“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
Víctor Mojica: Fondo de Ahorro de Panamá dejó de recibir cerca de $1,000 millones por suspensión de aportes
- 06/10/2026 00:00
El Fondo de Ahorro de Panamá (FAP) se acerca a los $3,200 millones de patrimonio, aunque todavía se encuentra por debajo del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) establecido como referencia para la acumulación del fondo.
La suspensión de los aportes durante los últimos años ha limitado la acumulación de recursos y, de acuerdo con su secretario técnico, Víctor Mojica Caballero, el monto que dejó de recibir el FAP ronda los $1,000 millones.
“Unos $1,000 millones, puede ser un poquito más” se dejó de recibir por suspensión de aportes, respondió Mojica al ser consultado sobre cuánto dejó de recibir el fondo durante el periodo de suspensión.
La Ley 445 de 2024 suspendió la aplicación de la regla de aportes al FAP para los años fiscales 2024, 2025 y 2026. Sin embargo, Mojica considera que los aportes deberían retomarse en 2027. “Sí, sí, no veo por qué no”, respondió al ser preguntado sobre la posibilidad de que los aportes se reanuden el próximo año.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, el FAP registró activos bajo administración por $3,292.5 millones y un patrimonio preliminar de $3,183.3 millones.
La cifra prácticamente duplica el patrimonio registrado en junio de 2025, cuando se ubicaba en $1,596.6 millones. El incremento no responde únicamente al rendimiento de las inversiones.
El secretario técnico del FAP explicó que una parte importante está relacionada con la incorporación de Bonos de la República de Panamá recibidos mediante el canje de pagarés asociados a aportes estatales de 2020 a 2023.
Estos bonos forman parte temporalmente de la cartera y serán desinvertidos de manera gradual para avanzar en la diversificación de los activos.
Para el tercer trimestre, Mojica adelantó que el patrimonio se ubicaría ligeramente por encima de los $3,200 millones, aunque las cifras aún estaban en revisión. “Todavía estamos revisando cifras finales”, indicó.
Durante el primer semestre de 2026, el FAP obtuvo un rendimiento bruto de 3.68%, superior al 2.91% de su comparador referencial. El excedente acumulado alcanzó $109.9 millones después de gastos operativos y de gestión.
En los últimos 12 meses, el rendimiento bruto acumulado fue de 8.35%, mientras que el rendimiento neto alcanzó 7.89%.
Mojica explicó que históricamente el fondo ha registrado rendimientos de entre 4% y 5% anual, aunque existen años con resultados superiores o negativos. Para 2027, el plan anual contempla una expectativa de entre 5% y 5.5%, aunque el resultado dependerá del comportamiento de los mercados. “Eso lo dictará el mercado”, señaló.
Entre marzo y junio, la concentración de la cartera en instrumentos panameños pasó de 44% a 40%. Al cierre de junio, el 96% de la cartera de renta fija tenía grado de inversión y 12.5% del portafolio estaba colocado en activos de corta duración y alta liquidez.
“Se busca preservación de capital, mucha calidad, alta calidad en las inversiones para esa preservación, así que no se puede aspirar a tener rendimientos mucho más altos precisamente por la calidad de la cartera”, sostuvo Mojica.
Actualmente, el patrimonio del FAP representa cerca del 3% del PIB, según Mojica, por debajo del 5% establecido por la legislación como referencia para la acumulación del fondo. “Todavía falta un espacio para llegar al 5% del PIB”, explicó.
La política de inversión contempla preservación de capital, un horizonte de largo plazo de entre ocho y diez años, diversificación, liquidez y una tolerancia prudente al riesgo.
El FAP fue creado en 2012 mediante la Ley 38, con los activos del antiguo Fondo Fiduciario para el Desarrollo. Su propósito es constituir un mecanismo de ahorro de largo plazo para el Estado y servir como instrumento de estabilización ante situaciones excepcionales.
Sus recursos solo pueden retirarse bajo condiciones establecidas por ley, entre ellas un estado de emergencia cuyo costo asociado sea igual o superior al 0.5% del PIB, situaciones de desaceleración económica y el prepago de deuda soberana, hasta un máximo anual de 0.5% del PIB, siempre que los activos del FAP superen el 5% del PIB nominal del año anterior.
Mojica considera que estas restricciones son necesarias para preservar la naturaleza del fondo y separar el ahorro soberano de la deuda pública ordinaria. “No condiciona la deuda, la creación del fondo ni su crecimiento”, dijo. “Es lo mismo que haría uno en sus finanzas personales: tener deuda, un carro nuevo, una casa, etcétera, pero tener ese colchoncito”, señaló.
El FAP ha sido utilizado en siete ocasiones desde su creación, con retiros que suman $236.5 millones. En 2020 se realizaron dos retiros de emergencia por $105 millones durante la pandemia de COVID-19.
“El fondo estaba en ese momento bien estructurado, con una cartera bien diversificada y adecuada para cumplir su propósito de entregar en tiempo y forma ese dinero”, afirmó.
Para Mojica, aquella experiencia dejó una lección: los países deben mantener recursos disponibles para enfrentar situaciones imprevistas. “Siempre es bueno estar preparado para lo inesperado”, resumió.
A casi cuatro meses de su llegada al FAP, Mojica asegura que encontró una institución con una base sólida construida durante más de una década.
Su objetivo es llevar al fondo a una siguiente etapa mediante mejores procesos, mayor uso de tecnología, actualización de la gobernanza y fortalecimiento de la gestión de riesgos. “Mi responsabilidad, mi invitación y mi rol al trabajar acá con el Fondo de Ahorros de Panamá es poder llevarlo a una siguiente etapa de desarrollar mejores procesos, incorporar más tecnología”, explicó.
Mojica identificó tres prioridades para su gestión: aumentar el conocimiento de los panameños sobre el fondo; actualizar procesos, tecnología, gobernanza y gestión de riesgos; y conservar, capacitar y fortalecer al equipo técnico.
Para Mojica, otro reto es que el fondo deje de ser una institución conocida únicamente por especialistas del sector financiero y económico. “Es importante que se dé a conocer y que los panameños estemos tan orgullosos del Fondo de Ahorros de Panamá como estamos orgullosos del Canal de Panamá”, manifestó.
El FAP publica información periódica sobre sus resultados y cuenta con auditorías externas y mecanismos de supervisión. “El Fondo de Ahorros de Panamá ha tenido también otra virtud: desde su origen siempre ha sido muy transparente”, aseguró. “Todo lo que aquí se hace es para el beneficio de los panameños”.
Con los aportes suspendidos hasta el cierre de 2026, el crecimiento futuro del FAP dependerá del desempeño de las inversiones y de las decisiones sobre la reanudación de los aportes.
El fondo mantiene como referencia llegar a un patrimonio equivalente al 5% del PIB y continuar con la diversificación de su cartera.
Para Mojica, el desafío será mantener la capacidad de responder ante futuras contingencias sin comprometer el ahorro de largo plazo. “El Fondo de Ahorro de Panamá fue creado para dar a Panamá una herramienta de ahorro sólida y duradera. Cada decisión sobre sus recursos, ya sea para fortalecer su patrimonio o para respaldar al país en una situación excepcional, se toma dentro del marco legal y de gobernanza que garantiza la protección de ese ahorro a largo plazo”, puntualizó.