El español no es únicamente un idioma compartido por más de 600 millones de personas: también es un territorio cultural, político y emocional en permanente...
Moody’s advierte sobre deuda y déficit en Panamá: calificación se mantiene con perspectiva negativa
- 29/05/2026 13:40
La agencia calificadora Moody’s Ratings anunció la conclusión de su revisión periódica de las calificaciones soberanas de Panamá, manteniendo la nota de largo plazo en Baa3 con perspectiva negativa.
El informe destaca avances en la consolidación fiscal, aunque advierte que persisten riesgos estructurales que limitan la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Según Moody’s, el perfil crediticio del país se apoya en un crecimiento económico sostenido, altos niveles de inversión y el papel estratégico del Canal de Panamá en el comercio mundial.
La dolarización oficial continúa siendo un factor positivo, al reducir riesgos cambiarios y abaratar el financiamiento soberano. Sin embargo, la agencia subraya que la carga de deuda y los indicadores de asequibilidad se han deteriorado desde 2023, lo que presiona la fortaleza fiscal del país.
El informe resalta que las medidas de consolidación aplicadas en 2025 permitieron reducir el déficit del sector público no financiero a 3.7% del PIB, por debajo del techo de 4% establecido en la regla fiscal y del 6.2% registrado en 2024.
Este ajuste se logró principalmente mediante recortes en la inversión de capital, lo que refleja disciplina fiscal pero también la necesidad de reformas más duraderas.
En el primer trimestre de 2026, el déficit se ubicó en 1.4% del PIB, apoyado por mayores ingresos y control del gasto.
Moody’s proyecta que, a mediano plazo, el déficit se reducirá gradualmente y la deuda se estabilizará en torno al 66–67% del PIB, mientras los costos de intereses tenderán a disminuir tras los picos recientes.
La calificadora reconoce que el gobierno explora reformas para aumentar la flexibilidad fiscal y consolidar los avances, aunque advierte que los riesgos de implementación son elevados debido a las limitaciones políticas.
En cuanto al perfil institucional, Moody’s otorga a Panamá una fortaleza económica de nivel “baa1”, sustentada en su tamaño medio y altos ingresos, y una calificación de “ba1” en instituciones y gobernanza, destacando la gestión efectiva de la Autoridad del Canal pero señalando desafíos en transparencia fiscal.
La fortaleza fiscal se ubica en “ba3”, reflejo de la elevada deuda, mientras que la susceptibilidad a riesgos se mantiene en “baa”, con énfasis en presiones sociales que podrían afectar la dinámica fiscal.
La perspectiva negativa responde a la fragilidad del proceso de consolidación, marcada por rigideces presupuestarias y una base tributaria estrecha.
Moody’s advierte que una mejora hacia perspectiva estable dependerá de medidas sostenibles para reducir el déficit, fortalecer la transparencia y ampliar los ingresos públicos.
Por el contrario, la ausencia de políticas efectivas que eviten un mayor deterioro fiscal podría derivar en presiones adicionales a la baja sobre la calificación.
La agencia también señala un posible factor positivo: la reanudación de operaciones de la mina Cobre Panamá, que aportaría ingresos recurrentes y aliviaría las cuentas fiscales.
No obstante, subraya que la credibilidad de la política fiscal será determinante para sostener la confianza de los inversionistas y mantener el costo de financiamiento en niveles manejables.