Uno de los puntos clave mencionados fue la interacción de la APA con otras carteras del Estado para garantizar que los procedimientos se realicen en regla...
- 17/03/2026 00:00
El panorama diplomático entre Panamá y Alemania ha experimentado una transformación radical. En un giro de 180 grados respecto a la política de hace cinco años, cuando Berlín desalentaba activamente los negocios con países incluidos en listas de paraísos fiscales, entre ellos Panamá, el presidente de la República Federal de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, ha calificado a esta nación como un “socio confiable”.
Esta declaración se produjo en el marco de la primera visita de un jefe de Estado alemán al país en 75 años de historia diplomática. Durante el encuentro bilateral en el Palacio de las Garzas, Steinmeier y su homólogo panameño, José Raúl Mulino, coincidieron en que la coyuntura global exige una unión más estrecha entre naciones que respeten el derecho internacional. Según Steinmeier, su llegada ocurre en un momento en que las reglas del orden mundial están siendo “atacadas”, lo que motiva a su gobierno a fortalecer lazos con aliados que compartan valores democráticos.
Un eje central de la visita fue la importancia estratégica del Canal de Panamá. La delegación alemana recibió una explicación detallada sobre la estructura jurídico-política de la vía y los proyectos de expansión y sostenibilidad que se preparan para el futuro.
Al respecto, el presidente alemán envió un mensaje contundente a la comunidad internacional: “La neutralidad y la soberanía del Canal de Panamá deben estar por encima de cualquier duda. Esta es la opinión de la gran mayoría de los Estados del mundo y también la opinión de Alemania”. Esta declaración refuerza la posición de Panamá como un activo crítico para el comercio mundial, especialmente en tiempos de tensiones geopolíticas.
La relación entre ambos países ha estado marcada por la rigidez de Alemania, que desde 2022 mantiene medidas fiscales estrictas contra los territorios que figuran en la “lista negra” de la Unión Europea. No obstante, el tono de esta visita oficial sugiere una etapa de mayor cooperación.
El presidente Mulino aprovechó la ocasión para exponer los esfuerzos de Panamá por salir de dichas listas y cumplir con los estándares internacionales para la prevención del blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo. “Esperamos tener ese apoyo nuevamente en la próxima evaluación”, señaló Mulino, reconociendo el papel facilitador que ha jugado Alemania hasta la fecha.
En el plano económico, la agenda fue ambiciosa. Mulino destacó que Panamá es ahora un Estado asociado del Mercosur, lo que lo posiciona como el puente natural para que el bloque sudamericano potencie sus exportaciones hacia Centroamérica y otras regiones.
Steinmeier, por su parte, reconoció la evolución de Panamá como un “hub” internacional de logística y servicios, pero fue más allá al señalar que el país tiene un potencial sin explotar en sectores estratégicos como las energías renovables, donde Alemania posee una vasta experiencia tecnológica.
La sintonía entre los mandatarios se extendió al escenario de las Naciones Unidas. Mulino confirmó que Panamá respaldará formalmente la aspiración de Alemania de convertirse en miembro no permanente del Consejo de Seguridad para el periodo 2027. “Desde ya puede contar con el voto de Panamá para esa candidatura”, aseguró.
A cambio, Alemania elogió el “dinamismo” con el que Panamá ejerce actualmente su papel como miembro no permanente del Consejo de Seguridad, así como su apoyo a la fuerza multinacional en Haití y su ambiciosa política climática en foros globales.
La reunión también sirvió para compartir preocupaciones sobre la inestabilidad en Medio Oriente, cuyo impacto económico se siente en Panamá a través del alza en los precios de los combustibles.
Ambos presidentes concluyeron que el fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y comerciales es la única vía para garantizar el bienestar de sus pueblos en medio de las transformaciones del orden internacional.
“Su presencia aquí, más que un acto protocolar, es un claro reflejo de la profunda amistad y respeto mutuo que unen a nuestras naciones”, concluyó Mulino antes de despedir a Steinmeier, quien continuará su gira centroamericana en Guatemala y México.