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01 de Mar de 2021

Internacional

Sindicatos de Costa Rica salen a la calle para oponerse a reforma fiscal

El movimiento sindical costarricense pondrá a prueba este jueves su capacidad de convocatoria contra las pretensiones del gobierno de au...

El movimiento sindical costarricense pondrá a prueba este jueves su capacidad de convocatoria contra las pretensiones del gobierno de aumentar los impuestos, en la primera protesta desde que la presidenta Laura Chinchilla asumió el poder hace 10 meses.

La manifestación, que recorrerá las principales calles de San José, tiene también el objetivo de expresar el disgusto de los trabajadores por los "raquíticos aumentos salariales", decretados en forma unilateral por el gobierno tanto para el sector público (2,3%) como el privado (2,6%)."Esta es una primera manifestación de calentamiento, es abrir un espacio para nuevos escenarios de movilización social", explicó a la AFP Albino Vargas, secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP).

A la convocatoria han adherido las centrales y confederaciones sindicales, el magisterio, los sindicatos de las principales instituciones públicas, así como organizaciones comunales, entre otros sectores.Los sindicatos se oponen a un proyecto de reforma fiscal que el gobierno de Chinchilla presentó al Congreso recientemente, con el cual pretende paliar un déficit fiscal del 5% del PIB para este año.

La iniciativa contempla, entre otros aspectos, aumentar del 13 al 14% el impuesto de ventas (al valor agregado) y establecer el tributo a la educación y la salud privadas, actualmente exentas."La principal objeción es que la propuesta del gobierno mantiene el sesgo regresivo de nuestro sistema tributario.

El 70% de la recaudación viene de vías indirectas, es decir, impuestos que se cobran a todo el mundo por igual, y sólo el 30% de vías directas, es decir, de impuestos que se cobran según los niveles de ingreso", explicó Vargas.

Los dirigentes laborales insisten que las empresas evaden unos 900 millones de dólares al año en impuestos y que el gobierno debería abocarse al cobro de esas obligaciones, como primera medida para solventar la situación fiscal.

"También nos oponemos al intento del gobierno de congelar los salarios, al acelerado incremento en los precios de alimentos básicos, tarifas eléctricas y servicios públicos, que golpean los bolsillos de la clase trabajadora", dijo Martha Rodríguez, secretaria adjunta de la Unión de Empleados de la Caja del Seguro Social.

La marcha también representa una prueba para Chinchilla, que ha encontrado en las difíciles condiciones fiscales heredadas del gobierno de su mentor Oscar Arias (2006-2010) el principal escollo para llevar adelante sus promesas de la campaña electoral.

La mandataria llegó al poder el 8 de mayo de 2010 prometiendo crear una red asistencial para niños y ancianos, así como elevar los niveles de seguridad, compromisos que siguen pendientes de cumplimiento.

"De alguna manera le estamos diciendo a la Presidenta que se acabó la tregua, que el gobierno tiene la obligación de resolver una serie de problemas puntuales y que vamos a exigírselo", expresó Vargas.