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- 15/03/2010 01:00
ESPAÑA. La subasta de dominios puede ser un negocio muy lucrativo. Eso si el ganador de la puja paga lo que pone sobre el papel.
Hace seis años, cuando el dinero circulaba sin límites, un grupo de inversores ofreció 14 millones de dólares por Sex.com, convirtiéndolo en uno de los nombres más preciados en la Red.
El dominio vuelve a subastarse el 18 de marzo. Pero no en una web especializada en esas transacciones, sino en el marco de un procedimiento por bancarrota.
Sus dueños, la compañía Escom, no pueden devolver a sus acreedores la deuda que asumieron para financiar la compra. Se han escrito hasta libros sobre el cambio de manos de este dominio, cuyo propietario original se dice fue Gary Kremen, fundador de match.com, portal para encontrar pareja.
Y a la vista de ese nuevo giro habrá más historias que contar. Para poder pujar en la subasta, el interesado debe cumplir un requisito previo: llevar un cheque certificado por un millón de dólares