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- 28/01/2026 00:00
América Latina y el Caribe tienen territorio, pueblos y talento, pero arrastran una debilidad estructural que limita su desarrollo: la dificultad para atraer inversión de manera sostenida y convertir ese potencial en crecimiento económico. Ese fue el eje que atravesó este lunes el mensaje del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en Panamá, durante un festival cultural que sirvió como antesala al Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe: ¿Cómo posicionar a la región en el escenario global?, conocido como el “Davos de América”, que comienza hoy en la capital panameña.
En su discurso, durante la inauguración del festival “Voces por nuestra región: cultura que mueve el mundo”, el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, planteó que el desarrollo regional no puede reducirse únicamente a capital físico o grandes obras de infraestructura. A su juicio, la base del crecimiento está en la capacidad de generar ideas que impulsen la productividad, la innovación y la cohesión social.
“Son las ideas las que mueven el crecimiento económico y las que nos permiten solucionar las brechas que tenemos enfrente”, afirmó, al explicar que esta visión surge del trabajo interno de la institución y de la necesidad de articular la agenda económica con otros factores estratégicos del desarrollo.
En un artículo publicado en La Estrella de Panamá, Díaz-Granados sostuvo que el encuentro debe ir más allá del diagnóstico y enfocarse en proyectos concretos de impacto regional que trasciendan los ciclos políticos. “Debemos hablar de corredores bioceánicos inteligentes, de interconexiones eléctricas que aprovechen nuestro mix renovable, y de una agenda digital común que garantice la soberanía de datos y universalice el acceso. La integración es un imperativo económico para insertarnos en las cadenas globales de valor del siglo XXI”, dijo.
Uno de los ejes centrales del foro, adelantó, será cómo capitalizar las ventajas competitivas de América Latina y el Caribe, desde su condición de principal reserva de biodiversidad del planeta hasta su potencial como potencia agrícola y energética renovable. “Se trata de exportar materias primas y también de liderar la transición hacia una bioeconomía circular, una agricultura climáticamente inteligente y una gestión sostenible de nuestros océanos y bosques. Debemos alinear posturas para atraer inversiones que transformen recursos en productos verdes de alto valor”, subrayó el alto representante de CAF.
En esa línea, en una entrevista con El País, Díaz-Granados fue enfático al afirmar que “hay que recuperar la capacidad de la región para traer inversión en sectores que son aportantes o que son vectores fundamentales para el desarrollo”. Y agregó: “Pensemos en turismo, en el sector exportador, en infraestructuras. Hay varios programas y proyectos en curso que hay que acelerar en América Latina, pero involucrar más al sector privado es la esencia”.
El presidente ejecutivo de CAF advirtió que este desafío convive con rezagos históricos en materia social. En declaraciones recogidas por El País, sostuvo que “el crecimiento no puede ser sostenible si no es inclusivo” y lamentó que “las profundas desigualdades que nos caracterizan son nuestro talón de Aquiles”.
Por ello, urgió a avanzar en sistemas educativos modernos capaces de formar el talento que exige un mercado cambiante y en redes de protección social más eficientes. “La inclusión financiera, la formalización laboral y el cierre de brechas de género y étnicas son inversiones estratégicas en productividad y estabilidad”, destacó.
Díaz-Granados también alertó sobre el desafío demográfico que enfrenta la región, al ser la única región emergente que envejece sin haber resuelto problemas estructurales como la pobreza o la desnutrición. “Tenemos un gran desafío también porque el bono demográfico ya no nos está acompañando con la misma fuerza que nos acompañó 30 o 40 años atrás”, señaló en El País.
La cultura fue presentada, además, como una herramienta estratégica para el desarrollo económico. Díaz-Granados recordó que CAF lleva más de 30 años trabajando la cultura como pilar institucional, con una estrategia basada en cinco ejes: educación artística y musical, fomento de la lectura, revitalización de museos y teatros, promoción de artistas regionales y protección del patrimonio. “Vemos a América Latina y el Caribe como una región de soluciones, capaz de pasar de la reflexión a la acción. Desde CAF seguiremos promoviendo que la cultura sea reconocida como un derecho humano fundamental y un eje central para regiones más prósperas y justas”, concluyó.
Por su parte, la ministra de Cultura de Panamá, María Eugenia Herrera, celebró que el país sea sede de este “encuentro histórico que reconoce a la cultura como motor estratégico del desarrollo económico y social”.
El foro, que se llevará a cabo hoy 28 y mañana 29 de enero, reunirá a los jefes de Estado de Panamá, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala y Jamaica, así como al presidente electo de Chile, junto al presidente ejecutivo de CAF. En total, más de 2,500 líderes políticos, económicos y académicos globales participarán en los debates que buscan redefinir la estrategia de crecimiento de la región en un contexto marcado por bajo dinamismo económico y alta incertidumbre internacional.