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Turismo gastronómico en Panamá: chefs apuestan a la cocina tradicional gourmet para atraer visitantes
- 03/11/2026 22:15
Panamá continúa consolidándose como uno de los destinos gastronómicos emergentes de América Latina gracias a una oferta culinaria que combina tradición, diversidad cultural e innovación. Lo que antes era visto como un complemento de la actividad turística, hoy se ha convertido en una de las principales herramientas para atraer visitantes, generar empleo y proyectar una imagen más sofisticada del país en el extranjero.
Así lo consideran los chefs Alfonso de la Spriella, Roberto Richa, Sergio Landero y Álvaro Perrino, quienes durante una entrevista en exclusiva con La Estrella de Panamá coincidieron en que la gastronomía panameña vive una etapa de crecimiento impulsada por restaurantes que mantienen vivas las raíces locales mientras incorporan técnicas contemporáneas y propuestas gourmet capaces de conquistar al visitante más exigente.
Los cuatro chefs participaron, recientemente, en el encuentro internacional Fine Dining Table, celebrado en El Salvador, donde Panamá estuvo representado por una destacada delegación culinaria. Para ellos, este tipo de plataformas son fundamentales para posicionar al país dentro del mapa gastronómico internacional.
“Más que una ventana creo que es una puerta”, expresó Sergio Landero, chef y socio de La Nave de Bier Klooster, al describir las oportunidades que generan estos encuentros para conectar con cocineros de distintas partes del mundo y abrir espacios de promoción para la gastronomía panameña.
Según explicó, aunque Panamá todavía es poco conocido internacionalmente por su cocina, cada participación internacional ayuda a fortalecer su visibilidad.
En una línea similar, Roberto Richa, chef y propietario de los restaurantes Richa y 5inco, considera que el turismo gastronómico representa una oportunidad para diversificar la oferta turística panameña, tradicionalmente enfocada en compras y playas.
“Panamá tiene toda la capacidad para poder atraer no solamente turismo por compras o playas, sino también por la comida”, sostuvo el chef, quien destacó que la oferta gastronómica local ha evolucionado hasta convertirse en un atractivo capaz de motivar viajes específicos hacia el país.
Más allá de la experiencia culinaria, los chefs coinciden en que el sector tiene un importante efecto multiplicador sobre la economía nacional.
Para Álvaro Perrino, propietario del restaurante Azafrán, la gastronomía es una cadena que beneficia a múltiples sectores productivos.
“Damos trabajo, pagamos impuestos y movemos una economía tanto con agricultores, pescadores y proveedores”, afirmó el chef, al destacar que cada restaurante genera oportunidades que van mucho más allá de la cocina.
Perrino considera que Panamá ha logrado importantes avances, pero señala que todavía hace falta fortalecer una estrategia integral que permita proyectar una verdadera marca país gastronómica.
“Un país tiene que hablar como país”, señaló, al explicar que el fortalecimiento del turismo gastronómico debe involucrar por igual a restaurantes de alta cocina, fondas tradicionales, proyectos rurales y emprendimientos ubicados en todas las provincias.
Uno de los principales atributos de la gastronomía panameña es precisamente la riqueza cultural que ha moldeado sus sabores a lo largo de la historia.
La tendencia no ha pasado desapercibida fuera del país. A finales de 2025, la revista Forbes incluyó a Panamá dentro de su lista de destinos gastronómicos imperdibles para visitar, destacando la riqueza de una cocina que fusiona influencias indígenas, afroantillanas, europeas y asiáticas.
También reconoció la designación de la ciudad de Panamá como Ciudad Creativa Gastronómica de la Unesco, la presencia de restaurantes como Maito y Cantina del Tigre entre los mejores de América Latina.
Además, Forbes destacó que la capital alberga más de 2,400 restaurantes y puestos de comida, junto con experiencias vinculadas al café Geisha, el cacao, el chocolate, los rones y las cervezas artesanales, así como destinos gastronómicos emergentes en provincias como Chiriquí y Bocas del Toro.
Roberto Richard define al país como una “mezcolanza” de culturas donde convergen influencias españolas, árabes, afroantillanas, chinas y latinoamericanas, mientras que Sergio Landero recuerda que Panamá ha sido históricamente un “melting pot” que convirtió la diversidad en una fortaleza culinaria.
Por su parte, Alfonso de la Spriella, chef de Casa Escondida, considera que esa fusión es precisamente lo que distingue a la cocina nacional frente a otros destinos.
Según explicó, quienes conocen la gastronomía panameña suelen identificarla como una cocina sabrosa, dinámica y profundamente marcada por las influencias culturales que llegaron al país a lo largo de los años.
En el caso de Perrino, un chef de origen español radicado en Panamá desde hace más de dos décadas, esa integración cultural se refleja directamente en su propuesta gastronómica. Su restaurante Azafrán desarrolla un concepto que fusiona la cocina española con ingredientes y sabores locales, una propuesta que él mismo denomina “Itsberry”, como una unión entre la península ibérica y el istmo de Panamá.
El chef también destaca que la gran revolución de la cocina panameña moderna ha sido precisamente la revalorización de los productos nacionales y las recetas tradicionales reinterpretadas desde una visión contemporánea. En su opinión, la tendencia actual apunta a regresar al origen y a la esencia de la gastronomía, manteniendo las técnicas modernas sin perder la identidad local.
Según la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), la identidad gastronómica panameña está estrechamente ligada a su papel histórico como punto de encuentro entre continentes. Desde la llegada de los españoles al istmo, Panamá ha funcionado como una zona de tránsito que conecta a las Américas y enlaza al mundo, favoreciendo el intercambio permanente de ingredientes, técnicas y costumbres culinarias provenientes de distintas culturas.
Detalla que ese proceso histórico permitió la construcción de una cocina multicultural y diversa, alimentada por la herencia indígena, afroantillana, europea, asiática y latinoamericana, que continúa evolucionando al ritmo de la actividad económica, logística y comercial que caracteriza al país.
Para la ATP, el turismo gastronómico ocupa hoy un lugar estratégico dentro de la industria turística mundial y constituye una oportunidad para proyectar la autenticidad de Panamá. Es por eso que se impulsa como un pilar clave del Plan Maestro de Turismo Sostenible, destacando la herencia multiétnica del país, su cocina autóctona y el desarrollo de nuevas plataformas internacionales.