Panamá blinda su producción de leche con la Ley 539

La norma reconoce la producción de leche como una actividad esencial para la nutrición de la población y establece un marco legal que fortalece la capacidad del Estado para apoyar a los ganaderos.

La Asamblea Nacional de Panamá aprobó la Ley 539 del 30 de junio de 2026, que declara de interés nacional y estratégico la producción de leche fresca en el país.

La medida busca garantizar la seguridad alimentaria, proteger a los productores locales y fomentar la modernización del sector lácteo frente a los retos de la apertura comercial y el incremento de las importaciones.

La norma reconoce la producción de leche como una actividad esencial para la nutrición de la población y establece un marco legal que fortalece la capacidad del Estado para apoyar a los ganaderos.

Entre sus principales disposiciones, la ley crea un Mecanismo de Administración de Contingentes de Importación de Leche y sus Derivados, administrado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) en coordinación con el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI).

Este mecanismo permitirá equilibrar la oferta interna con la demanda nacional y proteger la sustentabilidad de los productores locales.

Funcionamiento

El MIDA deberá elaborar cada año un Informe Técnico Nacional de Producción Lechera, que incluirá estimaciones de la capacidad productiva, la demanda aparente, el comportamiento del mercado y recomendaciones para la asignación de contingentes de importación.

Dicho informe será publicado en la Gaceta Oficial y en los portales institucionales, con participación de las organizaciones de productores reconocidas, garantizando transparencia y consulta pública.

La ley también establece la creación del Registro Nacional de Productores de Leche Fresca, que identificará a todos los ganaderos del país, incluyendo aquellos clasificados en grados A, B y C, así como pequeños productores no clasificados.

Este registro servirá como base para aplicar políticas públicas de fomento, coordinar compras estatales y ejecutar programas de seguridad alimentaria.

En el ámbito social, la norma dispone que los programas de compras estatales —como desayunos escolares, hospitales, centros penitenciarios y comedores comunitarios— deberán priorizar el uso de leche fresca nacional.

De esta manera, se busca asegurar que la producción local tenga un mercado preferente y estable, mientras se garantiza calidad y trazabilidad en los productos destinados al consumo masivo.

Otro de los pilares de la Ley 539 es la creación del Fondo de Estabilización y Modernización de la Producción Láctea, administrado por el MIDA.

Este fondo financiará programas de innovación tecnológica, infraestructura de frío y transporte, asistencia técnica y reconversión productiva de fincas de grado C hacia niveles de calidad A o B.

Los recursos provendrán del Presupuesto General del Estado, tasas aplicadas a productos lácteos importados y cooperación internacional.

La ley promueve la instalación de plantas procesadoras y el desarrollo de productos derivados de la leche fresca nacional, como quesos, yogures y leche en polvo, en colaboración con universidades e institutos de investigación. Con ello, se busca agregar valor a la producción local y abrir oportunidades de exportación.

Lo Nuevo