los amplios beneficios de la competencia en un sinnúmero de sectores, que gozan de diversidad de precios y variedad de productos, precisamente porque su dinámica del mercado se desarrolla sin restricciones y no existen barreras a la entrada de nuevos competidores, situación que segurament e pasa desapercibida, por no representar un problema para la comunidad.

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