19 de Oct de 2021

Internacional

Clinton garantiza a Pakistán el respaldo de Washington, pero pide esfuerzos

La jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton garantizó este viernes a Pakistán el respaldo de Washington luego de la crisis p...

La jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton garantizó este viernes a Pakistán el respaldo de Washington luego de la crisis provocada por la operación en la que murió Osama Bin Laden, pero pidió a Islamabad que hiciera más en la lucha contra el terrorismo.

Esta visita relámpago se produce en un momento en que los talibanes paquistaníes aliados a Al Qaida, y que juraron vengar la muerte de Bin Laden, intensificaron considerablemente la mortífera campaña de atentados, suicida en su mayoría, calificados por Clinton como un verdadero "sacrificio" humano.

La secretaria de Estado, acompañada por el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, se reunió con el presidente Asif Alí Zardari, el primer ministro, Yusuf Raza Gilani, el general Ashfaq Kayani, jefe del todopoderoso ejército, y Ahmad Shuja Pasha, jefe de los servicios secretos (ISI).

Las relaciones entre Islamabad y Washington se tensaron luego de la operación estadounidense que el 2 de mayo acabó con la vida del jefe de Al Qaida en la ciudad de Abbottabad, norte de Pakistán, que albera una importante base militar.

Pero Clinton aseguró este viernes en una conferencia de prensa que no hay "absolutamente ninguna prueba de que alguien, no importe quién, al más alto nivel del gobierno paquistaní" supiera en dónde estaba el jefe de Al Qaida.

La secretaria de Estado indicó que regresaba a Washington "aún más comprometida" en la relación con Pakistán."Era una visita particularmente importante porque alcanzamos un momento crucial.

Osama bin Laden está muerto pero su organización de terror sigue siendo una amenaza importante para los dos", continuó.Reconociendo que Pakistán pagó un importante tributo humano a la "guerra contra el terrorismo" declarada por Washington, Clinton reclamó no obstante mayores esfuerzos."Ambos reconocemos que hay mucho trabajo por hacer y que es urgente", insistió, señalando que Pakistán se comprometió a tomar "ciertas acciones específicas".

Clinton pidió al gobierno paquistaní, débil y muy impopular, que hace frente a las recriminaciones de una opinión pública mayoritariamente anti-estadounidense, que no cediera a esos sentimientos."Pakistán debe comprender que ser anti-estadounidense y las teorías del complot no ayudarán en nada a resolver sus problemas", dijo.

La población critica al gobierno y al ejército paquistaní no por el hecho de la muerte de Bin Laden, que pocos paquistaníes dicen lamentar, sino por haber dejado a los soldados estadounidenses ingresar clandestinamente a su territorio, efectuar su misión y partir clandestinamente sin desencadenar ninguna reacción.

El instigador de los atentados del 11 de septiembre de 2001 pudo vivir con total tranquilidad varios años en Abbottabad. Algunos acusan a Pakistán de incompetencia por ello, otros de complicidad.

Estos últimos días, los talibanes paquistaníes aliados a Al Qaida, intensificaron considerablemente la mortífera campaña de atentados, suicida en su mayoría. Unas 4.400 personas murieron en más de 480 atentados desde mediados de 2007 cuando los talibanes declararon la yihad (guerra santa) a Islamabad por su apoyo a Washington desde fines de 2001.Este tercer viaje de la secretaria de Estado a Pakistán se lleva a cabo con medidas de seguridad máximas.

Es sin lugar a dudas un viaje que interviene en un contexto más que tenso, incluso si Clinton negó este viernes que las reuniones lo hayan sido."Tienen ahora que hacer frente a algunos temas difíciles que antes evitaban de plantear o respondían erróneamente", declaró un alto responsable estadounidense a periodistas a bordo del avión de Clinton.

"Lo que aun no entendieron es hasta qué punto deben hacer mucho más para protegerse ellos mismos, y para proteger nuestros intereses y ayudarnos a facilitar nuestra transición en Afganistán", dijo.

Es en unos meses y unos días que comienza la "transición" afgana, es decir el retiro progresivo de soldados estadounidenses de aquí a 2014.

En tanto, en Nueva Delhi, el ministro indio de Interior, P. Chidambaram, calificó a Pakistán de "epicentro global del terrorismo" y de Estado "frágil", en ocasión de una reunión con la secretaria estadounidense de Seguridad Nacional, Janet Napolitano.