El jugador panameño analiza el séptimo lugar de Panamá en el Mundial de Flag Football y detalla el proceso clasificatorio hacia Los Ángeles 2028
- 19/09/2009 02:00
ESPAÑA. Dicen que suelen existir tantas tesis en torno a la política monetaria y la inflación como economistas haya en la discusión.
Sin ir más lejos, el premio Nobel Paul Krugman advertía en un reciente artículo de que el actual escenario de elevado desempleo y baja capacidad de utilización de la industria representaba un serio riesgo de deflación, de caída prolongada de los precios al estilo de la sufrida por Japón en los años noventa.
Justo lo contrario de lo que augura Allan Meltzer, profesor de la Universidad Carnegie Mellon y reconocido experto en política monetaria. Meltzer ha advertido este verano de que la masiva inyección de dinero llevada a cabo por gobiernos y bancos centrales puede provocar una explosión inflacionista de tal calibre que la actuación de las autoridades debe ser inmediata. Dos análisis bien distintos ante un mismo escenario y que, en buena medida, pueden explicarse por la falta de precedentes tanto por lo que respecta a la crisis como por la respuesta que se ha dado a la misma.
De lo que no cabe duda es que lo que hasta ahora parecían verdades incuestionables, en muchos casos han dejado de serlo. “Es un buen momento para revisar la filosofía imperante a la luz de la actual crisis'” decía el gobernador del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa, en la reunión que cada año celebran los banqueros centrales en Jackson Hole (Wyoming, EEUU).
Y nada refleja mejor esa filosofía como la estabilidad y el control de precios. No es que ése haya dejado de ser el objetivo más importante de los bancos centrales, sino que su definición está siendo reinterpretada. Desde finales de los años ochenta, la política monetaria se ha ido desarrollando en un entorno de creciente moderación en los precios y de tipos de interés a la baja. Una tendencia que se aceleró con la irrupción de China en la economía global.