Panamá destina hasta $100 millones al año a la biodiversidad, revela medición del PNUD

  • 09/09/2026 16:13
El país cuenta con una primera medición del gasto público en biodiversidad realizada a través de la iniciativa del PNUD, BIOFIN Panamá, pero el siguiente paso será determinar cuánto necesita para cumplir sus metas y qué mecanismos permitirían financiar ese faltante

Panamá gasta entre $90 millones y $100 millones al año, en promedio, en materia de biodiversidad, pero todavía no ha determinado cuánto necesita para cumplir las metas que se ha planteado en este ámbito.

El dato fue expuesto por Magda Monteza, consultora senior en gobernanza ambiental y desarrollo sostenible del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), tras la presentación de los resultados de BIOFIN Panamá, iniciativa desarrollada con el apoyo del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el PNUD, bajo el lema “Del diagnóstico a la acción para fortalecer el financiamiento de la biodiversidad”.

Para Monteza, uno de los principales aportes del ejercicio es que permite conocer dónde se encuentra el país en materia de gasto y generar información para determinar los siguientes pasos.

Honestamente considero que la información presentada es sumamente relevante porque muestra precisamente cómo vamos. Panamá ha avanzado definitivamente en generar una plataforma de información relevante para ordenar la casa en materia de biodiversidad y determinar entonces lo que sigue”, expresó en entrevista con los medios.

En materia de gasto, Monteza indicó que Panamá está destinando entre 90 y 100 millones de dólares al año, como promedio, en materia de biodiversidad.

Pero el valor de esa cifra, explicó, no está únicamente en el monto: “Lo relevante de esa cifra no es precisamente establecer el monto per se, sino que comprende el primer acercamiento que el país tiene para determinar cuánto de los recursos públicos se está invirtiendo en materia de biodiversidad, y ese es un hallazgo sumamente importante en preocuparse a futuro, porque Panamá ha asumido metas relevantes y metas que obviamente van a impactar el gasto, y conocer desde dónde partimos es un primer paso”.

El gasto existe, pero la brecha aún no está cuantificada

El dato sobre el gasto actual no establece cuánto debería destinar Panamá a biodiversidad. Monteza explicó que el siguiente paso es determinar esa diferencia.

En este momento el Ministerio de Ambiente, con el apoyo del PNUD en el marco de la iniciativa BIOFIN, está precisamente creando las condiciones para poder establecer cuál es esa brecha. Ese es el siguiente paso”, comentó.

La funcionaria añadió que, una vez determinada esa brecha, se podrá establecer cómo financiarla. “Luego que se tiene ese paso cubierto, entonces se podrá determinar cómo lo vamos a financiar. Pero en este momento todavía no se sabe. Sabemos de la meta, tenemos que cuantificarla”, afirmó.

Monteza reconoció que se trata de un proceso amplio y meticuloso. “Requiere un esfuerzo importante en establecer todo elemento que está vinculado con poder determinar cuál es esa brecha y su pago”, señaló.

El análisis también plantea, según Monteza, que el desafío no consiste únicamente en conseguir más recursos, sino en conocer cómo se utilizan los que ya existen.

Lo que sigue es ser más eficientes, ser más eficaces y sobre todo mejorar la trazabilidad de ese gasto en biodiversidad”, sostuvo.

En esa misma línea, señaló que es importante analizar la forma en que se están utilizando y gestionando los recursos destinados a biodiversidad.

Biodiversidad, clima y desertificación

Monteza también planteó que el financiamiento de la biodiversidad debe observarse junto con otros desafíos ambientales. “Es decir, que si pensamos en biodiversidad y pensamos en clima y pensamos en la desertificación no podemos mirarlo como fenómenos aislados sino que tenemos que mirarlos con la integralidad”, expresó.

Por ello, consideró importante conocer cuánto se está gastando y cuánto se necesita financiar para determinar los recursos requeridos para cumplir las metas vinculadas con la sostenibilidad.

Un análisis de diez años

Soledad Bauza, oficial a cargo del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, explicó que “BIOFIN es un programa que se trabaja a nivel global y que analiza las inversiones, del gasto y de oportunidades que se hacen en relación a la potencialidad del apoyo a la biodiversidad y al medio ambiente”.

Sobre los resultados presentados en Panamá, Bauza destacó que permiten conocer datos relevantes sobre el gasto que realiza el país. “Tenemos muy buenas noticias con la información que los informes están dando, que se ha hecho conjuntamente con el MEF y con el Ministerio de Ambiente, y estos datos fundamentalmente, más allá de los números de gasto e inversión, es que da una información que permite tener una ruta, un mapa, de hacia dónde se deben continuar los esfuerzos”, señaló.

Bauza agregó que esta información también está coadyuvando a diferentes iniciativas relacionadas con la biodiversidad. La funcionaria señaló que el programa BIOFIN se desarrolla en más de 135 países y destacó el respaldo de Alemania, Bélgica, Reino Unido y otros representantes de la comunidad internacional.

Nos da mucha esperanza, mucha esperanza para el futuro, mucha esperanza para las diferentes actividades que se están haciendo y sobre todo mucha esperanza para los compromisos internacionales que tiene Panamá en relación a las metas de ambiente y de biodiversidad”, comentó.

Bauza también destacó que el análisis realizado comprende diez años, al ser consultada sobre el peso del gasto en biodiversidad y su financiamiento.

El desafío de financiar la biodiversidad

Para Bauza, el análisis no debe limitarse a conseguir financiamiento. “Es muy importante no solo conseguir financiamiento en biodiversidad, sino también analizar cómo se está invirtiendo y cómo se está manejando el financiamiento actualmente. Entonces, eso es lo que hoy estamos precisamente analizando con los datos”, explicó.

Según Bauza, los resultados muestran que existe inversión y un camino sobre el cual continuar trabajando, pero también permiten identificar brechas.

Se ve que sí, que hay inversión, que es positivo y que hay un camino trazado hacia continuar, y también se ve cuáles son las brechas y la importancia de que otros actores, como el sector privado, como la comunidad internacional, como los diferentes ministerios y las diferentes instituciones públicas, privadas y académicas puedan seguir trabajando conjuntamente”, sostuvo.

Al referirse específicamente a las brechas, señaló que están relacionadas con las oportunidades de financiamiento internacional y con la coordinación interna para identificar los espacios de mayor inversión o aquellos en los que sea necesario continuar apoyando los esfuerzos.

Las brechas específicamente tienen que ver con esta oportunidad de financiamiento, oportunidades de tocar la puerta para financiamiento internacional y estas oportunidades que hay de coordinación interna para analizar cuáles son estos espacios de mayor inversión o los espacios en los cuales hay que mover la aguja de la pública hacia continuar apoyando esfuerzos”, explicó.

MiAmbiente: Panamá no parte de cero

Desde MiAmbiente, Darío Luque, técnico del Departamento de Biodiversidad, explicó que los estudios presentados abarcan tres componentes: el análisis de las políticas e instituciones que crean un marco habilitante para la conservación de la biodiversidad, el análisis del gasto del sector público en biodiversidad y el análisis de los incentivos o subsidios, positivos y negativos, relacionados con la biodiversidad.

Sobre los desafíos, Luque señaló que Panamá no está partiendo de cero. Y afirmó: “Ya hay indicativos de diferentes tipos de mecanismos financieros, también aliados o actores, socios clave, colaboradores en el tema del financiamiento de la biodiversidad”, indicó.

El reto, agregó, consiste en “articular o alinear todos esos esfuerzos” para que sean canalizados hacia el logro de las metas nacionales identificadas en la Política Nacional de Biodiversidad y la Estrategia y Plan de Acción de Biodiversidad.

Luque mencionó entre esas metas el avance en asuntos como el tráfico ilegal de especies de vida silvestre, el tema de la conservación de los ecosistemas, las listas de las especies amenazadas.

Todos estos temas involucran costos que requieren financiamiento”, afirmó.

El siguiente paso: calcular la brecha

Luque precisó que después de esta etapa comenzará el análisis de la brecha o vacío de financiamiento.

Después de esta etapa se va a hacer el análisis de la brecha o el vacío de financiamiento, de cuánto se requiere, las propuestas de las opciones que son más viables para Panamá, el mecanismo financiero para cubrir esta brecha”, explicó.

La expectativa, añadió, es que “al final de este año tengamos una propuesta de un plan nacional de financiamiento de biodiversidad”.

Con el análisis presentado, Panamá cuenta con un dato sobre el gasto que realiza actualmente en biodiversidad: entre $90 millones y $100 millones anuales, en promedio. El siguiente paso señalado por las fuentes será determinar cuánto se requiere para alcanzar las metas y cómo financiar la brecha que resulte de ese cálculo.

Así, el principal hallazgo económico del diagnóstico no es que Panamá gaste más o menos que otros países, sino que ya existe una primera medición del gasto —entre $90 millones y $100 millones anuales— y ahora comienza la etapa más compleja: determinar cuánto cuesta cumplir las metas de biodiversidad, cuánto falta para financiarlas y cómo se cubrirá esa brecha.

Soledad Bauza (primera a la derecha) durante la presentación del informe BIOFIN Panamá.
Magda Monteza, consultora senior en gobernanza ambiental y desarrollo sostenible del PNUD (i), presentó los resultados de la medición del BIOFIN Panamá.
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